jueves, 1 de enero de 2009

Actualizando, durante todo este domingo, el Libro del Prof. Verdera y Tuells, de los Colegiales españoles en Bolonia.


    Como digo en el título, y como decía ayer al final de mi post, he invertido todo le domingo, en poner al día el Libro de la Asociación Cardenal Albornoz, en su ultima edición del 2001 realizado por el Prof. Verdera y Tuells, Rector Honorario del Colegio y "Alma mater" permanente de muchas de sus mejores actividades en el útlimo siglo.

    Lo dejo aquí por hoy. Mañana iniciaré a relatar y trascribir los Esatutos que rigen esta multisecular Institución y sobretodo las normas a las que debemos atenernos sus coelgiales, en el inicio de la segunda década de este Siglo XXI en la que la información y sobretodo la comunicación, son una de sus normas con mayor vigor y de mas vigencia en el progreso de la humanidad.

    Mañana hablamos/escribimos mas sobre todo ello, en línea con lo que afirmabamos ayer, justo al terminar el post del sábado 23, festividad de San Clemente .... y ya en curso ya hacia el DCL Aniversario del Testamento de Don Gil de Albornoz, y de la creación del Alma mater bononiense, el "Collegio di Spagna" al que llevamos dedicados ya varios de los posts correlativos de este viejo blog.

Don Gil de Albornoz, ¡al fin! en Bolonia.


   Es cierto que en la mente y en el ánimo del cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, la Emilia Romanga y su capital Bolonia, estaban en la mas profunda de sus "estrategias" Italianas, con el fin no solo de consolidar su poder, sino como finalidad última de su "conquista" de la plaza mas cercana a la Lombardia y por supuesto de consolidar sus acciones en el mar Adriatico, en el que desde su querida Ancona, nuestro cardenal hasta organiza una fuerzas naval, al servicio del pontífice, sin que los Venecianos lo sepan y puedan impedirlo. La Armada para Avignon, ocupa al cardenal desde Ancona, recordando quizás sus experiencias en 1340 en la Batalla del Rio Salado y pone la Armada pontifícia al mando de un genoves, Riverini, primer Alnirante del papa, para evitar las citadas y eventuales suspicacias venecianas.

   Pero Albornoz consigue que el papa esté dispuesto a la negociación y lo consigue preparando su cuartel general en Bentimoro, frente a Forlí y a Forlimpópoli y el 2 de julio y el 4 formaliza su acuedo y el 4 entra en la ciudad. En Cesena está desde el 8 de agosto del 1360 al 20 de septiembre pasando luego a su muy querida Ancona, donde permanece hasta practicamente los fines de octubre, cuando se prepara ¡¡¡al fin!!! para llegar a Bolonia, donde pasa el invierno y hasta el mes de marzo que vuelve a Ancona, pero brevemente.

   Para entrar solemnemente en la docta ciudad de Bolonia, el 28 de octubre de 1360, antes "ha querido que el Derecho dijese su palabra, logrando una sentencia papal que le legitima su dominio".

   En Bolonia es recibido con grandisimo entusiasmo, puesto que el pueblo entero viene a recibirle con los mayores fastos. El cardenal se dirigió al Palacio municipal, donde le entregaron las llaves de la ciudad, mientras todas las campanas repicaban de jubilo. Allí permaneció, en esta primera estancia, hasta el 25 de marzo, casi cinnco meses completos, ideando, imaginando y pensando.

   Pero nuestro cardenal, repetimos una vez mas, porque creemos que es importane, permanece del 28 de octubre de 1360 hasta el 28 de marzo de 1361 que hace una breve salida a Ancona. Son casi cuatro meses de estancia en la docta ciudad, en la que repito que le da tiempo de pensar, reflexionar y meditar sobre su futuro y sobre el tema de la Educación, de la que su Universidad era una de las mas conocidas en el mundo. A su salida para su querida Ancona, deja en Bolonia a su sobrino Gómez Albornoz, quien intervino en las "escaramuzas" que siguieron a la salida del cardenal, porque  los Visconti estaban al acecho, dada su pretensión dominadora. Ansiaban que Bolonia y con ella Rimini, fueran de ellos. Lo cierto es que si esa situación se perpetuaba, nada podría hacer la Iglesia sin contar con el señor de Milan y cuando Bolonia tenía dentro las milicias albornocianas, Ordelaffi hizo ocupar la barriadas boloñesa de Casalechio y pocos días después, Albornoz envió a su tesorero Miguel Martín a Avignon, rogando que se anularan "todas las concesiones de dominio hechas por los pontifices, tanto a las ciudades como a los señores" afirma Juan Beneyto en la obra que venimos citando, quien asegura en su referida obra "El cardenal Albornoz" de 1950, que "la respuesta del papa es de las mas confusas que se podían imaginar" y ante la insistencia de Albornoz, Inocencia VI en carta de 1º de febrero de 1360 "autoriza al Legado a recibir de Oleggio la ciudad, es decir la reintegración plena a la Iglesia". Los Visconti continuaron intrigando en Avignon y el dubitativo papa  Inocencio VI, pedia a Albornoz "que se volviera atrás".... pero ya era muy tarde porque Bolonia fue ocupado el 28 de octubre.

   Ahora bien, es preciso reproducirlo aquí, los Visconti siguieron insistiendo, y aporvechando una ausencia del cardenal, en el verano de 1361 y se plantan ante Bolonia y en la segunda decena de junio, tiene lugar el fundamental y defintivo "encuentro" muy duro de San Rufilo que los hombres de don Gil, Fernando Gómez Albornoz, Fernando García de Cisneros (podestá de Bolonia) al triunfar afirmaron a don Gil y a la Iglesia en Italia.

   De nuevo repetimos que esta zona del Adriatico, era sin duda la "entre tierra" mas importante con cuya posesión se defendía la Emilia Romagna y con ella, todos los estados y territorios pontificios.

Mas datos e información sobre las dos primeras biografías de nuestro Señor Don Gil de Albornoz.


    Es MUY IMPORTANTE conocer, a estas alturas de nuestros relatos,  en que momento y de que manera se produjeron, las dos primeras biografías, a los mas de cien años del fallecimiento de Don Gil, el 23 de agosto 1367 cerca de Viterbo, en la fortaleza de Belriposo, y cuando estaba precisamente preparando la llegada del papa Urbano V a Roma, pues de su contenido, pero sobretodo de su forma y del modo en que fueron encargads y realizadas, nos pueden aportar mucha luz y darnos un mayor conocimiento sobre la ingente e inabarcable personalidad de nuestro Patrón y Señor, Don Gil de Albornoz y Luna.

    Algo dijimos ya ayer y antes de ayer al respecto, pero hoy queremos añadir alguna información complementaria a nuestros relatos y especialmente destinada a nuestros amables y asiduos lectores.

    He aqui el primer dato de un manuscrito todabía increiblemente inédito, redactado en latín que debió estar en la Biblioteca del Colegio de España, pero que se encuentra actualmente en la Bilblioteca Comunal de Imola y quizás después del Siglo XVIII, cuando se cerró el Colegio. Inicialmente hay que añadir dos datos: Los autores son, un Colegial, Rodrigo de Bivar admitido en 1489 en el Colegio de España y entre los años 1504 y/o 1505 fecha que resulta de los 6 años que Rodrigo Bivar permaneció en él y 2º Un gran y excelente escritor latino, Catedrático de medicina, y filósofía y muy reconocido hombre politico en la sociedad boloñesa y en la Roma papal, que fué Giovanni Gorzonio.

    Esta biuografía, la primera y para mi la mas importante, aun manuscrita y en latín que habría que traducir y pùblicar con motivo del DCL aniversario, se títula, como señalabamos en el post de ayer "Garzonius De Albornocii Vita" y no está de mas que conozcamos algo de su historia, sus autores y su gestación. Creo que es no solo importante sino un tema muy serio, especialmente con la primera impresión y traducción al castellano, de la impropia, muy deficiente y llena de errores biografía de Juan Ginés de Sepúlveda, cuya compración vamos a tratar de analizar hoy con un poco mas de detalle, además de lo que deciamos ayer, dado que Sepúlveda ha sido considerado siempre como el ejemplo para seguir, para describir y para organziar el recuentgo de la vida y lasobras de Don Gil de Albornoz. Y no es así en abosluto, especialmente despues del analisis que vamos a hacer de la porimera obra de Bivar y Garzonio, sobre el Cardenal Albornoz, a la que muy someramente nos venimos refiriendo.

   El manuscrito del humanista, catedrático de Medicina y Filosofía, boloñes Giovanni Gorzoni y del colegial Rodrigo de Vivar, tienen (segun también Fernando Urgorri Casado, "Las primeras biografías españolas del Cardenlal Don Gil de Albronoz" en Studia Albornotiana, Vol. I, Tomo XI, pp. 144 y ss.) un claro patrocinio que fue del Cardenal Carvajal. Pero su encargo y su dedicatoria, fue hecha por Rodrigo de Bivar al obispo de Avila, Don Alonso Carrillo.

    La labor de investigación previa, recolección de datos, documentos e informes orales debió corresponder al Colegial Rodrigo de Vivar, que duró unos seis años, y el a la sazón Rector del Colegio, Don Diego Velázquez mandó que se inciase la labor inmediatamente. Por el contrario Gorzoni hizo la labor de radacción latina. Según de Vivar, en su "proemio" estuvo ordenando unas 800 cartas y documentos de los papas Inocencio VI y Urbano V y cuando tuvo todo preparado se fue a ver a Gorzoni.

    ¿Porque se dedicó la obra al Obispo de Avila Carrillo y no al Cardenal Carvajal?. Según Ugorri Casado por dos motivos:Porque Carrillo era pariente de Don Gil y Por que fue el que gracias a su intercesión estaba él en el Colegio. Lo dice en el proemio en estas nítidas palabras "Tantum tibi debeo quantum hominem homini vix debere fus est".

    Hay mas que añadir, para comprender la comparación que queremos hacer, de la obra mas conocida de Juan Ginés de Sepúlveda,  que entre otras cosas es la que hemos seguido, en terminos muy generaleds, nosotros, y especialmente en su descripción por Maria Teresa Ferrer Mallol, pero que deberemos rectificar en muchos puntos, si tenemos en cuenta lo que los expertos albornocianos, Julián Donado y Fernando Urgorri emn los Studia Albornotiana, ponen por escrito, en sus dos importantes y monotemáticos estudios sobre las primeras biografías de Don Gil de Albornoz. Como dice Urgorri, en la p. 151 de su op. ut supr. cit. cuando dice que "en cuanto Bivar tuvo terminada la ordenación e investigación se dirigió a Garzoni, quien le prometió enseguida ewscribir la historia".... "Garzoni gozaba de ser el mejor escritor de su tiempo....y todos ls rogaban cualquier oración latina para las pública solemnidades" y añade textualmente Fernando Urgorri "Se comprende que el Rector y el Colegio de Bolonia le encargaron las redacción latina de la vida de Albornoz. ¡Y a este hombre se pemitío Ginés de Sepúlveda el censurar el estilo latino y la construcción de la obra de que nos ocupamos! Por el contrario, Rodrigo de Bivar elogia la cultura y dulzura de caracter de Giovanni Garzoni y sabiendo lo que los contemporaneos opinaban de Garzoni, podemos tomar al pie de la letra este elogio de Bivar y no considerarlo solamente un adorno huamanístico: De su estilo llegó a decirse:

   Di tre stili uno a fatto Gian Garzone
   Di Livio, Salustio e Cicerone.

