jueves, 12 de julio de 2012

Parte III. El desarrollo sistémico del Prof. Mario BUNGE. Concepción cultural y su visión del desarrollo integral

             Es casi una causalidad que tratemos de este aspecto, esencial a la concepción integral del desarrollo, según el Maestro BUNGE, en un día como este, en el que se ha producido uno de los reveses, de los contratiempos, o de los "recortes" a la vida nacional mas importantes que nunca hayamos tenido. Al parecer no se trata solo de concepciones e intentos de "recortes" de nuestra vida económica, sino que todo lo que ha ocurrido hoy, que se enumera en una especie de decálogo de "recortes" que estimo que no son solo económicos, sino que alguno de ellos, como los horarios de trabajo, menos concejales, subvenciones a los partidos y ministerios, poderes de las diputaciones.....son "recortes" que podrían tener mucho contenido cultural y político.

            Vamos a extractar lo que dice BUNGE en su citado libro "Ciencia y Desarrollo" en las pp. 22 a 24 
                                                                                 
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            Veamos. La concepción cultural del desarrollo, del Prof. BUNGE lo iguala con el enriquecimiento de la cultura y la difusión de la educación. Esta es la posición que suelen adoptar los intelectuales, en particular los educadores. También ella es deficiente. El escolar en ayunas no aprende bien, el adulto desocupado o sobrecargado de trabajo no asiste a conciertos ni escribe poemas, y el maestro controlado por la censura no se atreve a buscar la verdad ni menos a enseñarla. El desarrollo cultural no es pleno si no va acompañado del desarrollo biológico, económico y político. Sin duda, ha habido y habrá destellos culturales aun en las épocas mas sombrías, porque el cerebro humano es esencialmente creador. Pero toda creación está condenada a permanecer confinada o aun a ser olvidada si no existen las condiciones económicas y políticas necesarias para su expansión y difusión. La zarza que arde en medio del desierto no transmuta el arenal en campo fértil.

            Cada una de estas cuatro concepciones del desarrollo tiene una pizca de verdad: no hay desarrollo sin progreso biológico, económico, político y cultural. La industria y elñ comercio modernos requieren mano de obra sana y competente, y la educación - que es tanto un medio como un fin - exige apoyo económico y libertad. A su vez, esta última no se come ni se goza como un bien cultural: no es una cosa sino un estado de cosas, ni es sustituto de la abundancia o de la cultura sino un medio para gozar de una y otra. Y la cultura no puede desarrollarse vigorosamente y con continuidad allí donde no hay un mínimo de holgura económica y de libertad de creación y difusión. El desarrollo auténtico y sostenido es, pues, integral: a la vez biológico, económico, político y cultural. Esta es, en resumen, la concepción integral del desarrollo. 

            La tesis de que no puede impulsarse el desarrollo simultáneo de los cuatros aspectos, por lo que hay que sacrificar alguno de ellos, es un error costoso. No se puede alcanzar un nivel desarrollado de uno solo de los demás. El desarrollo es a la vez biológico, económico, político y cultural (Véase una exposición detallada de este punto de vista en Bunge 1979, Cap. 5) La economía produce y difunde bienes y actividades culturales; y la política, entendida en sentido amplio de administración de actividades sociales, lo rige todo, a la vez que depende de todo lo demás.

            En otras palabras, toda la sociedad humana consta de cuatro subsistemas, cada uno de los cuales interactúa fuertemente con los otros tres: el biológico, el económico, el cultural y el político. Por consiguiente, el medir el grado de desarrollo de una sociedad mediante indicadores de un solo tipo (p. ej. económicos) produce una visión distorsionada de la realidad social e inspira plantes de desarrollo ineficaces y por lo tanto costosos. Un buen indicador de desarrollo no es un número único, tal como el producto bruto neto, o el promedio de años de escolaridad, sino un vector con componentes biológicos (p. ej. longevidad), económicas (p. ej. mediana de ahorro), culturales (p. ej. mediana de libros leídos por año por persona) y políticas (p. ej. fracción de la población que participa de actividades políticas). El ignorar o postergar cualquiera de estos grupos de indicadores da como resultado sociedades desequilibradas, sacudidas con frecuencia por crisis destructivas, y que por lo tanto no logran salir del subdesarrollo.

