jueves, 1 de enero de 2009

Parte III: Don Gil como Cardenal en Avigon. Títulos y encomiendas.

 
      El Cardenal Albornoz permanece en Aviñon durante unos dos años, tomando buena "nota" de   la curia de Clemente VI, tratándose con sus respectivos colegas, del último y de los anteriores consistorios y sobre todo haciendose acreedor por el papa a numerosos beneficios y "sine curas" que no solo le colman de satisfacciones, sino que le ayudan a llevar el "tren de vida" que como Príncipe de la Iglesia debe no solo cumplir, sino hacer cumplir a los demas.

   Según la historiadora, Mª Teresa Mallol, en su estudio conjunto sobre la "Historia de los hechos del Cardenal Gil de Albornoz", en su pp. XXIII, señala que "Puesto que el nuevo cargo era incompatible con el anterior, el 4 de enero de 1351 el papa designó ya al sucesor del cardenal Albornoz en la archidiocesis de Toledo, Gerardo de Aguilar, arzobispo de Compostela, mientras que, por otro lado, le colmaba de honores y prebendas que le permitieran percibir rentas suficientes para mantener su nuevo estado. En el trascurso de dos años y medio, le fueron otrogados un total de nueve arecedianatos, dos deanatos, una chantría, una sacristía, veintiuna canonjías con prebenda de distintas catedrales, personados, oficios o preposituras en diez catedrales, rentas diversas en catorce diócesis y además tres iglesias parroquiales y dos prioratos de monasterios, además tuvo que designar procuradores que administraran este vasto patrimonio y el papa le designó conservadores de sus bienes". Para poder proceder a una comparación, recuerda Mª Teresa Mallol, que el alto clero de cada diócesis, solia contar con un arcedianato (o el deanato) una canonjía con prebenda y algunas rentas diversas que le permitían vivir muy bien.

   Pero no hay que olvidar que Don Gil cuando llega a Avigon, en esta ocasión, no le era, en absoluto, un lugar muy desconocido. Él había estado ya en Avignon en tres ocasiones muy distindas y con cometidos muy variados tambien. Recordemos que a poco tiempo de la terminación de su Doctorado en Decretales, en Francia, cuando era muy joven, en el otoño del 1323 (a los 21 años) y de vuelta a Cuenca, al inicio de su fulminante carrera eclesiástica, tiene un contratiempo con el Papa Juan XXII, que por motivos que no es del caso entrar ahora, le niega la propuesta hecha por el cabildo catradalicio de Cuenca, de que fuera nombrado Obispo de la diócesis. El papa Juan XXII se opone, por la carencia de la edad necesaria y por no haber recibido todavía las ordenes sagradas, lo que provoca a Don Gil un primer "viaje relampago" a Avigon en torno a 1324 (cuando Don Gil tenía solo 22 años). La entrevista entre el muy anciano Pontífice y el muy joven Don Gil no es muy cordial, pero consigue, al menos, que Juan XXII le conceda una canongía el 20 de julio de 1325 en la catedral de Toledo, además de la canongía con prebenda que disfrutaba en la catedral de Cuenca, mas el arcedianato de Huete y 21 prestimonios y racioneros patrimoniales en la diocesis de Cuenca.

   Pero Don Gil en la primavéra de 1327 (a los 24 años) se ha mudado a Toledo, siguiendo a su tio Jimeno de Luna y el 11 de agosto de 1330 era ya Archidiácono en la catedral de Toledo y es aqui donde hace su segundo viaje a la curia papal en Avignon, del que queda constancia del permiso que le fue dado en Teruel, el 14 de octubre de 1330 para él y su comitiva, formada por dos caballos, dos mulos, dineros...etc.

   Pero Don Gil de nuevo vuelve a Avignon en 1334 pero ya como Embajador del Rey Alfonso XI y para representarle en la coronación del nuevo papa, Benedicto XII, el monje cistersciense Jacques Fournier que tuvo lugar el 8 de enero de 1335. Consta también que su comitiva de seis caballos y seis asnos, fue autorizada en el Reino catalano-aragonés.

   De nuevo Don Gil vuelve no solo a conocer mas aun el ambiente que hay en Avignon, sino confirma con el Papa Benedicto XII, las "décimas" y los "cuatrienios" para la guerra de Alfonso XI con los moros de Granada, lo que consigue ademas de que el papa le conceda el titulo de "capellanus noster". Estos tres viajes, estoy seguro que marcan, en una cabeza tan abierta y tan dispuesta a recibir "novedades" como es la de Don Gil de Albornoz, muchas informaciones que le serán muy utiles a los digamos que 15 años antes de ser nombrado cardenal en 1350, suceso que estamos tratando de evaluar, analizar y relatar.

   Nuestro cardenal Don Gil de Albornoz tiene también, además de San Clemente, el titulo de la bella Basilica romana de Santa Sabina,  http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3d/Santa_Sabina_inside.JPG que se encuentra situada en el monte Aventino y que hoy es sede de la Orden dominicanana. Santa Sabina all'Aventino  se encuentra a orillas del río, cerca de los cuarteles generales de los Caballeros de la Orden de Malta. Es el único ejemplo que permite comprobar la armonía original de las basílicas de Arte Palecristiano, sus elegantes proporciones, la sobriedad de sus mármoles y la apertura de tres ventanas en el ábside, se convierten en características de la arquitectura religiosa del Arte Paleocristiano.

   Este titulo lo lleva tambien Don Gil, y en estos dos años de estancia en Avignon, va intimando mas y mas con el papa Inocencio VI, que fue su profesor de Derecho canónico en la Universidad en Francia y quien como papa luchó denodadamente contra el "fausto" del papa anterior Clemente VI, el que le había hecho cardenal. Pero el papado, de 1352 a 1362, de Inocencio VI, volvió a la sencillez y al espíritu reformador y aunque no se vió libre del nepotismo, condenó firmemente la acumulación de beneficios, promovió la reforma de la Orden dominicana en materia de pobreza y escuchó la voz de Santa Brigida, que le mandaba en nombre de Dios volver a Roma y ..... para reconquistarlos y pacificarlos envió a Italia con poderes omnimodos, a nuestro cardenal Don Gil de Albornoz y Luna, "guerrero genial, hábil diplomático y sabio legislador".

    De todo ello nos vamos a ir ocupando en sucesivos posts.

2 comentarios:

  1. Sumamente interesante esta etapa del Cardenal. No recuerdo si en los capíulos anteriores figura el por qué del nombre de San Clemente al Colegio de los españoles. ¿Fue en honor al Papa Clemente? Lamento haber leido con tan poca antención ese capítulo. ¡Gracias!

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  2. El cardenal Albornoz, tomó su título del papa Clemente, obispo de Roma y cuarto sucesor de San Pedro. Este es el nombre que da a su Collegium Hispanicum en Bolonia.

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