   De la comnparación con la Biografía de Juan Ginés de Sepúlveda, cuyos trazos iniciales solo dejamos entrever ayer, preferimos dejarlo para el post de mañana, porque entre otras cosas fue traducidad y publicada en 1566 (a los casi dos siglos del fallecimiento del Cardenal) en unos momentos politicamente muy distintos pero, gracias a la tecnología de la Biblioteca Nacional Española,  se encuentra digitalizada, por lo que hemos tenido al opotundiad verla y de juzgar directamente la debilidad, la falta de rigor y sobretodo el modo tan vulgar y vacio con el que se expresa, en unos muy cortos capítulos, que como se desonocía, a mediados del Siglo XVI, el conocimimento y la practica del latín, salvo los clerigos o los notarios en Catalunña, nadie tenía posibilidades de leer su traducción, pero si tuvo una amplia difusión cuando se tradujo al caastellano en 1556.

    Veamos con algo mas de detalle esta biografia de Juan Ginés de Seuúlvedad traducida y publicada al castellano....algo muy distinto del serio, concienzudo y amplio trabajo que en los finales del Siglo XV e inicios del XVI hicieron el imprtante escritor Garzoni y el colegial Bivar.

Hay que ofercer como "regalo a Don Gil", en el DCL aniversairo de su Colegio, en este año del 2014 y en Lengua Española, la todavía "inedita" primera, mejor y mas veraz biografía del Cardenal Albornoz, hecha en Bolonia, en torno al 1506, por el gran Maestro Giovanni Garzoni y el colegial Rodrigo de Bivar.


   Es preciso reconocer, como dicen mucho expertos, que la biografia, "tan sonada" y "tan difundida" de Juan Gines de Sepulveda, cronista de Carlos V y preceptor de Felipe II, es una muy pobre y mala copia (casi parrafo por parrafo) de la Biografia inédita todavía y solo en Latín, del Maestro, Catedrático de Medicina de la Universidad de Bolonia, profesor de Filosofia y uno de los mejores latinistas que se conocían en aquella época, el Maestro y Catedrático Giovanni Garzoni, y del colegial Rodrigo de Bivar, quien ingresó en nuestro Colegio el año 1498 cuando se dice textualmente en el Acta de recepción que "recepiums dominum Rodericum de Bivar in scholarem huius prefate domus ad audiendum ius canonicum; virtute presentationis facte a reverendisimo in Christo et domino nostros, D. Alfonso Carrillo de Albornoz, episcopo Abulensis, tanquam patrono huius Collegio presentante". Ya tenemos aquí dos cosas importantes en relación a la primera y sin duda la mejor Biografía de Don Gil de Albornoz, algo así como unos 142 años despues de su fallecimiento en Viterbo en 1367: la Uno de los autores de la obra, en especial el "colector" de la ingente información que se suponía existía en esa época, (mas de 800 cartas del Cardenal especialmente con los papas) y muchos documentos respectivos a su persona y a sus actos. y Quien hizo el encargo formal de la primera Biografia; el pariente del Cardenal Albornoz, el Obispo de Avila, Don Alfonso Carrillo de Albornoz, como textualmente lo indica el texto de la admisión al colegio, que cita Donado Vara, en la op. cit., del Vol XXXV de los Studia Albornotiana, p. 361 y tambien, en otro contexto Fernando Urogorri Casado, también cit. up supra, en el Vol. XI, de la op. cit.  en la p. 144

   En todo caso, son dos citas excepcionales, recogidas en los Studia Albornotiana, gracias a la ingente y gran labor de su Director e inspirador, el Rector honrario del Colegio don Evelio Verdera y Tuells, y gracias a estos dos estudios, podemos afimar hoy, con cierta precisión y cercanía a la verdad que la primera de las Biografias, posiblemente terminada en torno a 1506, fecha en la que el colegial Rodrigo de Bivar dedica la obra al citado Obispo de Avila, el redactor e impecable latinista, el boloñes Giovanni Garzoni, ya había muerto y su lapida se conserva en la Iglesia de San Domenico en Bolonia situa su muerte en 1506.

    De toda maneras la idea de hacer la biografia, despues de mas de un siglo de vida de Don Gil, tiene cierta explicación lógica: Por una parte el Colegio seguía en vigor y con sabia renovada,Los Estaatutos del Cardenal Fundador tambien seguía en vigor y se aplicaban con esmero y Las propiedades, no parece ni que se minusvaloraran ni que desaparecieran, porque los Estudiantes/Colegiales/Bolonios seguían acudiendo al Alma Mater boloñesa, y alojandose en el Colegio, bajo las normas de cuyo breve "acenno" hicimos en el corto post de ayer.

   Pero, la idea de hacer una biografia sobre el Cardenal Albornoz, es muy posible que surgiese en torno a la visita a Bolonia del Cardenal Carvajal, entre los días 13 y 15 de agosto de 1496 y ello por que en aquellos tiempos, señala Urgorri, el Emperador Maximiliano, de acuerdo con Fernando el Católico pasó por Milán, con dirección a Florencia, y el Cardenal Bernardino López de Carvajal, protector Estatutario del Colegio, se trasladó a Milan capital de la Lobardía, y estuvo en Bolonia (única vez que lo hizo segun Urgorri en la op. y pp. cits. ut supra) por lo que los Bentivoglios lo recibieron con continuados agasajos y Carvajal llegó a bautizar a una hija de Anibal Bentivoglio, pero todos esos agasajos eran para evitar que los alemanes, "pudieran hacerse con el poder en Bolonia", en contra de los intereses de la Santa Sede, de los que Don Gil de Albornoz, reprensentaba los mayores intereses y hasta su "reencarnación " afirma Urgorri. Estas efemerides en las que. sin duda fueron objeto y sujetos activos, los colegiales de Bolonia, ante su Cardenal Protector, fueron sin duda el germen inicial de que volviera a resurgir el interes por conocer, mas a fondo, la vida de Don Gil, en la propia Bolonia, cuyo Colegio seguía siendo un permanente testimonio de su vida y de su obra, y cuyos ultimos motivos de su fundación ya explicaremos, en su momento y en lo que estimamos que es, modestamente, nuestro mas válido aporte y verdadero parecer.

   Pwero dejemos por hoy el tema aquí. La unión de los Bentivoglios, con el Cardenal Carvajal y con Giovanni Garzoni, durante la visita del Cardenal protector Benjamin López de Carvajal a Bolonia, puede darnos la clave que, Rodrigo de Bivar cuenta, en el proemio a la obra Garzonius De Albornotii Vita, de que pasó seis años trabajando en la ordenación de los documentos.   

El Legado murciano de Don Gil Egidio de Albornoz.


    Esta tarde desde las 17:15 a las 20:30 y en la Casa/Palacio de Floridablanca en Murcia, he tenido la suerte, la fortuna y la dicha, de poder reunirme con una decena de colegiales de Bolonia, que representaban a las mas de dos docenas de Doctores del Colleguim Hispanicum en Bolonia, a quienes me parecía haberles visto y conocido desde toda mi vida.

   Han sido unos momentos inenarrables. No los puedo describir con autenticidad, ni soy capaz de expresar el modo tan cordial, humano, trascedente y sobre todo albornociano, con el que nos hemos reunido, hablado, compartido y expresado con total libertad y con la vista puesta en nuestro próximo 650 aniversario, de la creación de nuestro Colegio y en los fastos que deben rodear dicho aniversario historico.

   Eramos exactamente algo menos de una docena, diez para ser mas justos y provenientes de toda España pero afincados, especialmente, por motivos docentes o empresariales, en el Reino de Murcia. Algunos les conocía ya de las direcciones de e-maill a otros les he conocido hoy, pero a todos y con todos, he compartido la dicha de ser herederos agradecidos y fervientes seguidores de nuestro Fundador el Cardenal Don Gil Egidio de Albornoz, especialmente de su espiritu, que nos une en profundidad y en inmensidad.

   Todos hemos rebosado el agradecimiento y el convencimiento de que tenemos que imaginar mucho lo que Don Gil desearía que hicieramos en el 650 aniversairo de su Testamento el próximo 29 de septiembre en Ancona, y especialmente en los momentos en los que vivimos hoy.

   Hemos acordado todos, entre otras muchas cosas, la creación del LDdB (Libro Digital de Bolonios) y su puesta en funcionamiento, en el servidor de la www.fundacionlosalamos.es en una Lista de Correo que lleve como siglas, bolonios@fundacionlosalamos.es y que contenga, como un nuevo Libro de Evelio Verdera , pero en esta ocasión para el Siglo XXI, al menos, todos nuestros correos electrónicos, teléfonos móviles y un URL en el que se sepa, nuestro nombre, fecha y lugar de nacimiento,  la Promoción a la que pretenecemos, especialidad del Doctorado, cargo actual y lugar de residencia, móvil, correo electórnico y otros datos de interes para el LDdB.

   Hemos pensado mucho en voz alta y mañana continuo, porque la emoción de hoy no me deja enjuiciar ecuanimemente las dos largas horas de reunión, de elaboración y de síntesis que todos  hemos producido.  

Estancia de Don Gil en Avignon en la Penitenciaria, conversaciones con Inocencio VI y rumbo hacia su Segunda Legación.


   Como hemos visto, Don Gil vuelve a su antiguo cargo en la curia, la Penitenciaria, en la que se ocupó intensamente, como siempre, de todos los temas jurídicos, canónicos, penitenciales y organizativos, a los que de nuevo dio el impulso habitual en sus actividades, pero sin olvidar núnca su reciente Legación en Italia, y siempre con el proposito de no dejar de "informar" a Inocencio VI, de lo que había vivido y de lo que creía firmemente que estaba ocurriendo.

   Por ello Albornoz, durante su estancia en Avignon, desde noviembre de 1357 a octubre de 1358, plantea siempre al papa, sin crudeza pero con realismo, la verdaera situación que ha dejado en Italia, y el resto de la misión que quedaba por concluir.

  Estas conversaciones, a lo largo de casi todo un año, desde la Penitenciaria y en el mismo Palacio apostolico de Avignon, volverían  a "reorganizar" a fondo, las perspectivas de Inocencio IV sobre las actividades de Andoin y sobre la veradera situación en los territorios pontificios en Italia.

  Algun comentarista ha llegado a decir que la vuelta Avignon de Don Gil fue "una estratagema" del papa para contentar a los indudables enemigos que tenía el cardenal en la curia, pero creemos que no, que fue mas una decisión de enfrentamiento del cardenal con el Papa, a quien quería "ponerle en antecedentes" de los todavía poderosos "condotieri" sobretodo en Bolonia, cuya importancia va delineandose ya, antes de su segunda Legación y desde la misma curia pontificia.

   Entiendo que Bolonia se diseña ya en las ideas, en el esppiritu y en las obras del cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, no solo como el centro sino como el final o el horizonte de prologación de su intensa vida, que muy somearmente hemos venido analizando, y que trataremos en los sucesivo, sin duda con la redacción y firma de su testamento en Ancona el 29 de septiembre de 1364 y tambien con sus estancias en Bolonia en 1360-136.

