jueves, 1 de enero de 2009

Otras ideas sobre el Siglo XIV en el que vivió Don Gil de Albornoz


   Resulta casi evidente que hay que situar a los personajes en el contexto histórico al que pertenecen, en el que nacen, viven y actuan.

    Nada mas importante en el caso de Don Gil de Albornoz, quien desempeña una muy seria actividad estratégica, eclesiastica, politica y diplomática, al mas alto nivel y del que, desgraciadamente, ni se conoce su actividad y vaiados resultados, ni en consecuencia, se le valora lo suficiente.

    No hay que olvidar que el Siglo en el que vive, el XIV, es considerado, de manera muy general, como un Siglo muy complejo lleno de sobresaltos, de temores y de profundas alteraciones de la vida ciudadana, por lo que el prestigio, la dignidad y el buen hacer de Don Gil de Albornoz debe valorarse de manera muy especial y muy cuidada, en este contexto tan duro como el que supuso el Siglo XIV, definido por algunos como "uno de los mas nefastos en la historia de la humanidad" por lo que la figura de Albornoz se magnifica en medio de las graves plagas y las guerras que asolaron casi toda Eruopa, especialmente entre 1315 y 1317 (fecha de la infancia del Cardenal) con la llamada Pequeña Edad de Hielo, que acabó con miles de cosechas causando miseria y hambruna. Pero a mediados de Siglo cuando el cardenal Albornoz está participando muy directamente en el Consejo de Castilla, hubo un brote de peste, en sus variantes de bubónica, neumónica y septicémica, denominada la peste negra, que acabó coon un tercio de la población europea y que tuvo muy directas consecuencias en la vida de nuestro Arzobispo de Toledo.

    De hecho Don Gil de Albornoz, como ya hemos indicado en otros posts de este viejo blog, es elevado a la dignidad de Arzobispo de Toledo al morir su tio Jimeno de Luna en noviembre de 1337, pero lo mas importante es que a su vez pasa a desempeñar el mas importante cargo como Canciller mayor de Castilla, y todo ello a los escasos 35 años de edad.

    El desarrollo de su actividad como Arzobispo de Toledo desde 1338 le hizo encontrarse con una actividad completamente nueva para él, que era la de convertirse en el hombre del Papa ante el Rey. Las situaciones conflictivas de la Iglesia de Castilla y las quejas del Papa al Rey pasaron desde entonces por sus manos.

   Pero Don Gil tuvo una actividad renovadora en el seno de la Iglesia tratando de conseguir una moralización de la sociedad en general y del clero en particular, una mayor profundización en los conocimientos religiosos y una mayor elevación de la formación intelectual y religiosa del clero, premisa necesaria para obtener el resultado anterior. Don Gil recomendó al clero, especialmente cuatro cosas: Que se cortarna la barba, al menos, una vez al mes; Que no se dejaran crecer el pelo mas abajo de las orejas; Que no frecuentaranm prostitutas ni que tuvieran barraganas y Que dijera Misa, al menos, cuatro veces al mes.

   Esa era le situación del clero y la renovación que Don Gil intentó de manera manifiesta, en los terminos muy generales, que acabamos de indicar muy levemente.

    Un momento decisivo en la vida de Don Gil y en la Corte de Alfoso XI, fue la importante victoria del Salado en 1340 y la cooperación de las fuerzas de los reinos de Portugal y la colaboración con la Corona Catalano-Aragonesa que envió su flota en el sitio de Algeciras y en el sitio de Granada. Hay que recordar que precisamente en el sito de Gibraltar, Alfonso XI fue atacado por la peste negra y falleció en dicho lugar. Pero no consta que Don Gil en aquellos momentos cayera en desgracia de Pedro I, porque de hecho las cartas del Papa como pesame al Rey de Castilla fueron enviadas por Clemente VI a Don Gil de Albornoz para que se las presentara. En junio el Papa seguía contando con la influencia de Albornoz en la Corte y le impulsó para que el Rey renovara la paz con Fracnia y se desposara con una princesa francesa, Blanca de Borbón con la que Pedro I se casó en 1353 abandonandola poco después.

   Anteriormente el Arzobispo de Toledo tuvo que desempeñar importantes misiones diplomáticas en Francia para solictar prestamos importantes, para las actividades bélicas anteriormente señaladas. De Paris Albornoz volvió a Aviñon, donde solicitó diversos beneficios para su comitiva y la facultad de poder testar disponiendo libremente de sus bienes, cosa que veremos el impacto que tuvo en 1364 en Ancona.

   Pero con mucho las cosas se iban a trastocar enormemente con la llegada al trono de Castilla de su hermano Pedro, conocido como "el cruel" y en los meses de julio/agosto de 1350 Don Gil quitó el arzobispado de Toledo, para trasladarse, defintivamente, a la corte papal en Aviñon y dicen que sin despedirse del Rey de Castilla.

   Del siglo XIV en el que vive Albornoz hay que añadir que en España se produce una especie de guerra cicil entre Pedro "el Cruel" y su hermanastro Enrique de Trastamara y el conlicto franco ingles, se trasladó a Castilla, apoyando los franceses a Pedro I de Castilla e Inglaterra a Enrique de Trastamara, cuya estirpe se consolidó finalmente en el trono.

   En este contexto la figura del Cardenal don Gil de Albornoz se magnifica y se esclarece altamente con unas aptitudes y una inteligencia, que supo aplicar finalmente en las misiones que como Legado Pontificio le encargaron los Papas Clemente VI, Inocencia VI y Urbanmo V hasta practicamente su fallecimiento en Viterbo.

    Mañana seguimos un poco mas con el contexto del Siglo XIV, en el que vive Don Gil de Albornoz.

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