viernes, 24 de febrero de 2012

El Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española (continuación de la 1° parte: post del pasado lunes día 20)

Tras haber indicado Floridablanca el 26 de octubre de 1808, a sus ya cumplidos 80 años de edad, (para ser mas exactos, a los 80 años y cinco días) cual era la finalidad de la Suprema Junta Gubernativa del Reino (mírese y léase bien, palabra por palabra, el Organo Institucional, que se "saca" el Conde, durante sus trece largos años de retiro forzoso y de silencio total en su Murcia natal) de cuya reflexión y pensamiento murciano, y en solo cuatro palabras, define su alta "invención" (como casi todas las que provienen del Sur/Este mediterráneo) al ser La Junta Suprema  Gubernativa, ni mas ni menos que, depositaria interina de la autoridad suprema. Es como la institución de un Interregno pre-constitucional. La creación de una especie de Regencia, en la Suprema Junta Gubernativa del Reino. O quizás hasta la plasmación de su invención, de un cierto modo de establecer una visión, a muy corto plazo, del tiempo que, a modo de "antesala al periodo Constitucional" vendría, tras unos muy pocos años, (dos muy escasos) pero que lo justifica TODO.

            En este punto quiero citar a Juan Becerril en su "Prologo a la primera edición" del magnifico Opúsculo con ocasión del II Centenario de la creación en Madrid y en 1775 de la "Real Sociedad Matritense de Amigos del País" por la que tanta debilidad tuvo Floridablanca, y a la que perteneció, desde su nombramiento como Primer Secretario de Estado y del Despacho Universal de Carlos III en 1777 (creando la de Murcia el 17 de diciembre de 1777) y Dirigió la de Matritense, desde 1788 hasta su exoneración en 1792. Es muy interesante conocer como todo confluyó, en unos pocos años, a la difusión de las llamadas, en muchas ocasiones, "asociaciones patrióticas"  pero en las que se produjeron, la conjunción con los llamados "Caballeritos de Azkoitia" (apelativo que en tono "burlesco" les puso, el jesuita, P. Isla) y que, de modo muy pionero, y en 1764, crearon "La Real Sociedad Bascongada de Amigos del País" y que nació en las tertulias que Xabier María de Munibe e Idiaquez, otro Conde también "Florido", pero en este caso de Peñaflorida, quien celebraba en su Palacio de Intsausti en Azkoitia, las primeras reuniones de las queda mucha constancia de los primeros Ilustrados en España.

            Hechas esta aclaraciones, y la devoción, difusión, apoyo y afianzamiento que tuvieron todas estas "Reales Sociedades Económicas de Amigos del País" es muy útil citar, repito, a Juan Becerril, cuando en su ya mencionado Prologo, dice que: "Autoridad viene de "autor", el que crea. Solo quien crea puede ser autor; y crear supone hacer realidad algo que se lleva en el espíritu, es decir, en el corazón y en la cabeza. Todo inmovilismo es agonía, circulo cerrado. Para crear, para tener autoridad son necesarios, además de la inteligencia, la voluntad y la imaginación. La imaginación y el trabajo. Idea, imaginación, voluntad, trabajo, fueron necesarios en grado sumo para llegar a la creación de las Sociedades Económicas de Amigos del País" a las que el Conde de Floridablanca, añado yo ahora, les dedicó en su propagación, mucha de su actividad como Primer Secretario de Estado y del Despacho Universal, pero y muy en especial a la "Matritense", a la que muy sabiamente le dedicó su personal Dirección, precisamente en los años mas complejos y difíciles de su Gobierno y desde 1788 (con su dimisión ya presentada) y con tres reelecciones consecutivas, al puesto de Director, hasta 1792, en que Godoy, desde la penumbra consiguió que la Reina Maria Luisa, presionara los suficiente al Rey Carlos IV, para "exonerarlo" y desterrarlo a Murcia, cesando por supuesto, como Director de la Matritense.

            Es muy interesante observar, para reafirmar el contenido de las duras afirmaciones contenidas en las dos líneas anteriores, como la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, se queda sin Director, durante nueve meses, precisamente los del corto mandato del Conde de Aranda, quien deshace, solo en dos días, toda la obra de "encage de bolillos" del Conde de Floridablanca, en su deseo de constituir un Estado, que según dice muy lucidamente, como casi siempre, el Académico de la Real de la Historia, don Vicente Palacio Atard, "si la reforma del Estado proyectada por el conde de Floridablanca hubiese hallado después de las Cortes de 1789, su culminación perfecta, nunca hubiese sido posible un régimen personal como el de Godoy". Y así pudo ser, pero el destino.....nos deparó.... lo que tuvimos todos que sufrir, ¡En alto grado!

