jueves, 15 de agosto de 2013

Texto integro del Testamento del Cardednal Gil de Albornoz, fundador del Colegio de Bolonia, en el 649 aniversario de su creación, el 29 de septiembre de 1364.

Texto íntegro del Testamento, traducido del latino,  publicado con el siguiente título. (1).

“Eminentíiss ac reverendiss. D -   D. Aegidii Albornotii Cardinalis Totius Italiae Llegati - Archiepiscopi Toletani, ac Collegii Maioris – Hispaniarum Bononiae fundati Institutoris – Testamentum – Bononiae -  Typis ad signum ancore - MDCCCLV"

En el nombre de Dios, amen.

En el año de la Natividad del Señor 1364, en la segunda indicción á los 29 días del mes de Setiembre, en el segundo año del Pontificado del Santísimo Padre y señor nuestro, Urbano V, Papa por la divina Providencia y Clemencia, presentes, yo como notario y los testigos infrascritos, llamados y rogados especialmente para el caso; el Reverendísimo padre en Cristo y Señor D. Gil por la divina misericordia, Obispo de Sabina y Cardenal de la Santa Iglesia Romana, en el pleno uso de sus facultades físicas y espirituales y con licencia para testar, ordenar y dispone libremente de todos sus bienes, cualquiera que fuere su valor y cantidad, otorgada por el Papa Inocencio VIl, de feliz memoria, como se contiene en las letras apostólicas del mismo Pontífice, que son al tenor siguiente (1) (Va á continuación la licencia para otorgar testamento, fechada en Aviñón el año VII del pontificado de Inocencio VII en octubre y diversas clausulas testamentarias, la ultima de las cuales es la que sigue:)

TESTAMENTO fechado en Aviñón el año VI del pontificado de Inocencio VII en Octubre y diversas  cláusulas testamentarias, la última de las cuales es la que sigue:

«Ordeno que del resto de mis bienes se haga en la ciudad de Bolonia un colegio de escolares, en  lugar decente, á saber cerca de las Escuelas, y se construya hospedaje digno con huerta y patios y cámaras, y se edifique capilla decorosa y buena en honor de San Clemente mártir, y se adquieran  rentas suficientes para atender al mantenimiento de veinticuatro escolares, y de dos capellanes según ordenaré, queriendo que se llame a tal Casa ó Colegio Casa española y a dicho colegio o casa instituyo heredero universal de todo mi dinero, vajillas libros de derecho canónico como civil de otras cualesquiera facultades y de todos los restantes bienes míos y de todas las cosas que pudiera debérseme ya por los administradores que administraren en mi nombre las iglesias de Toledo y Segovia, y sus herederos, ya por el Rey de Castilla y otros ocupadores de mis bienes patrimoniales y de todas la rentas de los beneficios que tengo y obtengo en los Reinos de Castilla y León ya por los que son y fueron mis procuradores en los reinos de Castilla, León, Francia y Aragón y de cuanto en general se me adeude por cualquier concepto, con excepción de lo que se me deba por el capello lo cual han hacer distribuir mis infra escritos los distribuidores a los pobres en Jesucristo en la ciudad de Aviñón.

Item quiero y ordeno que los arriba aludidos Fernando Álvarez, Abad de Valladolid, y Alfonso Fernández, camarero, tengan exclusivamente el encargo de construir y administrar la dicha casa –o colegio y capilla y comprar las posesiones y rentas para el mantenimiento de los dichos veinticuatro escolares y dos capellanes y mando a los mismos y les ruego cuanto puedo que después de mi muerte permanezcan en Bolonia al menos dos años consecutivos para cumplir lo ante dicho y les lego para gastos y trabajos, además de lo anterior seiscientos florines a cada uno y para todas y cada una de las cosa dichas que han de ajustarse según mi voluntad y disposiciones, constituyo y hago mis ejecutores dándoles y concediéndoles plaza y libre potestad para realizar y cumplir con mis bienes cuanto se contiene en este modo en mi testamento a los PP. en Cristo y Señores míos Nicolás por la Divina Providencia Obispo Tusculanense (Frascati) y Pedro vice-canciller de la Sede Apostólica, Presbítero de Santa Anastasia, y Pedro diacono de Santa María la Nueva, Cardenales de la Santa Iglesia Romana ya mencionados antes: y bajo ellos y a sus ordenes para cumplir lo que hay que hacer en Italia a los VV.PP. D. Enrique obispo Brixinense (de Brescia), Alfonso Obispo de Firmano (Fermo, Marca de Ancona) y al noble soldado D. Gómez García, y Fernández Álvarez, abad de Valladolid, mis nietos y Alfonso Fernández mi camarero, de quienes se he hecho mención: y bajo de aquellos mis señores los Cardenales, para cumplir lo concerniente a España a los RR.PP. y señores Lobo, Arzobispo de Zaragoza y Gómez Arzobispo de Toledo, al dicho camarero mío y a Martín Fernández Obispo de Cuenca. Y aseguro que es esta y quiero que sea mi ultima voluntad, la cual deseo que valga a perpetuidad, por derecho de testamento, codicilo u otra manera de testar.

Y revoco todo otro testamento, codicilo y cualesquiera voluntades ultimas, establecidas, hechas u ordenadas por mi bajo cualquier forma y expresión de palabra aun si hubiere en ellas alguna clausula derogatoria que quiero que se tenga ahora por expresa y especialmente nombrada, derogándolas a ciencia cierta por el presente testamento ó ultima voluntad y quiero que se tengan por derogadas y no insertas, requiriendo y rogando al notario publico infrascrito que todas y cada una de las premisas haga uno, dos, tres y mas y cuantos convengan Instrumentos públicos – Lo cual mandó y quiso que se sellara con su sello, lo que se verificó en Roca Papal, vulgo de San Cataldo de la ciudad de Ancona, en la cámara secreta de dicho señor Legado, en el año, indicción, día mes y pontificados dichos, presentes los RR.PP. en Cristo, Enrique Obispo de Brescia, Alfonso de Fermo, y Juan de Marmanno, Abad de San María de Sitria, de la Diocésis de Nursia (ciudad de los sabios en Italia) como también los muy VV varones don Juan, de Sena, licenciado en Derecho civil y Alfonso Fernández tesorero de la Iglesia de Toledo y Pedro Alfonso Archidiácono de Calatrava en la misma Iglesia de Toledo y Sancho Sánchez Canónigo de Segovia, testigos especialmente llamados y rogados al caso.

Y yo Fernando Gómez de Pastrana, clérigo, notario publico apostólico de la Diócesis de Toledo y con autoridad Imperial estuve junto con los testigos nombrados presentes a todas y cada una de las cosas dichas mientras así las hizo el reverendísimo P. Cardenal D. Gil y así las escribí fielmente todas y cada una de propia mano y las publiqué y la sellé con mi sello acostumbrado. Rogado y requerido para dar testimonio de los dicho.

Y yo Enrique, Obispo de Brescia testigo susodicho firmé de propia mano en testimonio de lo que antecede – y yo Alfonso, Obispo de Fermo íd. - Y yo Juan de Sena, id. – Y yo Juan Abad de Santa María de Sirtria id. – Y yo Alfonso Fernández Tesorero de Toledo, camarero de dicho Legado id. –Y yo Pedro de Alfonso Archidiácono de Calatrava id. – Y yo Sancho Sánchez, canónigo de Segovia id. DEO GRATIAS”.

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