domingo, 19 de febrero de 2012

Las Cortes de 1808 y el fin del gobierno del Conde de Floridablanca

Es evidente que las Cortes de Cádiz, que dieron lugar a la nunca bien ponderada, alabada y comprendida Constitución de 1812, comenzaron en las mismas postrimerías del último gobierno del Conde de Floridablanca, cuando sale de Murcia, a sus ya casi cumplidos 80 años; (le faltan solo 36 días, para hacerlo) y llega a Aranjuez y sus Jardines,  el Real Sitio de donde fue "exonerado" por las conspiraciones del Conde de Aranda, de la Reina Maria Luisa y del malvado Godoy, en la madrugada del 27 de febrero de 1792. Floridablanca tarda solo unos 8 días, desde Murcia (de donde sale el 8 de septiembre del 1808) llegando, por tanto, el día 15 de septiembre y dedicándose, de inmediato, conocer, conversar y negociar la situación y composición de las muy diversas Juntas Supremas, que se han constituido ya en toda España, pero especialmente desde el conocimiento de los sucesos patrióticos del 2 de mayo en Madrid, como ocurrió con las de Cartagena y Murcia. El 1º de octubre se le elige como Presidente de la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino, depositaria de loa autoridad soberana hasta la restitución a España de Fernando VII desde Bayona entonces, o desde Valançay, después.

Es un trabajo arduo, no solo por su edad, sino por la capacidad y lucidez necesaria, para conocer a tantos nuevos personajes, de todas las Españas y casi a "conjurar" con todos ellos, la maravillosa y fundamental creación, madurada en su clara y despejada mente murciana y durante sus 13 años de soledad forzada, y de reflexión valida y precoz de su mente en su Barrio de San Juan de Murcia, para idear, primero y poder ejecutar después el contenido de la Junta Gubernativa Central del Reino que se crea en la Capilla del Espíritu Santo, de los Reales Sitios de Aranjuez y sus Jardines, el 25 de septiembre, a los escasos 10 días de su llegada a dicho Real Sitio, donde Floridablanca considera que se mucho mas fácil reunirse, con independencia, que en el ocupado Madrid de aquellos "horrores", contubernios y conspiraciones, todas ellas provocadas por la Invasión de los franceses, y por el feliz comienzo de la Guerra de la Independencia española, que fue el inicio de la Historia Contemporánea, por todos conocida y admitida como tal.

Vamos a extractar, tan solo unos breves conceptos, contenidos en la maravillosa enciclopedia digital de la Wikipedia, (a la que queremos rendir un gran homenaje desde  estas líneas), en relación con la Edad Contemporánea española, que a nuestro parecer es con la que se inicia, muy de verdad, la modernidad en nuestro país y que a nuestro parecer también tuvo mucho que ver con ella, los 26 años al servicio de la Corona de los Borbones, los 16 de Gobierno y los 13 de Silencio total y complejo pero muy completo, de un personaje tan olvidado, tan desconocido hoy en día y prácticamente inédito, como muy dice el gran historiador Vicente Palacio Atard, y como lo fue, sin duda, el Conde de Floridablanca.

He aquí lo que dice la Wikipedia: Historia contemporánea de España es la disciplina historiográfica y el periodo histórico de la historia de España que corresponde a la Edad Contemporánea en la Historia Universal. Sin embargo, convencionalmente la historiografía española suele considerar como hito inicial no a la Revolución francesa, la Independencia de los Estados Unidos o la Revolución industrial inglesa (hechos todos ellos muy influyentes en la historia española y que se utilizan como hitos iniciales de la Edad Contemporánea), sino un acontecimiento local decisivo: el inicio de la Guerra de la Independencia de España (1808).
La Guerra de la Independencia ahondó lo que se conoce como la Crisis del Antiguo Régimen, que no comenzó ni terminó su caída con la entrada del ejército napoleónico; aunque la guerra fue decisiva para el desencadenamiento del proceso que sí fue responsable de acabar con el Antiguo Régimen en España (una categoría de análisis histórico fundamental, que engloba un conjunto institucional y de manifestaciones socio-económicas de gran duración, coincidente a grandes rasgos en el tiempo con la Historia Moderna en España). Ese proceso, la revolución liberal, fue precisamente en España donde recibió ese nombre, a pesar de sus debilidades estructurales y la lentitud e indecisión en sus transformaciones económicas, sociales y políticas, hasta el punto de que su definición real, su condición excepcional u homologable a otros casos europeos, su ritmo y su fecha de culminación es objeto de diferentes interpretaciones.
Estos son los hechos, y hay que añadir, por nuestra parte que la figura, los escritos, los gobiernos, los pensamientos y las acciones de José Moñino y Redondo, y/o del Conde de Floridablanca, las consideramos, nosotros, y en este momento, tal y como lo afirmamos en el título de este post de hoy domingo 19 de febrero.... pero en nuestro caso, del 2012.

Pero consideramos que el fin del Gobierno (digamos, mejor que, de los dos gobiernos) del conde de Floridablanca, coincide con todo lo expresado en el Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española, que redacta Floridablanca en Aranjuez y quizás durante alguna de sus visitas las "tropas" por la recién creadas Juntas Gubernativas Provinciales o Centrales, como de hecho se hacían llamar todas ellas, para dar mayo realce a su figura de "depositarias interinas de la autoridad suprema" como ya hemos señalado en el post de ayer, y como seguiremos comentando en los post de toda esta semana, para ir preparando el camino, primero a las Cortes de Cadiz, que tan magistralmente ha tratado en su III Volúmenes don José Antonio Escudero, y luego a la gloriosa Constitución de Cñádiz de 1808 como pensamos tratarlo nosotros en los posts venideros y que vamos a dedicar, para iniciarlos y con todo el detalle del que seamos capaces, repetimos, a los trascendentales y muy básicos mensajes que llevan en si incluidos, repetimos, el Primer Manifiesto de la Suprema Junta Gubernativa del Reino a la Nación Española.

Prometo que....¡hasta mañana!

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