            Tras esta importante aclaración, a modo de "interludio", para un mayor conocimiento del pensamiento y la obra del Conde de Floridablanca, durante sus 13 años de silencio murciano y hasta los muy últimos días de su existencia, no creo que se puedan condensar mejor, todas las muy diversas afirmaciones que el Conde de Floridablanca, escribe en el ya tan citado Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española, cuando, recogemos en su texto inicial, como escribíamos en el Post de este blog, del lunes pasado, pero a lo que querríamos añadir, en el día de hoy, los siguientes extremos, algo mas pensados y reflexionados: 

            En primer lugar, la "ausencia" del Monarca y del Príncipe de Asturias del trono y su "invitación" en Bayona y en Valançay, por Napoleón. 

            En segundo lugar, la "situación" de invasión de España y de la Patria - palabra y concepto que se usa en gran medida, así como el destino del Primer Manifiesto que es, a la Nación Española y a todos los ESPAÑOLES, (casi siempre escrito todo con mayúsculas), y

            En tercer lugar, la "interinidad" de su concepción sobre la Suprema Junta Gubernativa del Reino, por su clara visión, como la tuvo en Nootka en 1790 y en tantas otras ocasiones, (cuando presentó dos veces su dimisión, por escrito, a Carlos III, el 10 de octubre de 1788, a los casi tres meses exactos de la aparición de la Primera Sátira, y a Carlos IV, 6 de noviembre de 1789 a las escasas dos semanas de tener que clausurar, precipitadamente, por los sucesos revolucionarios en Paris, unas Cortes que tenían mucho futuro....) dado que ya tenía una cierta y amplia visión sobre el futuro, a muy corto plazo, de la situación general en España, en Europa, en las Indias y en los Mares del Sur. 

            Permítaseme que diga, al hilo de esta importante decisión tomada por Floridablanca de Presentar su dimisión, decisión producto de una profunda reflexión - como todas las muchas e importantes decisiones en su años de gobierno ministerial, que no de "dictadura ministerial" - que como veremos en el análisis del contenido de este Primer Manifiesto, en el que se contienen muchos juicios y razonamientos, que estaban en el ambiente, pero que Floridablanca impulsa y que la Junta Suprema adopta "por acuerdo, en 10 de noviembre de 1808, y que certifica Martín Garay, vocal secretario general".   

miércoles, 22 de febrero de 2012

Puesta al día del contencioso sobre Gibraltar

Solo para comenzar, digamos que ante la "esperada" negativa de que la postura de los ingleses "no ha cambiado", don Mariano Rajoy, ha abierto la puerta a la negociación al decir "que nuestros Ministros de Exteriores, seguirán hablando y discutiendo" y la postura del Sr. García-Margallo, la conocemos muy bien por su entrevista en el diario El Mundo, del pasado domingo, que tratamos en su post correspondiente.

El tema de la pertenencia de Gibraltar al Reino de España, o al de las Españas o al de Castilla, Aragón...etc, data desde hace muchísimos años.....ya en 1309, Castilla lo incorpora a su Corona; en 1462 está bajo el dominio del Duque de Medina Sidonia; y en 1501 se incorpora definitivamente a la Corona de los Reyes Católicos, quienes le otorgan su escudo en 1502.

Vamos un poco hacia adelante: en 1540 lo saquea Barbaroja; en 1607 una flota holandesa, destruye la nuestra en Gibraltar, pero la Roca sigue en la Corona de España; en 1701 comienza la Guerra de Sucesión, entre Borbones y Hausburgos, por la Corona, sin sucesión después del Rey Carlos II y de su Testamento, de todos conocido; en 1704 ingleses y sus eternos aliados, los holandeses, toman posiciones para el ataque a Gibraltar; el 1713 si concluye y se firma el Tratado de Utrecht, por el que Francia se queda con la Corona de España para el nieto de Luis XIV, Felipe d'Anjou, como Felipe V de España, pero se le quitan a España, por varios Tratados, todas las posesiones reales que tenía en Europa, mientras la Corona de España estaba en las sienes de la dinastía de los Hausburgos, como los Países Bajos, el Milanesado, así como Nápoles y las dos Sicilias, PERO la Gran Bretaña se queda con Menorca y con Gibraltar, aunque y sin embargo existe una muy importante cláusula del Tratado de Utrecht que dice, TOTALMENTE valida en el Siglo XXI, mas aun en un mundo tan global como el de hoy, en donde las posiciones estrategias de antaño (digamos solo desde los últimos 50 años, es decir desde la terminación de la 2GM) que se convierten mas que en posesiones estrategico militares, en estratégico sentimentales, porque verdaderamente esto es lo que en verdad son y si no, yo que he estado en Hong Kong, aquello era mas "sentimental" + "monumental" + "dineral" que no puramente estratégico militar.....solo son, repetimos, como lo era Hong Kong, antes de devolverlo los Ingleses a China, restos, o mejor "reminders" o "remiendos" a unos Imperios coloniales, que ni existen hoy, ni lo que es peor, dejan de tener algún sentido, en los modernos tiempos de lograr, unos bloques tan supranacionales, o tan sobrenacionales (que son muy difíciles de completar, especialmente en el ámbito de la UE. y en sus áreas de la Economía, las Finanzas y/o las Monedas, como lo estamos viendo con el tema del € precisamente en una de las unidades mas supranacionales, como intenta serlo la UE, en donde llevamos ya mas de dos años tratando de resolver el asunto de la economía comunitaria, de la que ya el reino Unido parece haber dicho que no le interesa pertenecer ¿porque? ¿para conservar aun mas un "prestigio imperial" con el que ya no se le lleva a ningún sitio? ¿o porque en el Siglo XXI no quedan mas que un puñado pequeño de "colonias" que como Gibraltar o las "ISlas Malvinas" se pueden contar con los dedos de una mano? ). 