  Cuando el 6 de octubre de 1358, a poco menos de un año de permanencia en la Penitenciaria de la curia avignonse, sale de nuevo el Cardenal Albornoz como Legado y Vicario pontificio para su Segunda Misión en Italia repito que la ciudad de Bolonia, se va a ir convirtiendo, en muchos sentidos - al fin llegamos a ella - en el centro de operaciones estratégicas y políticas, de un gran amplio marco, como lo fueron, al final de su primera Legación, el Parlamento de Fano.

   Baste añadir hoy, que como bien cita a Filippini el conde de Romanones, en su discurso de ingreso en la Real Academia de la Historia, el 9 de diciembre de 1942, que "la obra albornociana tiende a hacer del Parlamento una institución de libertad, hasta el punto que en él se puede ver en embrión el principio mismo de la forma representativa".

Últimos Estatuos sobre el Colegio de España en Bolonia e inicios de su reglamentación actual. Parte II.


   Continuamos hoy con la Exposición de motivos del Real Decreto de 8 de mayo de 1916:

   "Sustitúyese con arreglo a este proyecto la actual directa intervención del Gobierno en el régimen de aquella escolar Fundación que en la actualidad ejerce el Ministerio de Estado, por una Junta o Comisión compuesta de cinco personalidades no elegidas al azar ciertamente ni caprichosamente, sino elegidas de entre aquellas que por su abolengo, por su representación, y por su natural y bien probado interés en defensa de aquella Institución, ofrecen las más sólidas garantías de acierto en la alta misión que se les confía y naturalmente los más legítimos derechos para ejercerla".

   "Son aludidas ilustres personalidades, según el presente proyecto: El Excmo. Sr. Duque del Infantado, como descendiente y representante de la famillia del ilustre fundador del Colegio; el Sr. Intendente de la Real Casa y Patrimonio, como delegado más directo de V.M. en su calidad de Protector; El Eminentísimo Sr. Arzobispo de Toledo, que asumirá la representación de todos los prelados llamados por la Fundación a las provisiones de las becas; El Jefe de los Lugares Píos del Ministerio de Estado, cuya intervención resulta indispensable, ya que en aquel centro quedará reservada la defensa de la Institución, y por último, un ex colegial con título, residente en Madrid y elegido directamente por sus compañeros, que aportará a la Junta los prestigios anejos al título de su nombramiento y su personal conocimiento de las necesidades y conveniencias de la Institución y que servirá de intermediario para establecer y mantener perdurablemente relaciones de fraternal compañerismo entre los colegiales de cada época y sus antecesores".

   "Una vez constiuida la Junta, cree el Ministro que suscribe que nadie más capacitada que aquélla para proponer las modificaciones que convenga introducir en el régimen interior del Establecimiento para conservar y robustecer los bien ganados prestigios de la secular institución de cultura confiada a su cuidado y bien segura de que, para la realización de tan altos y patrióticos fines, contaría en todo caso y momento con la cooperación de V.M. y de su Gobierno".

   Está diafanamente claro que este Real Decreto de 8 de mayo de 1916 presentado por el Sr. Ministro de Estado, el cartagenero conde de Gimeno y bajo la Presidencia del Gobierno, del ex-colegial conde de Romanones, queda como un hito histórico y actual en la vigente reglamentación de nuestro Colegio de San Clemente de los Españoles en Bolonia.

   Y mucha de su Reglamentación se debe al entusiasmo, a la comprensión y al vivo deseo de un ex-colegial que no quería dejar pasar su vida, sin reglamentar debidamente esta multisecular Institución. Pero hay mas. Don Álvaro de Figueroa, en su largo acontecer politico, (en el Colegio hizo su Tesis precisamente en Derecho Político) representa también al Gobierno, como Ministro de Estado de España, del 8 de noviembre de 1918 al 15 de abril de 1919 y aprovecha, de nuevo esta ocasión, como ex-colegial, como gran político y como preclaro hombre de Estado, para terminar la obra que había iniciado en 1916, dando desde su Ministerio,  el Reglamento el día 20 de marzo  de 1919, por el que se rige el citado Colegio de Don Gil de Albornoz y Luna, en la actualidad.

   No hay que olvidar que tras la actividad política del conde de Romanones, se produce el 9 de diciembre de 1942, su ingreso en la Real Academia de la Historia, y su discurso de ingreso, naturalmente es "El Cardenal Albornoz" ¡No podía ser menos! A don Álvaro de Figueroa y Torres le debemos el Real Decreto, el Reglamento y el amor permanente e insaciable a esta Insitución de la que actualmente queremos destacar ciertos aspectos, muy especiales, modernos y prospectivos, que haremos en el momento en el que, para concimiento de todos los lectores de este blog, y más aún en beneficio de todos los Colegiales actuales y los centenares de ex-Colegiales, reproduzcamos, Artículo por Artículo, y palabra por palabra, la reglamentación actual del Real Colegio de San Clemente de los Españoles en Bolnoia.

   Mañana iniciaremos esta importante transcripción.

Celebración este año del DCL aniversario del Testamento de Don Gil: algunos detalles de la vida en común de los colegiales.


    Es precisamente en el año que iniciamos mañana, el 2014 en el que se corresponde al de 1364, justamente 650 años de una Institución educativa, la primera del mundo - hay algunas solo algo anteriores en Oxford, pero eran inicialmente medico/sanitarias - pero la nuestra, que pensó el Cardenal Albornoz como educativa, es la primera del mundo y la ideó en terminos genersales,º en los siguientes puntos, que siguen siendo de aplicación en nuestros días:

   Un centro que está dedicado al estudio de las ciencias jurídicas, medicas, filosoficas...etc.

   2º En el que viven 24 estudiantes y dos capellanes, con su debido estipendio personal.

   3º Habitando en cuartos individuales, en los que se les proveian ropas de vivienda y de vestido.

   4º Con unos habitos de comer, en conjunto y en el comedor, así como con una dieta, tan abundante como suficiente, para llevar una vida digna.

   5º Los estudiantes del Colegio de España estudiarán siempre en la Universida de Bolonia, pero en el Colegio esta prohibido recibir o dar clases.

 Finalmente, y entre otras variadas normas Estatutarias, que detallaremos en su momento oportuno, en el mismo Colegio de España, se llevan a cabo practicas institucionales, que dan un caracter muy especial a sus estudiantes, de cuyo establecimiento y Estatutos, asi como del "momentum" en el que se produce el Testamento del Cardenal Don Gil de Albornoz, el 29 de septiembre del 1364 nos ocuparemos mañana, con mas detalle.

  Estas normas y Estatutos, después de mas de seis siglos y medio siguen siendo, mas o menos, las mismas. He aquí la permanencia de la vida y las obras de Don Gil de Albornoz y Luna, Cardenal de la Iglesia Romana, Legado Pontificio en Italia y Arzobispo de Toledo.

Don Gil de Albornoz y la evolución de los sitemas basicos de la Filosofía del Prof. Mario BUNGE:


   Hemos tratado solo de apuntar, en unas muy breves líneas en el día de ayer, el fundamental, denso y amplio contenido de la Filosofía Sistemica Basica del Prof. y Maestro Mario Bunge. Pero, henos aquí que en el momento en el que escribimos estas líenas, nos da que pensar que esos sitemas y subsistemas a los que nos heos referido ayer, precisamente en estos años, y muy en especial a partir de las segunda década de este Siglo XXI, se encuentran no solo alterados, sino muy cambiados no solo en la forma de percibirles, sino muy en especial de aplicarles y de concebirles en el conjunto de nuestra diaria existencia.

    Vamos a verlos a continuación en lo siguientes apartados:

    Parece evidente que el eco-bio sistema, base de los tres subsistemas de la filosofía del Prof. BUNGE están no solo des-equilibrado, sino alterado y muy sometido a intensas presiones que lo des-configurar, los des-componen y lo des-estabilizan. Baste comprobar los hechos y acaecidos medioambientales a los que desgracidamente tenemos que irnos "acostunbrando". No olvidemos que hace algo menos de un Siglo la palabra "ecología" ni existía ni se usaba. Esta es una realidad no incontesatble sino imbatible.

   Por otra parte, los tres subsistemas que deben componer, en su propgresivo y armonico desarrollo, una evolución anticipativa, progresista y promotra de bienestar del ser humano, andan igualmente no solo faltos de configuración, sino de composición y de rellenos de una alarmante y progresiva desestabilización. 

   Veamoslos a continuación:

      * La política, parece sometida a una imposibilidad fáctica de hacer frente a las realidades con las que se enfrenta el ser humano, al menos desde los años del mayo de 1968 y con mayor intensidad a partir del 11-S-2001

     * La economia es la que mas intensa y claramente acusa su incapacidad de conseguir una evolución progresiva, progresista y prospectiva en el futuro del ser humanos en su individualidad y en el conjunto de las relaciones con sus semejantes. No digamos la economía financiera cuyos grandes descalabros, vivimos intensamente, precisamente en los momentos en los que escribimos estas reflexiones

    * La cultura, parece la mas ambivalente y la mas deteriorada de todos los tres subsistemas que deben desarrollarse armonicamente y ello por el sencillo dato de que el ser humano se ve, en la actualidad, envuelto en un marasmo de criterios, juicios, opiniones y que, en muchos casos, en nada le son útiles para continnuar en su progresivo andar hacia un futuro mas equilibrado y equidistante junto a los dos susbistemas anteriores, los de la politica y los de la economia.

    Hay por tanto que volver a enjuiciar el momento en el que nos encontramos, y valorar en toda su intensidad, densidad e intrinseca validez, la obra de un personaje que como don Gil de Albornoz, en pleno Siglo XIV y en los "albores" del Renacimiento, tuvo no solo conceptos y visiones validos para un futuro a Seis Siglo y medio, sino que supo concebir ideas matriz, origen de Instituciones que como el Colegio de España en Bolonia han albergado y albergan a jovenes dedicados y entregados a procesos permanente de formación, instrucción y comprensión de las realidades que desde sus incios, se les va inculcando en uno procesos de osmosis, utilizando especialmente estos tres métodos: a) el de a convivencia con otros colegiales; b) el de los estudios intensos sobre materias de su especialidad y d) entre otras muchas, con el ejemplo de su Rectores, Tutores y Profesores, que no solo han marcado sus vidas, sin proyectado su futuro en un camino de permanente servicio al ser humano y a sus moldes mas innatos de agrupación, convivencia y compenetración.

    Por hoy ya va bien. Mañana seguimos mas.

Inicios de las primeras etapas de la Primera Legación de Don Gil en Italia.


  Unos días después de la firma por el papa de la Legación de Don Gil para ir a Italia, Albornoz comienza a reclutar su pequeña hueste inicial con la que va a salir de Avignon camino de Milan, su primer punto de destino.

   Parte el 13 de agosto de 1353 con unas 50 personas, no mas, entre las que se encontraba, familiares, amigos y sobretodo colaboradores ya conocidos durante sus casi dos años y medio en la curia avigonense.

   No hay que olvidar que Don Gil es nombrado Legado pontificio y Vicario apostólico con plenos poderes y con la imporatante confianza del papa que le envia y con quien, como hemos visto, tiene una total compentración.

   En los Studia Alobornotiana, Dirigido por el Rector Honorario Don Evelio Verdera y Tuells, se contiene un trabajo fundamental  de Salvador Claramunt y José Trenchs, que bajo el título de "Itinerario del cardenal Abornoz en sus legaciones italianas (1353-1367)" (Vol. I, 1972 pp. 369-433) van a ser las líneas directoria y esnecial, sobre la que vamos a construir en muchos de los posts siguientes.

