domingo, 18 de abril de 2010

Desde el pico de la Atalaya

El Embajador José Luis Pardos, que supera los tres cuartos de siglo, es un tipo muy curioso. Curioso él por su propia personalidad y por su permanente e incansable curiosidad personal y perdonen Vds. la redundancia.
Sirva un corto ejemplo: el sabado 17 pasado, el Embajador salio como de costumbre a ver, desde “Los Álamos” su querida imagen del Castillo y de la Atalaya y observó desde tanta distancia que de la cruz habitual situada en su cumbre, ondeaba algo que no llegó a visualizar bien por carecer de unos prismáticos. Dicho y hecho, José Luis Pardos llamó a uno de sus varios amigos con los que cuenta en nuestro pueblo, Juan Antonio enfermero gerontologo de nuestro Hospital ciezano y le rogó si no podría cumplir con su promesa de ayudarle a subir a la cumbre de la Atalaya, para probar su capacidad, otear y conocer mejor el horizonte. Dicho y hecho una vez mas, la amabilidad de Juan Antonio Salmerón se hizo presente con la ayuda de su hermano Jesús, del Parque de Bomberos de Cieza y Francis su hermano mayor. Entre los cuatro y por los debidos vericuetos se inició la subida y don Jose Luis pudo no solo contemplar la maravilla de nuestra ortografía, geología y geografía sino que se hizo múltiples fotos entre las que se cuenta la incluida en esta Nota para confirmar la realidad de su proeza.