Es importante decir y reiterar, en todo momento, que la posesión actual por el Reino Unido de la Plaza de Gibraltar se basó, en ultima instancia, en el Tratado de Utrecht y en su conjunto, en el orden _establecido_ organizado por los siguientes Tratados: 
  1. El Armisticio de Francia y España con Gran Bretaña (agosto de 1712), seguido de la firma de los Tratados de paz entre Gran Bretaña y Francia (abril de 1713) y entre Gran Bretaña y España (julio de 1713).
  2. La firma de Tratados entre Francia y las Provincias Unidas, Bradenburgo, Portugal y el Ducado de Saboya (julio de 1713).
  3. La firma de tratados entre España y el ducado de Saboya (julio de 1714), las Provincias Unidas (julio de 1714) y Portugal (febrero de 1715).
  4. La firma de convenios comerciales entre Gran Bretaña y España (marzo y diciembre de 1714, diciembre de 1715 y mayo de 1716).
Como balance global, esta serie de Tratados supuso los siguientes acuerdos: 
Pero el nº 1, el firmado entre España y la Gran Bretaña en 1713, siempre con esta ultima cláusula escrita y por supuesto firmada, en el Tratado de Utrecht, en la que se contiene los siguiente: <Promete también Su Majestad la Reina de Gran Bretaña que a los habitadores de la dicha Ciudad de Gibraltar se les concederá el uso libre de la Religión Católica Romana. Si en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender, enajenar de cualquier modo la propiedad de la dicha Ciudad de Gibraltar, se ha convenido y concordado por este Tratado que se dará a la Corona de España la primera acción antes que a otros para redimirla>.
  • Gran Bretaña toma Menorca y Gibraltar, ocupadas durante la guerra (cedidas por España), Nueva Escocia (Arcadia), la Bahía del Hudson y la isla de Terranova (cedidas por Francia), la isla de San Cristobal en el Mar Caribe, el asiento de negros (un monopolio de treinta años sobre el tráfico de esclavos negros con la América española) y el permiso, así como el derecho de asiento (concedidos por España).
  • La Casa de Saboya ve devueltas Saboya y Niza (ocupadas por Francia durante la guerra) y recibe Sicilia (cedida por España). Con la posesión de Sicilia recibe el título de rey que, con diversas denominaciones, tendría en adelante la casa de Saboya (primero reyes de Sicilia, luego reyes de Cerdeña y finalmente reyes de Italia).
  • Y hasta se crea el Reino de Prusia, del que toma posesión Federico Guillermo I
Observemos, un poco, tan solo, algo que de nuevo debo recoger desde la Red de Redes, pero con ciertas modificaciones personales. Se trata de la situación de la Roca, llamada en Arabe (جبل طارق), o "montaña de Tariq", en recuerdo del general Táriq ibn Zivad, quien dirigió el desembarco en este lugar, de las fuerzas del Califato Omeya de WAlid I en el 711.

En la década de 1950, España reiteró su reclamación sobre la soberanía de Gibraltar, especialmente con ocasión de la visita que realizó la reina Elizabeth II para celebrar el 250 aniversario de la captura de la Roca, en 1954 (1704) como hemos dicho anteriormente. La visita ocasionó el cierre del consulado español en la colonia (sic) y durante los siguientes treinta años, el goberno español restringió la circulación entre Gibraltar y la península.