   El trabajo anteriormente citado se has basado en la documentación que obra en el Archivo Vaticano (Oblationes et solutiones; Introitus et Exitus; Colectoria) y especialmente en el riquisimo Archivo Albornociano, conservado en el Colegio de España en Bolonia.

   Nosotros y siguiendo el trabajo anteriormente citado, vamos a tratar de hacer un breve resumen, lo mas concreto y explicativo posible, de las estancias y los aconteceres de Don Gil de Albornoz y Luna en Italia, en ambos Legados pontificios, que son los siguientes:

   De Avignon y en un mes de viaje, Don Gil se situa en Milán donde el arzobispo Giovanni Visconti le recibe esplendidamente y le colma de agasajos.

   De alli se traslada a Florencia donde es igualmente recibido apoteósicamente y se alberga en la casa de la poderosa familia Alberti, según dicen Claramunt y Trenchs. 

   Despues  de tomar contacto con las familias Visconti y Alberti, Albornoz va al corazón de la Umbria donde tiene su primer enfrentamiento con el "tirano" Giovanni de Vico y en diciembre de 1353 Don Gil ya está en Montefiascone, a 16 kilometros de Viterbo, ciudad a la que puso sitio y "lanzó un entredicho". Albornoz permanece casi seis meses (de enero a junio de 1354) en Montefiascone con el único objetivo de vencer la resistencia de Giovanni Vico, quien finalmente renunció tanto a Orvieto (muy cerca de Roma) como a Viterbo.

  Añaden Claramunt y Trenchs, que el año de 1354 fue el inicio de un larguisimo enfrentamiento con los Malatesta, a los que había excolmulgado al final de 1354 y de allí nuestro cardenal avanzó hacia las Marcas resolviendo en su camino los problemas que le ofrecían Foligno, Camerino y Recanti.

  Don Gil cuando sabe la llegada del emperado Carlo IV a Siena, parte para dicha ciudad con el fin de entrevistarse con él. Despues de esta étapa diplomática, afirman Claramunt y Trenchs, Don Gil reenprende con renovador vigor su campaña contra los Malatesta, instalandose en Gubbio y convocando allí un Parlamento.

   6º Se desplaza a la "mítica" ciudad de Ancona, puerto importante en el Adriatico, ciudad a la que concedió importantes beneficios y en donde (y es lo que estamos esperando analizar con ilusión y detalle) el 29 de septiembre de 1364 realizará su defintivo y trascedental Testamento.

   Desde este importante enclave en el adriatico comienz a tratar con Giovanni de Oleggio "sobre el futuro de Bolonia" dicen testualmente los citados autores y se enfrentó con Ordelaffi, "señor de varias ciudades de la Romagna, que siempre se había mostrado hostil a la Iglesia".

   En este lugar, el cardenal Don Gil de Albornoz y Luna recibe el Breve pontificio por el que se le notifica el nombramiento de Androin de la Roche, para sustituirle en su Legación. Pero el cardenal firme en sus propositos, añaden los citados autores (en la p. 373 de su importante y tantas veces ya citado trabajo, cuyas resumen general hacemos casi al pie de la letra) decidió tomar Cesena y "acto seguido convocar en Fano (el 29 de abril del 1357) un Parlamento General en el que se aprobaron las tan concidas y celebres Constituciones Aegidianas que rigieron los territorios de la Iglesia hasta la invasión napoleonica en 1817 y que luego fueron derogadas por el Concordato entre el Estado de la Ciudad del vaticnao e Italia en 1921. ¡Cinco siglos de vigencia!

  El cardenal Penitenciario y Legado Pontificio, vuelve después a Avignon.

Compás de espera, cercano a la celebración de la festividad de San Clemente, el proximo viernes 22 de noviembre, de la que era titular como Cardenal Don Gil de Albornoz.


   Desde mi reunión y reflexión de Murcia, nos hemos reunido hoy cuatro Bolonios "cualificados" en la Gra Peña de Madrid, a instancias de Ramón López Vilas. (promoción de 1961-62) acompañados por Manuel Olivencia (1952-53) y Pedro Tenorio, ( 1985-86) actual Secretario de la Junta Directiva de la Asociación Cardenal Albornoz y el autor de este blog. Fernando Suarez (1958-59) ha excusado su asistencia.

   Se ha trado de varios temas. Asistencias previstas a la Misa y Recpeción en la Embajada de Italia, así como a la Exposición "Retratos de Velazquez" en El Prado, y a la Cena y posterior Asamblea General de la Asociación Cardenal Albornoz.

    Pedro Tenorio nos ha leido la lista de confirmaciones y seremos en torno a unos 60 o 70 Colegiales. López Vilas no has indicado la conveniencia de señalar en la Asamblea, la próxima celebración el 29 de septiembre de 2014, del 650 aniversario del Testamento de Don Gil de Albornoz y Olivencia, la conveniencia de ir diectamente a los temas que nos interesan en esta acasión de preparación de los Fastos del acontecimiento.

    Pedro Tenorio y yo mismo hemos acordado ponernos de acuerdo para transferir información y completar el LDdB, una vez que hayamos cumplido los requisitos que nos exige la Agencia Espñaola de Portección de Datos, a la que he consultado yo esta misma tarde y en la que me han informado que debemos:

    O bien modificar los Esatutos que contenga el hecho de que se va a elaborar una Base de Datos a la que van a tener acceso todos los socios;

    2º O bien solictar la debida autorización del consentimiento de los socios, por escrito, y

    3º Hay que hacer una "declaración" de existencia de la Asociación mediante un formulario de inspección de Datos.

    De todo ello, hemos quedado que informaremos a la próxima Asamblea General y que solicitaremos los datos de las últimas promociones, a partir del año 2001 en el que termina el Libro del Prof, Verdera, para confeccionar la Base de Datos, en la que hasta el momento, se han dado de baja a unos 30 fallecidos, de unos 180 colegiales se tienen los correos electronicos y telefonos moviles y unos 100 siguen sin poder localizarse.

   Esto es lo mas enjundioso, hasta el día de hoy, de lo que podemos escribir, pero a partir de mañana, y dada la proximidad de la festividad de San Clemente, volveremos a entrar no solo en la Vida y la Obra del Cardenal, Don Gil Egidio de Albornoz, sino especialmente en la regulación a la que actualmente está sometido su Colegio de los Españoles en Bolonia.

Un juicio positivamente válido sobre la PRIMERA biografia de Don Gil de Albornoz, en pleno Renacimiento italiano.


   No hay que olvidar que el cardenal Albornoz, se pasa unos casi 150 años (144 para ser mas exactos) sin que se considere seriamente, primero reunir documentación al respecto, segundo tener un mandato firme para escribir su vida y tercero acometer, en aquellos años finales del XV y e inicios del XVI, una tarea de tal envergadura, que supone, esencialmente, un Renacimiento de la cultura, de la escritura y sin duda de la lengua española.

   Yo me he tomado ayer y hoy, el tiempo de trascribir solo en parte, de un maravilloso documento digitalizado por la Biblioteca Nacional Española, de 1566, de la obra de Juan Ginés de Sepulveda. Y he tenido el hondo placer de analizar, casi punto por punto, lo que se ha supuesto, hasta hace poco, y en todo caso hasta las dos obras en los Studia Albornotiana, que hemos comentado ayer, de los dos trascendentales estudios de Fernado Urgorri Casado y de Julian Donado Vara sobre la primera positivamente critica biografia sobre Don Gil de Albornoz, de Giovanni Garzoni y Rodrigo de Bivar, que estimo debemos publicar en una buena traducción, dado que aparte del manuscrito sobre pergamino que existe en la Bilblioteca de Imola existe una copia en la Bilbioteca del Escorial.

   Creo que debemos trascribir solo el inicio del Prologo del documentro publicado en 1566 por Juan Ginés de Sepulveda, que me he tomado el gusto de trascribir en la edición digitalizada que se contiene en la bne.es y que Vds. mismos pueden consultar como lo he hecho yo ya en variadas ocasiones, para refutar de que fuera realmente el autor "incontestable" de la verdadera biografia de Don Gil.

    Respecto a la Biografia anterior de Garzonio y Bivar, solo queremos trascribir hoy el parrafo final del citado estudio de Julián Dorado Vara, cuando dice que:

    "A pesar de que la Vita Aegidii no sigue los modernos métodos de la crítica histórica, es una obra que en líneas generales es válida, siendo la primera biografia que se ha escrito sobre el cardenal Albornoz, con la sola intención de dar a conocer su vida y su obra y podemos afirmar que está basada tanto en fuentes documentales como narrativas, coetaneas al personaje. Es una obra que no tuvo ninguna intencionalidad histórica, ni nacional ni supranacional, como otras han tenido (la de Sepulveda), a pesar de lo cual creemos que es una obra que aun hoy resulta válida".

Parte VI: Reglamento del 20 de abril de 1920 por el que se regula el Real Colegio Albornociano de San Clemente de los españoles de Bolonia.


Capitulo VI: Los Capellanes.

   Artículo 56.

   Los Capellanes serán nombrados en la forma dispuesta por el artículo 26 de los Estatutos; no podrán ser removidos sin oir al Rector y por justa causa; mientras formen parte del Colegio no podrán gozar de otras capellanías residenciales feuar de Bolonia.

   Artículo 57.

   Los Capellanes interinos serán nombrados por el representante de S.M. en Roma a propuesta del Rector. La designación definitiva no se prorrogará mas de tres meses acontar de la fecha de la vacante.

   Artículo 58.

   Las obligaciones del Capellán son:

   1ª Celebrar la Santa Misa en la Capilla del Colegio todos los días festivos a la hora que el Rector señale, aplicándola por el alma del fundador.

   2ª Procurar, de acuerdo con el Rector, que se celebren con la solemnidad acostumbrada las iestas de Semana Santa, Natividad y Resurrección del Señor, SAn Clemente y San Pedro Arbues.

   3ª Celebrar, igualmente, los aniversarios del fundador, Jefes de su Casa, Cardenal Pedro de Frías, gran bienhechor del Colegio, y cualquier otras fiesta religiosa que el Rector disponga.

   4ª Cuidar de la Iglesia y sacristía; conservar bajo su custodia los ornamentos sagrados y demás objetos pertenecientes al culto, loias cuales les serán otrogados, bajo inventario, por el Rector.

   Artículo 59.

   Tabién deberá el Capellan priméro auxiliar al Rector en la custodia y ordenación de la Biblioteca del Colegio cuando fuese expresamente requerido para ello.

   Artículo 60.

   El Capellán primero disfrutará el suelo anual de 1.500 liras, con aumentos trieniales de un décimo de sueldo hasta un máximun de seis aumentos.

   Artículo 61.

   Durante las ausencias del Rector, o cuando éste lo considere conveniente para la disciplina, dirección espirítual de los Colegiales, etc. el Capellán primero podrá residir en el Coelgio, disfrutando entonces también de habitación, messa y servicio en el mismo, previa la oportuna orden del Rector.


  Artículo 62.

   Las obligaciones del Capellán segundo son:

   1ª Celebrar la Santa Misa en el santuario de Nuestra Señora del Pilar, de Castenoso, y prestar en él sus devotos servicios.