            Quedamos, pues, en que un plan razonable de desarrollo incluye medidas para promover el progreso simultáneo de los sistemas biológico, económico, político y cultural. Ahora bien, desde comienzos de la Edad Moderna toda cultura desarrollada incluye a los dos sectores más dinámicos: la ciencia (básica y aplicada) y la tecnología. No hay, pues, desarrollo cultural, ni por lo tanto integral, sin desarrollo científico y tecnológico. Ambas tesis, la de la integralidad del desarrollo y la de la centralidad de la ciencia y la tecnología, son aceptadas por los promotores más preclaros del desarrollo, incluyendo los organismos que componen las Naciones Unidas. (Véase p. ej. klas resoluciones 2/01 adoptadas por la Conferencia de la ONU sobre Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, reunida en Viena en 1979.)

                                                                                                                     
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            Los cuatro últimos párrafos del Maestro BUNGE, estimo que son definitivos y muy a considerar, en situaciones tan confusas, complejas y deslabazadas como las que nos encontramos hoy. Hagan Vds. la prueba de aplicar los razonamientos descritos anteriormente, y me lo comentan. Estoy seguro que los criterios del Prof. BUNGE son completamente aplicables a las situaciones limites en las que hoy nos encontramos.

            Mañana seguimos.

3 comentarios:

  1. Aceptando la invitación de JLPardos para añadir un comentario sobre las situaciones confusas actuales, aquí va el mío (y mi visión) de lo que yo considero que es un resumen (global, a trazo grueso pero centrado en lo esencial) de lo que pasa y por qué pasa:

    La crisis empezó en 1929
    Lo de ahora es la segunda parte.
    Y después vendrá una tercera y aún peor.

    ¿Las causas?

    (1) El dinero debería ser un medio. Pero es un fin. Y se usa (en sus variantes reales y ficticias) para conseguir más dinero, sin pasar por la economía productiva de bienes y servicios.

    (2) El dinero está descontrolado (y no me refiero a "control-intervencionista", me refiero a "algún tipo de control"). Ya nadie sabe muy bien dónde y cómo se crea el dinero, y el 99% de la población -y sus estados- están secuestrados por un 1% o menos "creadores de dinero" (por mecanismos bancarios y otros que en el pasado histórico se consideraron delitos y hoy están permitidos)

    (3) El neoliberalismo radical es tan contrario a la libertad como el fascismo, el comunismo y otros ismos: dejar que quien tenga poder haga lo que quiera (eso es la "privatización-desregulación-desestatalización" llevada al extremo). Tan malo es que el estado ostente un poder omnímodo, como que lo tengan unos pocos individuos millonarios. El problema está en el equilibrio de poder.

    (4) Aún peor, el fin de un sistema: el aumento de la productividad sumado a un mecanismo de distribución de renta ligado al trabajo, conduce a una contradicción insoluble. El paro aumentará, y la distribución de la riqueza será cada vez peor. Un mundo de abundancia (¡hay de todo!) pero condenado a la penuria por un sistema de generación-distribución absolutamente ineficiente en el lado "distribución". No es un problema de los "pobres": es un problema también para los "ricos".

    (5) Añadir al cóctel: Sistemas de representación política que conducen a castas de privilegiados cuya misión es mantener el estado de las cosas (con amigos banqueros y otros vividores). Pasa aquí y en todas partes. Porque las formas de gobierno actuales se inventaron en el siglo XVIII ...

    (6) Por último, añadir una sociedad desactivada en su capacidad de reacción, innovación y cambio, engañada y convencida (desde la más tierna infancia, por el sistema educativo y mensajes culturales) de que "el individualismo" del "esfuerzo" es lo único posible sumado a la "competencia" entre individuos. Lo cual es la mayor de las MENTIRAS: sin el esfuerzo INDIVIDUAL SUMADO AL COOPERATIVO (lo esencial es el equipo, el grupo, la cooperación, el otro) NADA es posible, ni siquiera la menor de las empresas.

    CONCLUSIONES:
    Los puntos 1,2,3,4,5,6 suman una especie de UNIVERSO cerrado sobre sí mismo: una especie de "visión cósmica" ofrecida como "lo único posible"

    Por eso un presidente de un gobierno (éste o el otro) en el parlamento se permite el lujo de decir que "no es posible hacer nada diferente a lo que hacemos" ... y la gente se lo cree.

    Atentos a la siguiente crisis: es inevitable.

    Leo Cano.

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    1. Muchas gracias por tu post respondiendo al mio, que leí en su día. Mira tu el mio de hoy que en parte, y substancial, contesta al tuyo. Abrazos y animo.

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    2. Muchas gracias por tu post respondiendo al mio, que leí en su día. Mira tu el mio de hoy que en parte, y substancial, contesta al tuyo. Abrazos y animo.

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