Gibraltar expande el tamaño del istmo mediante el relleno con áridos adquiridos en canteras andaluzas.
Fuente: es.5wk.com
A principios de la década de 1960, concretamente en 1964 y estando yo destinado en nuestra Representación Permanente en la ONU, con el Embajador don Manuel Aznar, el Ministro Jaime de Piniés, y los Secretarios de Embajada, el Conde de Labajos, y Carlos Longoria, España plantea la situación de Gibraltar ante el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, establecido de acuerdo con la Resolución de la Asamblea General 1514 (XV) siendo adoptadas, desde entonces, por la Asamblea General las siguientes Resoluciones:

- Resolución 2070, de 16 de diciembre de 1965.

- Resolución 2231, de 20 de diciembre de 1966.

- Resolución 2353, de 17 de diciembre de 1967.

- Resolución 2429, de 18 de diciembre de 1968.

- Resolución 3286, de 13 de diciembre de 1974.

A través de estas Resoluciones, se insta al inicio de conversaciones entre España y Gran Bretaña, para poner fin a la situación colonial de Gibraltar, salvaguardando los intereses del pueblo gibraltareño. Se frena así, especialmente con la citada y primera Resolución 2070, de 16 de diciembre de 1965, el deseo británico de dar autodeterminación al Peñón de Gibraltar, como una entidad libre y sin estar sometido a la cláusula de la retro-versión a España, además de por el Tratado de Utrecht, también y lo que es mas importante en el Siglo XXI, de que no puede desmembrarse el territorio de un Estado, por causas de una supuesta descolonización.

Creo que este es un tema capital, y en ello se trabajó muy arduamente, desde el Ministerio de Asuntos Exteriores, con el Ministro y todo el amplio equipo de don Fernando María Castiella y Maiz, así como el personal que a la sazón estábamos en la Representación Permanente ante las Naciones Unidas, en la 2ª Avenida de Nueva York, en su piso 6º de la que formábamos parte el personal diplomático, que he citado anteriormente, cuando yo tenía unos escasos 31 años, y disfrutaba de mi primer y muy formativo puesto diplomático.

En respuesta a estas reiteradas Resoluciones, durante cuatro años consecutivos y a los seis años, en 1974, las autoridades de Gibraltar apelaron al derecho a la autodeterminación estimo que COLONIAL y el Reino Unido organizó un referéndum en 1967, solo para los gibraltareños y no para los "vecinos" que se trasladaron de la Roca al campo de Gibraltar. El resultado de este referéndum fue, como todos los que se plantean para decir si y si, de un 98% de votos, a favor de continuar siendo británicos.

En 1969, la constitución otorgada por el gobierno británico estableció el cambio en el estatus de la colonia, transformada en un Territorio Británico de Ultramar. algo así como lo que queríamos hacer nosotros, convertir en Provincias a los territorios de Guinea Ecuatorial, pero que luego se independizó en toda regla: Guinea y Fernando Po.

En 1985, en el contexto de las negociaciones de adhesión a la Comunidad Económica Europea, España y el Reino Unido establecieron el inicio del proceso de Bruselas, por el que ésta se comprometía a comenzar un diálogo, con España, acerca de Gibraltar, que incluía asimismo el asunto de su soberanía. También se normalizaron completamente las comunicaciones terrestres. Desde entonces, España, con mayor o menor intensidad, ha seguido reclamando la retrocesión de Gibraltar.

En 2001 España y el Reino Unido anunciaron un acuerdo preliminar que incluía una propuesta de co-soberanía. Sin embargo, este acuerdo no llegó a ser firmado, especialmente al ser ampliamente rechazado por los gibraltareños, en un segundo referéndum, en este caso ya directamente convocado por las autoridades gibraltareñas en 2002.

A pesar de ello, más tarde, España forzó una operación abortiva con el Reino Unido, que fue la que creó el "Foro Tripartito de Diálogo sobre Gibraltar", de muy infeliz memoria que, sin afectar al Tratado de Utrecht, estaba formado por los gobiernos de España, Reino Unido y Gibraltar, de cuyos trabajos resultó el anuncio del 25 de julio de 2006 de un acuerdo sobre el uso conjunto del aeropuerto, pensiones, telecomunicaciones y tránsito del puesto fronterizo, conocido popularmente en España como "La Verja". 