   2ª Celebrar con toda solemnidad la fiesta de Nuestra Señora del Pilar y el aniversario del fundador.

   3ª Cuidar del Santuario y de sus ornamentos y objetos de culto que le serán también entregados, bajo inventario, por el Rector.

   4ª Ayudar a los Párrocos confinantes en el servicio de sus Parroquias, cuando sea para ello solicitado en el ejercicio de su ministerio.

   Artículo 63.

   El Capellán segundo disfrutará de la casa aneja al santuario en donde residirá, y de un sueldo anual de 750 liras, con un aumento trienal de un décimo de su sueldo, hasta un máximo de seis aumentos.

Promulgación de las Constituciones Albornocianas en 1357 en Fano


   Resulta innegable que Don Gil tiene bien concebido lo que debe realizar en las Marcas, precisamente al fin de la primavera o en medio del verano de 1355 y podemos valorar cuales van a ser sus caracteres formales y substanciales así como el momento en el que idea y concibe las Constituciones, que segun Colliva no es antes de dicha fecha, cuando Albornoz transfirió a Fermo la Curia regional de Macerata. Pero no hay que olvidar las experiencias que de muy joven, unos diez o doce años antes tuvo Don Gil en el reino de Castilla. Me refiero a las Cortes de Burgos, Ciudad Real, Segovia y Alcalá, pero quizás a estas últimas debamos referinos mas adelante y con mayor detalle, pues del cardenal en Fano, recordaba, como si hubiera sido ayer su participación en las Cortes de Alcalá.

   Pero de todas formas hay un periodo de tiempo en Fano, de un año y medio, mas o menos, cuando están ya elaboradas las Aegidianas, entre los ultimos meses de 1355 y los primeros de mayo de 1357 momento en el que Albornoz, el mismo afrima que "la comisión que elaboró los texos constitucionales adermás que él, directamente, estaba compuesta por varios juris periti y expertos viri" como él mismo los tuvo en las ordenaciones "municiaples" en Castilla.

   Ahora bien en Italia y  nivel de la comisión preparatoria, Don Gil y sus "iuris periti" o expertos, debían haber llegado a un grado de elaboración tal que en 1357 se podría decir que, los acontecimientos externos, como el nombramiento por el papa del cardenal Androin de la Roche, hizo a nuestro cardenal apresurar la convocatoria del Parlamento de Fano y desde Avignon hay que recordar que el Breve pontificio es, como hemos dicho anteriormente, del 28 de febrero de 1357 y como señala Colliva, y que los sucesivos coloquios del enviado pntificio con Bernabò Visconti de Milan y con Giovanni d'Ollegio en Bolonia, aunque de la Roche no era mas que un simple Nuncio, hacían suponer un serio cambio del pensamiento de Urbano VI y en consecuencia, de la línea mantenida, hasta entonces por Albornoz.

   Asegura Paolo Colliva, en la obra antes citada, que la comunicación papal llegó a Albornoz en Ancona, el 17 de marzo y aunque fuera genérica, debía bastar a un político tan avezado como Albornoz, para deducir las "consecuencias prácticas", que no eran otras que el fin del mandato del Don Gil en Italia. Por todo ello pensó que había que dar gran velocidad a la promulgación de las Constituciones en Fano, con lo que se cursaron cartas de convocatoria al Parlamento general, aún con terminos, imprecisos y genéricos, repite una vez mas Colliva. Todo el detalle de la convocatoria puede encontrarse en las pp. 186 y 187 de la citada obra y especialmente en la Nota 59 que no es el caso extendernos mas aqui en ello.

   La línea general de lo que estaba ocurriendo, en el seno de la Legación y del Vicariato del cardenal Albornoz, está más que clara. Se trataba de una desautorización, al cardenal mas prestigioso de la curia, y el que estaba llevando de triunfo en triunfo, su misión, su Legación y su Vicariato en Italia.

   Esta primera convocatoria no fijaba ni fecha, ni lugar de celebración del Parlamento y todo ello por el deseo de dar toda clase de prioridades a la convocatoria de esta Asamblea, precisamente por la llegada de Androin de la Roche y que Albornoz había tenido noticias de que este nuevo Nuncio estaba manteniendo conversaciones con los "señores" de Milan y de Bolonia, completamente contrarias a sus pensamientos y a sus proyectos y que el propio cardenal fijaba y afirmaba en una carta al papa que, "tan pronto terminado el Parlamento de Fano, se proponía volver a Avignon......a descansar", lo que en efecto hizo, la vuelta, que no el descanso.

   Filippini asegura que, a pesar de la gran ambición y la intención, las Constituciones de la Santa Madre Iglesia, quedaron circunscritas a la provincia de las Marcas, pero podemos decir que fue precisamente en estas provincias, en las que se materializaron como un largo ejemplo de orden y de relación con el régimen pontifício. Es un hecho que va mucho mas allá de un juicio rápido, que el complejo montaje de la gran obra que suponen las Constituciones de la SAnta Madre Iglesia del cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, son un entramado jurídico-político-institucional, de gran envergadura y al que no hemos hecho mas que darles un ligero y somero analisis. Otra cosa es muy cierta, añade el gran comentarista del Siglo XX del cardenal Albornoz, Giuseppe Filippini y es que el mismo Albornoz hizo con estas Constituciones, lo que una serie importante de papas, fueron incapaces de llevar a cabo.

   Se ha dicho en algun lugar que el propio Don Gil aseguró que "su carta a Inocencio VI, era muy dura" aunque no sería la última que escribiera en estos terminos y quizás aún mas duros, en lo sucesivo. Ya lo veremos.

  Estabamos ante un Albornoz "orgulloso e irritado" que quería volver a Avignon lo antes posible, pero Urbano VI contestó a Albornoz con "estupor" y "amargura" que no comprendía su actitud y que habiendo conocido, en el ultimo momento, la rápida convocatoria del Parlamento de Fano, de cuyo contenido no sabían ciertamente nada en Avignon, es por lo que nuestro cardenal quiso poner en antecedentes, tanto al papa como a Androin, frente a un hecho ya consumado, por así decir.

   Por todo ello y en medio de evidentes contradicciones, resultó que uno de los primeros sitios elegidos, Fano, era una ciudad relativamente descentralizada respecto a la estructura tradicional del Estado de la Iglesia y especialmente cuando Bolonia, tan cercana, no había sido todavia conquistada por el Legado, porque aún estaba en manos del "tirano" Giovanni d'Ollegio. Por otra parte la localización geografica de Fano, con la importancia politica de los Malatesta era una de las localidades mas septentrionales de la controladas por Albornoz y un punnto geografico de gran importancia, para los objetivos futuros del cardenal, en relación a la Romagna y también a las Marcas, (sus dos últimas y muy queridas ciudades) así como el deseo de Albornoz de partir para Avignon, una vez terminado el Parlamento.

   En cuanto a su desarrollo, se asegura con firmeza que puede deducirse la iniciación del Parlamento de Fano, en los últimos día de abril y los tres primeros de mayo de 1357

   Creo, y no es elaborar mucho mas, que lo qiue él plantea, cuando pensamos que la convocatoria del Parlamento de Fano por el cardenal, fue muy habilmente calulada y a pesar de las urgencias, bien organizada y desarrollada. Albornoz, con un excelente equipo de juristas, con todos sus concimientos derivados de sus actuaciones en el Reino de Castilla, y especialmente en la Cortes de Burgos, Segovia y especialmente en las de Alcalá de 28 de febrero de 1348, en las que intervino muy directamente y con todo su saber respecto al ordenamiento juridico y al político contenido en las Partidas de Alfonso X, el Sabio, y su experiencia posterior en Castilla, en la curia Avigonenese y en su ya larga estancia difícil pero siempre decidida, en los territorios italianos, para la que en su día hizo en Castilla su rey Don Alfonos XI, al que tan fielmente sirivió, cuando afirmó en las citadas Cortes de Alcalá de 1348, siendo ya Don Gil arzobispo de Toledo que, "Por Castilla hablo yo, frente a las pretensiones de Toledo y Burgos en dicho reino".

   Permitlasenos añdir y para terminar este analisis de las muy importantes Constitutiones generales para Terrae Ecclasiae, publicadas en la costera ciudad de Fano entre el 30 de abril y el 2, 3 de mayo de 1357, por las que se organiza la "convivencia" de los Estados pontificios, son en cierto modo, y durante mas de cuatro siglos de viegncia, el trasunto de aquellas Cortes compultenses, que se reunen en Alcalá de Henares, siendo don Gil Arzobispo primado de Toledo, como ocurrió en Fano, en 1357 y como señala Juan Beneyto, en su citado libre sobre "El Cardenal Albornoz", al afirmar que "¿puede negarse la colaboración inmedia, en las Corets de Alcalá, de un jurista tan bien dotado como Don Gil cuando en esas Cortes se da un ordenamient osbre Toledo, que no se puede imaginar sin participación del arzobipo?

   Pero hay mas, "la gran evolución que supone el conjunto del derecho territorial castellano entre 1345 y 1348 constituye un proceso que hace por demás sospechosa la intervención de una misma mano cuando se lo relaciona con el que Albornoz inició en Italia diez años después: Alcalá es la culminación de Segovia, como Fano será la Montefiascone".

   Las "Constituciones Aegidianas" de cuyos origenes y evolución hemos trazado las líneas genrales, son un verdadero monumento legislativo del cardenal Albornoz, del que ya tenía, pero que mucha practica unos 10 o 12 años antes cuando practicamente hizo algo semejante, en Fano, ordenando la vida politico municipal de aquellas pequeñas pero decisivas ciudades de las Marcas, dee un modo que como se dice en un modesto pero muy interesante folleto de 1.967 de Fernando Flores Jimenez, en Temas españoles, "El cardenal Albornoz", Publicaciones esapñolas, nº 481, en la p. 14 cuando expresamente dice que las Cortes de Alcalá fueron extraordinariamente importantes porque en ellas se acordó que "Los Concejos estén regidos por hombres buenos, en numero de ocho, los cuales se encargarían de hacer todo cuanto conviniese al bien del ayuntamiento. Junto a ellos actuaban el juez real, los alcaldes y el escribano".

   Bueno pues esto, es mas o menos lo que Don Gil de Albornoz y Luna, hace en Fano, cuando unos 10 años después "con su masiva acumulación de 177 Constituciones (135 unitarias y 42 compuestas) se situa declaradamente en la vía de sus predecesores en Italia, especialmente a su mas directo antecesor que fue Bertrando di Déaulx, recurriendo a un intento de unificación normativa, con el fin declarado de intentar una legislación general para todo el Estado", como muy bien precisa Paolo Colliva, en la tantas veces citada obra sobre Albornoz.

