lunes, 16 de diciembre de 2013

Pido mil excusas por la interrupción, desde el viernes, en este blog, pero me explico brevemente.


   Es cierto que no me ha ocurrido antes, hasta este fin de semana muy duro para mi y no debo dar mayoress explicaciones, pero todo lo que me ha ocurrido es que no encuentro el modo de continuar con ninguno de mis tres temas preferidos: Albornoz, Floridablanca y/o Catalunia, pero lo voy a intentar mañana.

    De Albornoz, creo que nos hemos quedado en su marcha como Cardenal a Avignon, y de Floridablanca, hemos solo indicado los silencios en su importante periodo en Madrid como Abogado de los Reales Consejos y como creador y precursor de los inicios de la Real Academia de Jurisprudencia y de Catalunya, muy de verdad, ni hemos iniciado el tema en profundidad de lo que puedo pensar. Pero queremos hacerlo en adelante y en los citados tres casos. Solo pido excusas hoy, de nuevo, por mi pertinaz silencio pero, ni puedo ni debo entrar en las causas que lo ha motivado, muy cercanas todas ellas a mi vida personal mas íntima, profesional (antigua) o pretendidamente "intelectual", presente.

   Hay que decir que en relación al Siglo XIV, del que ya hemos atinado alguna pertinente observación en algun post anterior, que precisamente hoy nos hemos encontrado con dos libros fundamentales, de los que solo queremos, a estas tardías horas de la noche, citar su stítulos y mañana entramos en ellos. Se trata del inmenso, ingente y gigantesco volumen de la Historia Universal, de la Edad Media, Volumen II, del Academico Miguel Angel Ladero Quesada, con siete ediciones en torno al 2010 y del no menos profundo y magnifico estudio del Prof. Guy Bois, La grande dépression médiévale. XIVe et XVe siècles. Le précédent d'une crise systémique, con una excelente traducción al castellano del 2009.

   Son dos volumnes imprescindibles para continuar con Don Gil de Albornoz y Luna, y hacer quizás alguna reflexión al presente teniendo en cuenta que en menos de un año, en unos nueve meses, se celebrará el DCL anivversario de la redacción de su Testamento, el 29 de septiembre del 1364 en la ciudad de Ancona. Lo veremos mas adelante, como veremos también, en la medida en que seamos capaces, los otros y multiples "silencios" de Floridablanca, y el tema de Catalunya, hoy y por hoy y mañana por mañana.

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