Sin embargo, en el 2009 se produjeron ciertos encontronazos, entre buques de la Marina británica y patrulleras de la Guardia Civil, en la zona marítima disputada (las aguas situadas a menos de tres millas de la costa gibraltareña, sobre las cuales - y segun el Tratado de Utrecht - no está reconocida la soberanía británica)




Hoy dejamos con estas imágenes, tomadas desde varios URLS y a través de Google, relativos a los muchos URL's sobre este candente tema, que siempre están en activo, respecto al asunto de Gibraltar, tema que naturalmente tiene que desarrollarse en y con provecho mutuo, entre los dos Estados, las SOLAS Partes Contratantes del Tratado de Utrecht, que son España y el Reino Unido, máxime en unas circunstancias del mundo, cada vez mas globalizado, mas inter-conectado, mas sometido a retos globales, que nos afectan a muchas de las poblaciones del Planeta Tierra por igual, debido a los efectos del cambio climático, las migraciones internacionales, los paraísos fiscales, el aumento de nivel de las poblaciones circundantes y especialmente la generalización de Alianzas como la NATO, que en cierto modo difumina mucho el valor "estratégico" de la colonia por el "valor no ya solo colonial" de un Imperio HOY inexistente en un Mundo cada vez mas global en el Siglo XXI. Estamos ya andando en la 2ª década de un Mundo en el en que sus políticas de concentración en los actuales y nuevos poderes fácticos (los países llamados BRICS: Brasil, Rusia, India, China, Brasil, Sudáfrica)  vamos teniendo ya claros ejemplos, de los modos como se va mirando el futuro de la UE. que atraviesa, precisamente en estos días, el primer ensayo de unificación de su Políticas monetarias y financieras, en el caso de la ayuda a Grecia, ayuda mas que necesaria para seguir creciendo el país Griego y consolidarse la Unidad Monetaria, con un € fuerte y solido, en los 17 socios que lo tienen entre los 27 que componen hoy la UE. Pero hay mucho que esperar, en este caso y en muchos otros y especialmente como producto de la imaginación, de la creatividad, de la Cultura de la convivencia y de la harmonización de los grandes Bloques mundiales particularmente en este Mundo que se diseña justo al comienzo de de este Siglo XXI ¿si o si?

lunes, 20 de febrero de 2012

Análisis del contenido del Primer Manifiesto a los Españoles de la Junta Suprema Gubernativa Central, Presidida, por el Serenísimo Señor Conde de Floridablanca


Este Manifiesto, el primero que redacta la Junta, el 26 de octubre de 1808, debe ser analizado con mucho detenimiento, pues contiene todos los gérmenes de las Primeras Cortes de Cadiz, y en cuyo texto puede observarse los siguientes extremos, muy dignos de ser tenidos en cuenta:

         1º Justificación de la situación en España, como consecuencia de la Revolución en Francia. El texto del Primer Manifiesto y en su segundo párrafo dice lo siguiente:

         "Una tiranía de veinte años, ejercida por las manos más ineptas que jamas se conocieron, había puesto á nuestra patria en la orilla del precipicio. El opresor de la Europa vió ya llegado el momento de arrojarse sobre una presa que tanto tiempo há codiciaba, y de añadir el floron más brillante y rico á su ensangrentada corona. Todo, al parecer, halagaba su esperanza: la nación desunída de su gobierno por ódio y por desprecios; la familia real dividida; el suspirado heredero al trono acusado, calumniado, y si fuera posible, envilecido; la fuerza pública dispersa y desorganizada; apurados los recursos; las tropas francesas introducidas ya en el reino y apoderadas de las plazas fuertes de la frontera; en fin, sesenta mil hombres prontos á entrar en la capital, para desde allí dar la ley á toda la monarquía".

         Está claro que las referencias de los veinte años, no son mas que a los hechos iniciales de la Revolución Francesa y está claro igualmente que "la familia real estaba dividida" recuérdese que son varios los motines de aquellas épocas, y las referencias al heredero de la corona son muy claras "y si fuera posible hasta envilecido". No puede decirse mas, respecto a las fuerzas del Estado y de sus recursos. Se afirma con meridiana claridad, la presencia de las fuerzas francesa ya introducidas en el reino y los contingentes en la capital, dispuestos a regir la monarquía de José I.

         Es un clara, nítida y precisa descripción de la situación en aquellos años de 1808

         2º A continuación es cuando el Manifiesto describe que "sacudiendo, en este momento critico, de repente el letargo en que yaciaís, precipitasteis al favorito de la cumbre del poder que usurpaba, y visteis en el trono al príncipe que idolatrabais" y continua que "Una alevosía, la mas abominable que se conoce en los fastos de la perversidad humana, os privó de vuestro inocente rey; y el atentado de Bayona y la tiranía francesa se anunciaron a España con cañonazos del dos de Mayo en Madrid".

         No hay que olvidar que este Manifiesto está escrito en momentos de gran turbación en las mentes de los responsables de la paz y la seguridad de España. Son personas, muy motivadas que sencillamente entre todas ellas, van creando lo que se llama "un ambiente y un estado de espíritu", que fue muy sencilla, pero muy profundamente, el sentir del "pueblo" que en propia defensa fue creando el concepto de la soberanía popular, que tuvo su arraigo y su asentamiento mas profundo en un pueblo que fue el que fue creando, poco a poco, el concepto tan moderno de que él, y solo él es el que detenta la soberanía.