Hacia la construcción de la "Domus Hispanica" 1367


   Los dos fidecomisarios del cardenal nombrados en su Testamento, con el fuerte ruego de "quiero y ordeno a los sobredichos Fernando Álvarez, abad de Valladolid y a Alfonso Fernández, camarero del cardenal, para los que textualmente testamenta que, repito "quiere y ordena que cada uno de ellos, tengan cuidado de vigilar la construcción de la sobredicha casa o colegio y capilla, y de comprar las posesiones y rentas que sean necesarias para la sustentación de los dichos veinticuatro colegiales y dos capellanes; y les mando y ruego con cuanta fuerza puedo, que residan en Bolonia después de mi muerte al menos durante dos años continuos, para cumplir las cosas sobredichas. Y por sus gastos y trabajos les lego a cada uno seiscientos florines, además de los sobredichos que, como de mi comitiva, deberán recibir"

   Creo que la voluntad del cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, no solo está reiterada y diafánamente expresada, sino que se dice en terminos, muy especiales, sencillamente nos atrevemos a decir en estos momentos, que se dice de un modo tal como para que se hicieran posibles, ¡y muy pronto! los deseos expresados en su Testamento. No solo en relación a las  obras del Colegio, para que se llevara a cabo debidamente (pués estuvo terminado antes de morir Albornoz) sino para que, su continuidad en el tiempo, haya sido y sea el éxito palpable, incontestable e inconmensurable que su permanecia ha supuesto, ni mas ni menos, que durante mas de seis largos siglos, como el mayor exponente de los Colegios Mayores medioevales, en el Continente europeo, superando todas las experiencias de los de Paris, Viena, Praga, Silesia y los mismos en Italia. En su momento diremos, cuanto y de que mejor manera, el Collegium Hispaniorum superó, en la mente y en la práctica de su Fundador, a las experiencias tanto en el New College de Oxford como en Cambridge, pues en Bolonia se contó con unas cantidades muy importantes en la Fundación original de Collegium Hispanorum y una decida y manifesta voluntad del Fundador, en sus Estatutos, que veremos en breve y que afianzan una obra inciada y continuada con precisión, con garn reflexión y con una enorme ambición educativa y humanista.

   Pero respecto al edificio, a construir "en un lugar decente, es a saber, cerca de la Universidad con aposento conveniente, con huerto, salas y cámaras y que se construya en el una capilla buena en honor de San Clemente" merece la pena que hagamos alguna pequeña digresión: el cardenal Don Gil de Albornoz y Luna quiso dejar un "lugar para habitar y para estudiar" a sus nacionales hispanos pertencientes a los reinos peninsulares de Portugal, la Corona de Castilla, Navarra y la Corona de Aragón. (Para empezar gran novedad y gran previsión) pero además "quiere sustentar a veinticuatro colegiales y a dos capellanes, según el gasto y la manera de vivir que yo ordenaré" lo que constituyen los Estatutos a los que tendrermos ocasión de referirnos muy pronto. Pero, por el momento, estamos solo hablando del edificio, y hay que tener muy en cuenta que, según el importante estudio de  Amadeo Serra Desfilis, en el cuidado libro "España y Bolonia" el proyecto de edificio elaborado el 5 de abril de 1365 (solo al año del Testamento de Don Gil)  que además ya se había firmado el contrato con los maestros constructores, Andrea di Pietro, Mino di Panfilo y Zanone di Tara, quienes debieron tener muy en cuenta y atenerse estrictamente a una "traza discutida por el cardenal Albornoz y dichos maestros y sus representantes", que hemos citado en su propio Testamento, Fernando Álvarez y Alfonso Fernández, y el arquitecto Matteo Gattapone di Gubbio, quien concibió un edificio, concluido a fines de 1367 lo que permitió recibir a los primeros estudiantes en 1368, al año siguiente el fallecimiento de Don Gil.

   Respecto al impresionante e inspirado edificio, el mismo que me recibió a mi en el invierno de 1955, casi 600 años después, se compone de un equilibrado y perfecto Patio central y cuadrangular, que como dice Serra, es como un eje de simetria que marca la nave y el abside orientado de la capilla dedicada a San Clemente, y a los lados y magnífica y simetricamente Porticados en dos niveles del Cortile (en el que tanto hemos soñado, reflexionado y aprendido), se encuentran las veinticuatro "celdas" para los estudiantes, así como las del Rector y de los dos capellanes, determinádose en los citados Estatutos, el uso de las estancias detalladamente de uso común (comedor, sala grande y biblioteca) así como los espacios dedicados al personal de sevicio y otros temas, que minuciosamente se tratan en el proyecto original.

   El "cortile" fuerza centrifuga de todo el dificio, nos ha ofrecido a todos los colegiales, y de manera imborrable e inolvidable, un espacio luminoso, lleno y abierto a la reflexión y sin vernos perturbados por el "ajetreo" de la vida ciudadana, que rodea el Collegium Hispaniorum.

   Hay posibles precedentes del edificio en España, la torre Bellver y la doble galería de pórticos, cuyo ejemplo podría haber sido inspirado también desde el palacio real de Mallorca, pero lo que yo puedo añadir, en este momento, es el impacto incalculable que en mi vida personal y educativa supuso aquel edificio, la convivencia con mis compañeros de estudio y las interminables vivencias que aquella decisión del cardenal Albornoz, tuvo en mi vida y que ha podido tener, en tantos y tantos de nostros, que hemos tenido la fortuna de poder disfrutar de los proyectos y planes de nuestro Fundador, Don Gil de Albornoz y Luna.

   Baste para terminar estas modetas reflexionaes sobre un edificio tan maravillosamente espectacular, decir que mi "celda" de vida y estudio, en el Collegium Hispaniorum, siempre estuvo situada en la planta baja del "cortile", al lado de la muy rica Bibllioteca y que tuve siempre durante los dos años de mi imborrable permanencia y permanente aprendizaje, del previsor y anticipativo espirítu de nuestro Señor el cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, que sin duda ha marcado toda mi ya larga vida.

Bibliografía sobre el Cardenal Albornoz en los Studia Albornotiana.



    Antes de dedicarnos a trascribir los Estatutos y Reglamentos que regulan la vida en el Colegio de España en Bolonia, creo que es muy útil que refiramos las obras de mayor interes que sobre el Cardenal Albornoz, se han publicado por el Real Colegio de España en Bolonia, desde 1972 en adelante.

    Son las siguientes:

    1.- T. ASCARELLI, El Cardenal Albornoz y el Colegio de España, (I) Ed. y prólogo de E. Verdera, 1972, págs. 726

    2.- T. ASCARELLI, El Cardenal Albornoz y el Colegio de España, (II) Ed. y prólogo de E. Verdera, 1972, págs. 742

    3.- T. ASCARELLI, El Cardenal Albornoz y el Colegio de España, (III), Ed. y prólgo de E. Verdera, 1973, págs. 708

    4.- C. PIANA, O.F.M., Nuovi documenti, sull'Universiá di Bologna e sul Collegio di Spagna, 2 Vols., 1976, págs. 1152

    5.- A.PÉREZ MARTÍN, Proles Aegidiana. Los colegiales desde 1368 a 1977, prólogo de H. Coing, 4 vols. 1979, págs. 2478

    6.- P. COLLIVA, Il Card. Albornoz, lo Stato della Chiesa, le "Costitutiones Aegidianae" (1353.1357), 1977, págs. XXIV + 795

    7.- El Cardenal Albornoz y el Colegio de España, (IV) Ed. y prólogo de E. Verdera, 1979, págs 822

    8.- El Cardenal Albornoz y el Colegio de España (V) Ed. y prólogo de E. Verdera, 1979, págs 618

    9.- El Cardenal Albornoz y el Colegio de España (VI) Ed. y prólogo de E. Verdera, 1979, págsw. 770

    10.- P. BELTRAN, Catálogo del Archivio del Colegio de España en Bologna, prólog de G. Orlandello, 1081, págs. 551

   11.- A. DOMINGUES DE SOUSA COSTA, O.F.M. Portugueses no Colegio de S. Clemente e Universidades de Bologna durante o século XV, 2 vols. 1990, págs. 1403

   12.- A. SERRA, Matteo Gattapone, Arquitecto del Colegio de España, 1992, págs. 230

   Es evidente que para poder seguir escribiendo, con rectitud y precisión, sobre una personalidad tan densa, tan inmensa y tan importante como lo ha sido y lo es el Cardenal don Gil Egidio de Albornoz, es preciso conocer y estar bien informado de toda la bibliografía, que al menos en los Studia Albornotiana, se ha publicado hasta hoy. Amen de otras muchas investigaciónes y publicaciones hechas sobre el Cardenal.

   Aun así, será conveniente que ante el proximo DCL aniversario del Testamento de Don Gil, el 19 de septiembre del 2014, hagamos una breve, pero fundada referencia, a las Normas, Estatutos y Reglamentos que están en la base de la regulación del Colegio de España en Bolonia, lo que vamos a intentar hacer con todo nuestro esfuerzo.

  

Vidas paralelas: Partre I: Albornoz y Moñino. Introducción al analisis general de los Siglos XIV y XVIII.


Notas introductorias a los siglos XIV y XVIII, como portadores de elementos de cambio. 
 
De todo lo  que diremos, de don Gil de Albornoz y Luna, no hay que dejar de mencionar que vive en un Siglo, atravesado por las crisis mas insospechadas y mas diversas en la existencia humana. El cardenal don Gil de Albornoz y Luna vive el siglo XIV  en toda su plenitud, pues nace en torno al 1303 y fallece el 24 de agosto de 1367. Por tanto vive inmerso constantemente en las mas variadas crisis políticas, culturales, religiosas y socio económicas, como no se habían conocido con anterioridad. Baste decir que la peste por un lado, la larga y cruenta guerra de los 100 años por otro, la situación de la Iglesia “desterrada” en Avignon y los “casi” constantes enfrentamientos de los reinos rivales en Europa, hacen de este siglo XIV el portador de todos los males que se puedan imaginar. Pero sin embargo nuestro hombre, el cardenal don Gil de Albornoz y Luna lo atraviesa, como el rayo de sol en la Virgen María, sin romperlo ni mancharlo.  
No hay que olvidar que el Siglo XIV es el preludio de algo tan importante y substancial como es el Renacimiento, palabra que por si sola quiere indicar e indica todo lo que de superación supuso el transito de un siglo al otro. Es un transito monumental y espectacular. Baste pensar lo que las ideas, las actitudes y el comportamiento supusieron de los siglos XIV al XV. Todo hay que valorarlo en su correcta expresión. Pero no hay que olvidar lo que, a mi modesto entender, tiene el valor mas intrínseco y propio de don Gil de Albornoz, que es la capacidad y la aptitud, como veremos, de vivir en pleno siglo XIV con los valores, las ideas y las actitudes no solo del siglo XV sino mucho mas allá, del propio Renacimiento que visualiza no solo intensamente, sino que desarrolla y que hace trascender y permanecer con su obra creadora, de las Constituciones Aeigidianas o las Constitutiones Sancte Mater Eclesiae  promulgadas en el Parlamento de Fano, que convoca apresuradamente en 1357 cuando percibe que Avigon está traicionandole con el nombramiento como Nuncio del cardenal Adroin de la Roche. Estas Consituciones Aegidianas, que duran mas de seis siglos o sencillamente la pèrmanencia hasta la actualidad que produce con la creación, en su testamento de 1364, de la Domus Yspanica que pervive hasta la actualidad.
Pero refiriéndonos también a otro transito ocurrido durante el siglo XVIII, desde los valores del Antiguo al Nuevo Régimen, no hay que olvidar tampoco que en esta época se producen personajes que, como el conde de Floridablanca, no solo atraviesan el periodo mas férreo de los inicios de siglo (nace en octubre de 1728) y deja su huella en el transito mas marcado de siglo, a fines del XVIII y los inicios del XIX, pues sus mayores y profundos logros los consigue, precisamente, cuando está al frente de la Junta Suprema y Gubernativa Central, que debe crear “ex-novo” cuando España se queda sin monarcas, sin gobierno y sin otras alternativas.  Es conveniente observar como don Josef Moñino y Redondo, atraviesa en su propia vida, momentos de enorme confusión y contradicción, cuando debe abandonar su forma de pensar, en la que la monarquía es su eje central y/o cuando el gobierno para el monarca, “en el exilio”, se convierte en el tema básico y fundamental de su vida. Es la época en la que Floridablanca pasa, sencillamente, del Viejo al Nuevo Régimen, del que se convierte. ¡al fin! no solo en el mayor de sus defensores, sino en el creyente firme y cen el onvicto ejecutor de lo que considera la mayor defensa de sus monarcas en el exilio.
Estas son dos transiciones, la de Albornoz, del XIV al XV y la de Floridablanca, del XVIII al XIX como no tienen parangón en la historia de España. Son dos momentos con profundas implicaciones personales, tanto las de Albornoz como las de Floridablanca, que tienen muy difícil comparación en nuestra historia. Yo creo que son dos momentos a ser observados muy de cerca, y que dejan entrever a dos personalidades de amplia gama, de matices muy variados de gran valor, pero sobretodo de una gran estima y proyección histórica, en momentos de muy difíciles tránsitos y cambios de mentalidades, de actitudes y sobretodo de paradigmas vitales y existenciales. Albornoz, en su vida, en su hacer y en su pensar, presagia la llegada del Renacimiento.  Floridablanca, especialmente en sus últimos años, con sus silencios, con su enorme dedicación a lo que veía como el inminente deber de su vida, el Nuevo Régimen, hacen que apoyándonos en esta similitud de vidas paralelas tengan mucho en si de común, además de ser hombres forjados en una especie de temple magnánimo y magnifico, en el que se acrisolan valores de lealtad,etica, ﷽﷽﷽egimen adoses que dejabres de Jesucristoxceptgo aquelloo quego y poseoi en los reinoss, como por el rey de Castilla y  ética, coherencia pero sobretodo de rectitud en su que hacer por España, sea en su configuración medioeval del Siglo XIV o en la mas moderna de los siglos XVIII y XIX.