         En unos pocos años, y lo veremos ahora después en el texto de este Primer Manifiesto se comienza a plasmar, tímida pero firmemente cuando se dice, en el cuarto y en el quinto párrafo que "Las provincias de España, indignadas, con un movimiento súbito y solemne se alzaron contra los agresores, y juraron perecer primero que someterse a tan ignominiosa tiranía. La Europa atónita oyo casi al mismo tiempo el agravio y la venganza, y una nación que pocos meses antes apenas tenía en ella representación de potencia, se hizo de repente el objeto del interés y de la admiración del universo. 

         Estamos ante una redacción tan condensada, tan perfectamente expresiva, que no hay que dudar un momento que es el propio Presidente de la Junta el que propone el texto para su aprobación definitiva.

         Pero hay un párrafo, el quinto, que vamos a transcribir en donde se percibe un concepto muy claro de "el poder y la insurrección consecuente está en el pueblo". Veámoslo: El caso es único en los anales de la historia, imprevisto en nuestras leyes (ALGO NUEVO, sin duda) y casi ajeno a nuestras costumbres. Era preciso dar una dirección a la fuerza pública, que correspondiese a la voluntad y a los sacrificios del pueblo, y esta necesidad creó las juntas supremas en las provincias que resumieron en si toda la autoridad, para alejar el peligro, repeliendo al enemigo, y para conservar la tranquilidad interior. Cuales hayan sido sus esfuerzos, cual el desempeño del encargo que les confirió el pueblo.

         Sin tener que variar mucho el fondo del escrito, queda muy de relieve y reiteradamente que es el pueblo el que tiene el poder de "insurrecionarse" sin esperar ordenes de las "autoridades" y es el mismo pueblo, tantas veces citado en este Primer e importante Memorial, el que va conduciendo a un concepto   que no solo se va a plasmar en las Cortes siguientes y muy cercanas, y sin duda en la admisión e instauración de la Soberanía nacional, que se escribe muy nítidamente en la siguiente Constitución de Cádiz de 1812

         Hay que reflexionar muy intensamente de la importante y transcendental evolución del pensamiento del Jefe de la Suprema Junta de Estado, y ahora el Presidente de la Suprema Junta Gubernativa del Reino, estoy seguro y no lo pongo en duda, como consecuencia de sus largos años, de reflexión, de silencio, de comportamiento enormemente transcendente, desde sus celdas franciscanas, cuando llega a vivir en los primeros meses de su "destierro dorado" al Plano de San Francisco, como en la que se hizo construir en su propia Casa/Palacio, porque nunca podría olvidar ese profundo amor y devoción a la Orden Franciscana compendio de humanidad, amor al prójimo y especialmente a la naturaleza, que tan exhuberantemente bella y plácida era la que rodeaba ese maravilloso Rio Segura, con sus abrevaderos para la Mesta, que pasaba por el Arco de su Casa/palacio y de aquellos amaneceres y atardeceres, tan propios para la reflexión y el pensamiento progresivo, como lo fue teniendo siempre el Conde de Floridablanca en aquellas huertas y huertos de las feraces tierras de aquella Murcia de fines del Siglo XVIII e inicios del XIX 

domingo, 19 de febrero de 2012

Las Cortes de 1808 y el fin del gobierno del Conde de Floridablanca

Es evidente que las Cortes de Cádiz, que dieron lugar a la nunca bien ponderada, alabada y comprendida Constitución de 1812, comenzaron en las mismas postrimerías del último gobierno del Conde de Floridablanca, cuando sale de Murcia, a sus ya casi cumplidos 80 años; (le faltan solo 36 días, para hacerlo) y llega a Aranjuez y sus Jardines,  el Real Sitio de donde fue "exonerado" por las conspiraciones del Conde de Aranda, de la Reina Maria Luisa y del malvado Godoy, en la madrugada del 27 de febrero de 1792. Floridablanca tarda solo unos 8 días, desde Murcia (de donde sale el 8 de septiembre del 1808) llegando, por tanto, el día 15 de septiembre y dedicándose, de inmediato, conocer, conversar y negociar la situación y composición de las muy diversas Juntas Supremas, que se han constituido ya en toda España, pero especialmente desde el conocimiento de los sucesos patrióticos del 2 de mayo en Madrid, como ocurrió con las de Cartagena y Murcia. El 1º de octubre se le elige como Presidente de la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino, depositaria de loa autoridad soberana hasta la restitución a España de Fernando VII desde Bayona entonces, o desde Valançay, después.