Breve análisis del Siglo XIV: bases profundas de sus crisis sistémicas y del transito hacia el Renacimiento.
Los momentos y las épocas que vive don Gil de Albornoz en pleno siglo XIV no tienen fácil parangón en épocas posteriores. El siglo XIV, como venimos de apuntar está cuajado de crisis, de gran envergadura. Las alteraciones climáticas, la destrucción de las cosechas, las hambres, las hambrunas persistentes e insistentes, así como las epidemias mortales que ocasionan, son solo el preludio de un siglo plagado de males, de permanentes amenazas a la vida humana y grandes catástrofes como no se habían conocido o como no se habían tenido “recuerdos” en épocas anteriores. Como bien dice Guy Bois, y como veremos en otro momento, estas crisis, la también llamada “Gran depresión medieval, de los Siglos XIV y XV” son solo el precedente de una crisis sistémica, o global. Lo que si es evidente es que se trata de alteraciones de enorme profundidad en el contexto social y humano en el que se producen y que afectan mucho a la profundidad con la que se van sucediendo unas a otras.
Pero no hay que olvidar que en estos momentos que vive Albornoz, de plena Edad Media, aun considerada como la Baja Edad Media, se presiente el cambio que se anuncia en los tres estamentos fundamentales, la nobleza, el clero y los vasallos.  No hay que olvidar que don Gil de Albornoz se sitúa histórica y vitalmente en unos claros momentos de transición.
Hay que reconocer también que unos estamentos sienten mas cercanamente estas influencias “transicionales” pero otros van digamos que, mas retardados. Los vasallos, el pueblo, evoluciona mucho mas despacio que el alto clero o que la nobleza. En estos dos últimos estamentos hay connotaciones de auto afianzamiento mucho mas destacadas que en el primero. Tanto la nobleza como el alto clero, por decirlo así, se independizan con mayor agilidad de sus propias estructuras de poder. Baste con observar la situación del Papado en Avignon y las monarquías que se van “asentando” en Europa para comprender que este momentum no le llegará a los vasallos hasta digamos que, unos cuatro o cinco siglos mas tarde.
Por otra parte el transito del Medioevo al Renacimiento se produce, en esencia, por una percepción del mismo ser humano “ad intra”: se re-nace al mundo clásico, se vuelve la mirada a los valores de la Roma tradicional, de la que se comienza a percibir un valor intrínseco que tiene tal fuerza que afecta a las Artes, al Pensamiento y a la misma Política. El desmembramiento de la cristiandad, el uso de la imprenta y la consiguiente difusión de la cultura, fueron uno de los motores del cambio. Personajes como Miguel Ángel, Botticelli o Macchiavello son un ejemplo elocuente y grandioso de lo que el humanismo del Medioevo, es capaz de producir en un espacio de unos cuantos años. A nuestro entender este es el transito que el cardenal Gil de Albornoz supo no solo entender, sino percibir, vivir y aplicar. Sus obras en Castilla, en Avignon y en Italia lo demuestran y lo prueban hasta hoy en día.  Este transito político, cultural y “existencial” puede ser visto y comprobado profundamente solo siguiendo la vida y las obras de don Gil. Es un indudable ejemplo de esta transición que tratamos de describir.