Es un trabajo arduo, no solo por su edad, sino por la capacidad y lucidez necesaria, para conocer a tantos nuevos personajes, de todas las Españas y casi a "conjurar" con todos ellos, la maravillosa y fundamental creación, madurada en su clara y despejada mente murciana y durante sus 13 años de soledad forzada, y de reflexión valida y precoz de su mente en su Barrio de San Juan de Murcia, para idear, primero y poder ejecutar después el contenido de la Junta Gubernativa Central del Reino que se crea en la Capilla del Espíritu Santo, de los Reales Sitios de Aranjuez y sus Jardines, el 25 de septiembre, a los escasos 10 días de su llegada a dicho Real Sitio, donde Floridablanca considera que se mucho mas fácil reunirse, con independencia, que en el ocupado Madrid de aquellos "horrores", contubernios y conspiraciones, todas ellas provocadas por la Invasión de los franceses, y por el feliz comienzo de la Guerra de la Independencia española, que fue el inicio de la Historia Contemporánea, por todos conocida y admitida como tal.

Vamos a extractar, tan solo unos breves conceptos, contenidos en la maravillosa enciclopedia digital de la Wikipedia, (a la que queremos rendir un gran homenaje desde  estas líneas), en relación con la Edad Contemporánea española, que a nuestro parecer es con la que se inicia, muy de verdad, la modernidad en nuestro país y que a nuestro parecer también tuvo mucho que ver con ella, los 26 años al servicio de la Corona de los Borbones, los 16 de Gobierno y los 13 de Silencio total y complejo pero muy completo, de un personaje tan olvidado, tan desconocido hoy en día y prácticamente inédito, como muy dice el gran historiador Vicente Palacio Atard, y como lo fue, sin duda, el Conde de Floridablanca.

He aquí lo que dice la Wikipedia: Historia contemporánea de España es la disciplina historiográfica y el periodo histórico de la historia de España que corresponde a la Edad Contemporánea en la Historia Universal. Sin embargo, convencionalmente la historiografía española suele considerar como hito inicial no a la Revolución francesa, la Independencia de los Estados Unidos o la Revolución industrial inglesa (hechos todos ellos muy influyentes en la historia española y que se utilizan como hitos iniciales de la Edad Contemporánea), sino un acontecimiento local decisivo: el inicio de la Guerra de la Independencia de España (1808).
La Guerra de la Independencia ahondó lo que se conoce como la Crisis del Antiguo Régimen, que no comenzó ni terminó su caída con la entrada del ejército napoleónico; aunque la guerra fue decisiva para el desencadenamiento del proceso que sí fue responsable de acabar con el Antiguo Régimen en España (una categoría de análisis histórico fundamental, que engloba un conjunto institucional y de manifestaciones socio-económicas de gran duración, coincidente a grandes rasgos en el tiempo con la Historia Moderna en España). Ese proceso, la revolución liberal, fue precisamente en España donde recibió ese nombre, a pesar de sus debilidades estructurales y la lentitud e indecisión en sus transformaciones económicas, sociales y políticas, hasta el punto de que su definición real, su condición excepcional u homologable a otros casos europeos, su ritmo y su fecha de culminación es objeto de diferentes interpretaciones.
Estos son los hechos, y hay que añadir, por nuestra parte que la figura, los escritos, los gobiernos, los pensamientos y las acciones de José Moñino y Redondo, y/o del Conde de Floridablanca, las consideramos, nosotros, y en este momento, tal y como lo afirmamos en el título de este post de hoy domingo 19 de febrero.... pero en nuestro caso, del 2012.

Pero consideramos que el fin del Gobierno (digamos, mejor que, de los dos gobiernos) del conde de Floridablanca, coincide con todo lo expresado en el Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española, que redacta Floridablanca en Aranjuez y quizás durante alguna de sus visitas las "tropas" por la recién creadas Juntas Gubernativas Provinciales o Centrales, como de hecho se hacían llamar todas ellas, para dar mayo realce a su figura de "depositarias interinas de la autoridad suprema" como ya hemos señalado en el post de ayer, y como seguiremos comentando en los post de toda esta semana, para ir preparando el camino, primero a las Cortes de Cadiz, que tan magistralmente ha tratado en su III Volúmenes don José Antonio Escudero, y luego a la gloriosa Constitución de Cñádiz de 1808 como pensamos tratarlo nosotros en los posts venideros y que vamos a dedicar, para iniciarlos y con todo el detalle del que seamos capaces, repetimos, a los trascendentales y muy básicos mensajes que llevan en si incluidos, repetimos, el Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española.