Presentación del Siglo XVIII: nacimiento, desarrollo de la Ilustración y de las Revoluciones industriales y sociales, hasta los procesos constitucionales y la llegada a la modernidad. 
Pero no hay que olvidar tampoco que el Siglo XVIII trae en si, con todas sus larvadas ideas de progreso, cambio, revoluciones y alteraciones sociales, un germen de una evolución que se va a producir en sus finales y mas aun en los inicios del siglo posterior, como una transición de la misma o de mucha mayor envergadura, por el sencillo motivo de que la sociedad estaba ya mas avanzada, y que los procesos del Renacimiento y de su evolución posterior, estaban también mucho mas afianzados en el ser humano. Es una lógica consecuencia.
Pero con todo no hay que olvidar las, a mi parecer, tres mas importantes revoluciones socio-económico-culturales, que impacta grandemente en este periodo de la segunda mitad del siglo XVIII o siglo de la Ilustración, tales como la de los Motines de Esquilache, en las Españas de 1766; La revolución para la independencia de las Colonias americanas de 1776 y la inmensa Revolución francesa de 1789. No creo que exista un periodo mas corto de tiempo en el que se produzcan mayores alteraciones ideológico políticas, económicas y culturales como las anteriormente citadas.
Parece como si se hubiera llegado a la culmen de los tiempos, en el sentido de que el Medioevo de don Gil de Albornoz, el Renacimiento que vive intuitivamente, la Ilustración que permea al conde de Floridablanca, se conjuntaran en un momento, el de las revoluciones que se preludian desde mediados y fines del siglo XVIII.
Respecto a los Motines de Esquilache, hay que señalar ya que no se trata solo, como tan reiteradamente se ha venido diciendo, de una revolución de las “costumbres” o de los “hábitos en el vestir”, del paso de los sombreros chambergos a los de tres picos, o de las capas largas con embozo, a las cortas. Hay mucho mas. Y vamos a tratar de decirlo breve y concisamente. La revolución social, que en épocas de Josef Moñino, para ser mas exactos los “motines” que se inician el lunes de pascua de 1766, y que se produce en la corte de Madrid, se extienden como la pólvora a casi todo el territorio nacional, porque son una crisis esencialmente social. De hecho los madrileños que se decía que se “emborrachaban” el lunes de pascua de 1766, lo hacen porque no tienen pan,  o porque el pan está muy caro en las panaderías, por carencia de cosechas de trigo y consecuente subida de precios. Cuando deciden ir a protestar a Palacio, y se enfrentan en la actual Puerta de La Almudena, con la guardia Wallona, lo hacen porque, sencillamente tienen hambre y no saben como expresar su malestar. De hecho a Carlos III le convencen para que salga al Balcón de Palacio y diga algo así como que “yo pondre remedio﷽go asa que salga al BaBAlcon n hambre y nbo saben como expresar su malestar.ional, es una crisis esencialmente social.é remedio” y luego comenta en la Corte que “eso que ha pasado es cosa de borrachos”, pero luego es tal el tumulto que se organiza en todo el país, que el Rey decide enviar a su Fiscal del Consejo de Castilla para lo penal, para que vaya a Cuenca y sofoque a unos cuantos sublevados que, al parecer, habían tomado la ciudad al acecho. Es una revolución social. No tan fuerte como la de Paris, pues se ha producido unos 25 años antes y además está carente de toda la filosofía política que rodea a la francesa. Es un punto que no se debe olvidar, pero hay que insistir que las revoluciones, porque son muchas, que se desarrollan en España en torno a los Motines de Esquilache, son sin duda, los presagios de la evolución de la vida social, cultural y política en la Francia de unos 25 años después y  por supuesto en las Américas tras haber logrado la independencia de Inglaterra, solo unos diez años antes. Podríamos decir que la americana es una revolución mas política, para que las 13 colonias logren la independencia de Inglaterra, los motines españoles son mas sociales, por la carencia de alimentos del pueblo y los subsiguientes atracos y asaltos en plena vía publica. Finalmente la francesa, tiene mayores connotaciones socio culturales en las que se mezcla la ideolog revolucionarioaconnotaciones socio culturlesla francesa la carencia de alimentos del tivamente, la Ilustraci rey de Castilla y ía revolucionaría y la filosofía política que se difunde como asentamiento y apoyos de los citados altercados político revolucionarios.
Estamos, de 1766 a 1789 en unos años no solo muy turbulentos, sino en unos años que son presagio definitivo de un cambio social y un cambio de modelo, que va a ir moldeando las formas de vivir hasta nuestros días. Es un cuarto de siglo especialmente, no solo virulento, sino particularmente importante en la trasformación de las formas de vida, de sus modos de regirse y especialmente de sus maneras de comportarse.
Veámoslo, brevemente, a continuación.
Estas revoluciones producen lógicamente unos cambios esenciales, no solo en los modelos de vida, sino en las formas y en los fondos en los que se trasluce la política. Por decirlo repito que brevemente, se pasa de la monarquía a la republica y de los regímenes autoritarios a aquellos en los que los Derechos del hombre (Declaración de Derechos de Virginia, de 12 de junio de 1776) comienzan a ser una verdadera realidad, definidos precisamente en estos momentos y que cada vez se van a afianzar mas en el curso de los tiempos a venir, de los que Floridablanca no hace mas que atisbar su inicio, cuando la situación de su monarca y los sucesos de Paris – el traslado forzoso de Luis XVI y de su familia de Versalles a Paris - le provocan una verdadera “obsesión” relacionada con la vida, la integridad y la salvedad de la vida de sus reyes Carlos IV y María Luisa de Parma. No hay que olvidar la forma en la que se le reconoce o se atacan sus posiciones, entorno a la revolución francesa de 1789 y sus posiciones en política interior.
Estamos muy al borde de los primeros ensayos constitucionales para regular y para reglamentar la vida política. El primer texto constitucional es de los Estados Unidos de América de 13 de septiembre de 1787 que se adoptó en el Convención Constitucional de Filadelfia, en Pensilvania y que luego fue ratificado cono el nombre de “We the people”… “Nosotros el pueblo” y es, sin duda, la constitución federal mas antigua que se encuentra en vigor en el mundo y es así mismo la primera que establece los tres poderes tradicionales en el gobierno democrático del mundo; a saber 1º El poder legislativo (Art. 1); 2º El poder ejecutivo (Art. 2); 3º El poder judicial (Art. 3º); 4º Los poderes del Estado y sus  límites (Art. 4); 5º Procesos de enmienda (Art. 5); 6º Poder federal (Art. 6) y 7º Proceso de ratificación (Art. 7).
Y aquí tenemos a uno de nuestros dos personajes. En este caso al conde Floridablanca, que debe atravesar todo un periodo de extremada convulsión interior, de la fe en su monarca y la creencia en sus relaciones, para el bien de sus vasallos, a la turbación de las ideas que deponen a Luis XVI en el trono de Francia. Se trata de unos momentos de enorme “obsesión” como reiteradamente se ha dicho. Es, son mejor unos años, de 1789 a 1792, cuando el 28 de febrero ¡al fin! es exonerado, de enorme turbación para su persona, para sus ideas, y lo que es mas difícil para el modo en el que cree que debe servir a su monarca, a sus vasallos y a él mismo. Por ello,  los años que pasa en el Penal de la Ciudadela de Pamplona, dedicado casi, en exclusiva, a defender su estado incorrupto, y a meditar sobre su alma, son momentos de importante reflexión, introspección y evaluación de toda una vida, o al menos de los últimos 65 años de su existencia.
No queremos hacer comparaciones, pero estamos en ello y quizás haya que hacerlas. El cardenal Albornoz, cuando tiene casi la misma edad que Floridablanca, en torno a los sesenta y pico de su vida, cuando recibe la noticia de que el papa ha vuelto a nombrar al cardenal Androin de la Roche al frente de la “procuradoría” general en Bolonia, en torno a febrero de 1364, decide o comienza a decidir que debe utilizar la Bula que le había sido concedida por el pontífice Inocencia VI, y en la fortaleza papal, también llamada de San Cataldo, de la ciudad de Ancona, en la Cámara alta secreta, y en presencia del Notario y de los testigos, “llamados rogados”, entre ellos Enrique obispo brixinense, y Alfonso, obispo firmanense y Juan de Marmano, abad de Santa María de Sutria, de la diócesis nurcenense; y los venerables varones don Juan de Sena, licenciado en Derecho civil y Alfonso Fernández, tesorero de la iglesia de Toledo; y Pedro Alfonso. Arcediano de Calatrava en la Iglesia de Toledo; y Sancho Sánchez. Canónigo de Segovia, testigos rogados y llamados para las cosas sobredichas (que era hacer su Testamento, el dia 29 de seotiebre de 1364)sobredichas (que era hacer su Tetamento, el decho civiol doria en Bolnia,m a edad, en torno a los sesía 29 de septiembre de 1364) lleva no solo a cabo su Testamento sino que su clausula 45 “instituye heredero universal en todo su dinero, y en toda su vajilla, y en todos sus libros , así de Derecho canónico como de Derecho civil, como de otras cualesquiera facultad, y en todos los otros sus bienes que en cualquier manera le sean debidos, así por los administradores que puso en las Iglesias de Toledo y de Segovia, y por los herederos, como por el rey de Castilla y por los demás ocupantes de sus bienes que en cualquier lugar de sus bienes patrimoniales y de las rentas de los beneficios que tengo y poseo en los reinos de Castilla y de León, de Francia, de Portugal y de Aragón, en los que le deban los procuradores que por él sean o fueren puestos en los dichos sus beneficios y universalmente en todo lo que se le adeudare por otras cualesquiera personas, excepto aquello que se le debiera por su capelo, lo que quiere que se distribuya por sus testamentarios entre los pobres de Jesucristo de la ciudad de Avignon”.
Pero volviendo a Floridablanca no hay que olvidar que, en su momento de gran turbación, el impacto generalizado de todo el complejo proceso de la Revolución francesa, lleva en si el otorgamiento, “ velis nolis” de una Constitución la de La Constitución francesa de 1791, la primera constitución escrita de la historia francesa, que fue promulgada por la Asamblea Nacional Constituyente el 3 de septiembre de 1791 y aceptada por Luis XVI el 14, donde se contenía la reforma del Estado francés, quedando Francia configurada como una monarquía constitucional. Este periodo histórico representa un momento esencial en el desarrollo de los conceptos mas vivos de la evolución del pensamiento y especialmente de la configuración mas abierta de la modernidad. De hecho hay que reconocer que las revoluciones industriales que ponen en funcionamiento este proceso de modernidad, son el resultado de experimentos, especialmente en Inglaterra, en los que las “maquinas” como la de vapor, van poniendo y marcando la ruta a especialidades mecánicas que como el ferrocarril van a trasformar muy a fondo la estructura social, económica y política de la realidad vital de la humanidad en estos fines de siglo XIX que se había iniciado con el importante pensamiento de la Ilustración y que se continua hasta lo que hemos venido en llamar “la modernidad” aunque haya que esperar hasta bien entrado el siglo siguiente para poder ver la realidad sobre este llamado “modernismo” del que ahora solo queremos hacer una leve referencia, para acomodarnos en el paso del siglo XVIII a sus mas inmediatas consecuencias.
Momentos culminantes en ambos Siglos.
      Es cierto que necesitamos considerar estos dos siglos, el XIV y el XVIII como llenos de acontecimientos esenciales en el devenir de la humanidad. Veámoslos muy brevemente y definámoslo solo con dos palabras: Renacimiento e Ilustración. Estos son, no solo los momentos culminantes de ambos siglos, con sus dos personajes españoles mas ilustres, (don Gil de Albornoz y Luna, y don Josef Moñíno y Redondo) sino los momentos culminantes de la transición a las dos modernidades mas importantes, la del Renacimiento y la de la Ilustración /Constitucionalidad.
    Personajes mas representativos: Gil de Albornoz y Luna, y el conde de Floridablanca.
            Es una realidad incontestable: los dos momentos clave de este desarrollo histórico son el Renacimiento y la Ilustración. Los dos abren el paso a dos momentos nuevos en la historia de la humanidad. El 1º a una reflexión activa sobre el pasado, con grandes incidencias en el futuro y el 2º a una reflexión actual, apoyada en profundas elucubraciones filosófico políticas, de la que se deriva una nueva manera de hacer en política, en sociedad y lo que es mas importante en los mismos conceptos económicos que hasta el momento no habían sido considerados de un modo unitario, cuantitativo y hasta especifico.
            Aparecer en el devenir del ser humano un modo, casi, completamente nuevo de enfocar la realidad en la vida individual y en la colectiva. Es una manera que se va a prolongar en el tiempo, dando lugar a todos los conceptos del constitucionalismo, los derechos humanos y los partidos de derechas (nazismos/sindico socialismos) y de izquierdas (socialismos, comunismo/marxismos) que se prolongarán hasta muy entrados los siglos siguientes.
            Ambos personajes: Albornoz y Moñino constituyen unos ejemplos, aun poco conocidos de dichos epifenómenos. Ambos han tenido dos motivaciones muy diversas. El primero se le conoce mas por le largo numero de los alumnos de su Colegio de Bolonia. Que se afianza en mas de seis siglos de historia como el promotor y difusor del conocimiento y vida de su Fundador. El segundo, por los valores intrínsecos que contiene y que los historiadores han hecho de él, de su persona y de sus obras, el núcleo del conocimiento actual, después de dos siglos que se tiene igualmente de su personas y de sus obras. En ambos casos importantes, transcendentes y numerosas.
            Las vamos a ver a  continuación.

Don Gil de Albornoz: últimas promociones de colegiales del Siglo XX.


    Como hemos venido citando el último de los Rectores del Colegio de España, y actual Rector Honorario, el Prof. don Evelio Verdera y Tuells, ha cerrado el ciclo de los Colegiales del Siglo XX, en su Prontuario que tantas veces hemos repetido del 2001 y lo acaba precisamente, con una relación que vamos a trascribir de los Colegiales a partir de la primera mitad del Siglo XX, hasta practicamente la última de las promociones, del año 2000-2001

    Vamos a describirlo a continuación.

    1º Promoción de 1935-1936 (5)

   2º Promoción de 1936 (3)

   3º Promoción de 1948-1949 (1)

   4º Promoción de 1949-1950 (8)

   5º Promoción de 1950-1951 (2)

   6º Promoción de 1951-1952 (5)

   7º Promoción de 1952-1953 (3)

   8º Promoción de 1953-1954 (4)

   9º Promoción de 1954.1955 (5)

  10º Promoción de 1954-1955 (6)

  11º Promoción de 1955-1956 (6)

  12º Promoción de 1956-1957 (4)

  13º Promoción de 1957-1958 (4)

  14º Promoción de 1958-1959 (5)

  15º Promoción de 1959-1960 (6)

  16º Promoción de 1960-1961 (5)

  17º Promoción de 1961-1962 (4)

  18º Promoción de 1962-1963 (7)

  19º Promociòn de 1963-1964 (9)

  20º Promoción de 1964-1965 (10)

  21º Promoción de 1965-1967 (7)

  22º Promoción de 1967-1968 (7)

  23º Promoción de 1968-1969 (10)

  24º Promoción de 1969-1970 (10)

  25º Promoción de 1969-1970 (10)

  26º Promoción de 1970-1971 (8)

  27º Promoción de 1971-1972 (11)

  28º Promoción de 1972-1973 (13)

  29º Promoción de 1973-1974 (4)

 30º Promoción de 1974-1975 (10)

 31º Promoción de 1975-1976 (8)

32º Promoción de 1976-1977 (7)

33º Promoción de 1977-1978 (7)

34º Promoción de 1978-1979 (8)

35º Promoción de 1979-1980 (8)

36º Promociópm de 1980-1981 (7)

37º Promoción de 1981-1982 (6)

38º Promoción de 1982-1983 (10)

39º Promoción de 1983-1984 (6)

40º Promoción de 1984-1985 (12)

41º Promoción de 1985-1986 (4)

42º Promoción de 1986-1987 (9)

43º Promoción de 1987-1988 (8)

44º Promoción de 1988-1989 (9)

45º Promoción de 1989-1990 (7)

46º Promoción de 1990-1991 (10)

47º Promoción de 1991-1992 (7)

48º Promoción de 1992-1993 (6)

49º Promoción de 1993-1994 (6)

50º Promoción de 1994-1995 (7)

51º Promoción de 1995-1996 (8)

52º Promoción de 1996-1997 (6)

53º Promoció de 1997-1998 (6)

54º Promoción de 1998-1999 (7)

55º Promoción de 1999-2000 (1)

56º Promoción del 2000-2001 (12)

   Creo que con esto heos dado buena cuenta de los años mas recientes del Real Colegio de España en Bolonia, en el que han tenido mucho que ver, su Rector Honorario, el Prof, Evelio Verdera y Tuelles y el actual Rector, José-Gullermo García-Valdecasas Andrada-Vanderbilde.

   Nos queda una rerflexión que venimos haciendo desde el miércoles 3 de octubre en el que nos impusimos, con el Rector Honario, tratar de actualizar la Lista de Colegiales existentes, de la que llevamos ya mas de dos centenares con los que hemos tenido la fortuna de poder hablar personalmente. Pero mejor el trasfondo común de casi todas mis conversaciones, las escribo en el post de mañana.