Prometo que....¡hasta mañana!

sábado, 18 de febrero de 2012

El gobierno del Conde de Floridablanca, como una Introducción a las Cortes de Cádiz, y el Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación española, de 10 de noviembre de 1808, como la Antesala a las Cortes y a la Constitución de Cádiz de 1812

Vamos a permitirnos, hoy en día, y a casi menos de un mes de la gloriosa y nunca bien ponderada Constitución de Cádiz, hacer unos pocos comentarios sobre este tema, tan esencial en el inicio del Siglo XIX y tan básico en la conmemoración de su II centenario, solo a un mes vista.

El título de este post contiene ya casi todo lo que queremos decir. Se trata de reflexionar, con pausa pero con cierta prisa, visto el mundo que tenemos hoy en día -;) de los movimientos que pusieron las bases para unas Cortes, como las que se produjeron a raíz casi del fallecimiento del Serenísimo Señor Conde de Floridablanca, el 30 de diciembre de 1808, puesto que las Cortes se convinieron en septiembre de 1810 a los nueves meses escasos de su fallecimiento.

Lo cierto es que las abdicaciones de Bayona habían creado un vacío de poder muy importante en aquellas Españas tan convulsas en aquellos momentos de tanta confusión-.

Veamos solo, como se producen los antecedentes a la creación de la Suprema Junta Gubernativa del Reino. 

Hacia los primeros días del mes de mayo de 1808 y por la posta de Cartagena, se conocen en Murcia los acontecimientos luctuosos y los levantamientos populares del 2 de mayo en Madrid. Pero no hay que olvidar que en la misma Cartagena, al tener esta noticia el día anterior, se habían manifestado los cartageneros en favor de Fernando VII, y hasta con banderas rojas, le había proclamado el Rey legitimo. En Murcia, Floridablanca convocó de inmediato al Obispo, al Corregidor de Murcia, al Notario Mayor y a otras personas distinguidas, para que el 19 de agosto, no solo tuvieran ya constituida la Junta de Murcia, sino que como se iba haciendo en otras capitales de España, esta Junta murciana tuviera y diera ya, instrucciones muy precisas, para la erección de las Suprema Central del Reino, comunicadas a la de Cataluña y publicadas en la fecha citada

En ellas se instruye que "los Vocales deben prestar juramento"; que cuando acudan a la Suprema "deben llevar certificados de haber sido nombrados"; que en el tema de las "precedencias, se haga por sorteo" y que para darle todo el formalismo de autoridad presente de las Juntas, ante la ausencia del Monarca, "la Junta debe tener su propia guardia, de alabarderos y walonas" (como las que se tenían en Palacio) y que para la constitución de la Junta Central, había que observar todos estos extremos, dado que "esta Junta Central, ha de ser de mayor autoridad que las Cortes que solo pueden proponer al Soberano, pero estas Juntas tendrán facultades para decidir en mucha parte de los negocios de la gobernación general del Reino, y resolver las consultas del Consejo y otros Tribunales".

Está muy claro que desde su inicio las Juntas tiene los poderes, importantes y decisivos en aquellos momentos, para constituirse en una especie de Poder central ante la ausencia de dicho poder, por encontrarse los Reyes como "invitados" en Bayona y después Fernando VII en Valançay, donde hasta Napoleón Bonaparte le proveyó de una especie de "Corte" que le acompañaba, como fieles súbditos, y que hasta en el juego del billar le colocaban a Fernando VII, las bolas a punto para que hiciera juego y "ganar limpio", de ahí, el dicho popular de ¡Como se las ponían a.... Fernando VII...!

Todo este tejemaneje de Napoleón se produjo después de unas grotescas "piruetas" de las llamadas "Abdicaciones de Bayona" que habían creado un verdadero vacío de autoridad en la España ocupada. Y de hecho, el 7 de septiembre se aprueba el documento para la constitución de la Junta Suprema Central, lo que se hace el 25 de septiembre y en la capilla del Espíritu Santo y posteriormente y a pesar de que Floridablanca les ruega "que se le deje trasladarse a su casa y celda para cuidar de su añama, uy que es lo que mas urge, estando en los ochenta años de edad". A pesar de ello, el día 1º de octubre, se elige como Presidente al Conde de Floridablanca, y el 26 de octubre escribe su Primer Manifiesto que refrenda el 10 noviembre, el vocal secretario general, Martín de Garay y en el que es muy útil de señalar los siguientes extremos, para ir viendo como se va creando el caldo de cultivo de la Constitución que adoptan las Cortes de Cádiz el 19 de marzo de 1812:

Tiene una sola titulación y escrita de este modo, ESPAÑOLES:

Y comienza así: La Junta Suprema Gubernativa, depositaria interina de la autoridad suprema, ha dedicado los primeros momentos que se han seguido a su formación a las medidas urgentes que su instituto y las circunstancias le prescriben.

Nosotros las iremos describiendo, mañana.