lunes, 9 de marzo de 2015

Parte III de este blog: el Siglo XIV y las biografias de don Gil Álvarez de Albornoz y Luna. (2).


   Tengo que ser muy conciso. Siempre lo digo y no se muy bien si lo cumplo.

    Pero el pasado día 1º de enero del 2014 y como para comenzar el año, escribía yo un post en este mismo blog, que tengo reservado y fuera de la lectura general, para el momento en el que ¡al fin! decida como voy a estructurar y componer mi modesto libro que en honor del cardenal don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, escriba como testimonio, como agradecimiento y sobretodo como presencia viva y actual de un personaje de la Edad Media, que ha sabido pasar a la modernidad, con el silencio de su permanente obra, concebida y dejada como "Vivo Manifesto" en l'Almo Reale Collegio di Spagna, que instituyera en su Testamento firmado en Ancona, el 29 de septiembre de 1364 y "felizmente reinante" (sic) en este Siglo XXI en el que escribimos estas líneas, primero en su honor, ademas de en su recuerdo y con nuestro personal, permanente y sempiterno agradecimiento.

   Pero deseamos afirmar, así al inicio de este post de hoy, que de tantos y tantos estudios que sobre su vida, sus obras y sus actos han sido llevados a cabo a lo largo de siete largos siglos, especialmente en sus 22 Biografias, citadas una tras otra, por uno de sus últimos exegetas, Juan Beneyto, en su obra "El Cardenal Albornoz canciller de Castilla y caudillo de Italia", Espasa Calpe, Madrid, 1950, pp. 9 a 16 y en los mas de casi 150 distintos y variados trabajos, contenidos en los VI Volúmenes de los Studia Albornotiana, dirigidos por Evelio Verdera y Tuells, de 1972 a 1979 cono el título "El cardenal Albornoz y el Colegio de España", en mas de unas 4.200 paginas, en español, italiano, francés, inglés, alemán y portugués, escritras por los mejores expertos y científicos, en torno a la persona y a la obra de nuestro cardenal don Gil de Albornoz y Luna, ni tampoco en los mas de 130 artículos de referencia bilibografica sobre el citado cardenal, igualmente sobre su vida, sus obras y sus actos, que cito yo en uno de los posts de este blog, en concreto el día 9 de enero del 2014, en niguno de ellos se contiene, repito que en ninguno de ellos, una especifica y cocreta referencia que de modo directo haga una referencia, si no exhaustiva, al menos sectorial de todo el importantisimo contexto del muy complejo Siglo XIV en el que está inmerso Albornoz y en el que nace, vive, piensa, actua y obra nuestro cardenal, que de modo tan insólito, y que habiendo construido ya su Domus Yspanica al año antes de fallecer, el 24 de agosto del 1367, no exista ninguna referencia sobre su obra (digamos que no haya ni una sola biografia) hasta que..... pasados unos 130 y pico años desde su muerte, por directo influjo de un pariente suyo, el obispo de Avila, don Alfonso Carrillo, un colegial de su Domus Yspanica, Rodrigo de Bivar y un gran latinista boloñes, Giovanni Garzoni, procedieran, Rodrigo de Bivar a recolectar y ordenar información y datos muy especificos sobre el cardenal Albornoz, ecistentes en el propio Archivo del Coloegio y que, durante todos sus seis años de colegial le ocuparon su vida en la Domus Yspanica, desde el 5 de octubre de 1498, cuando ingresó en el Colegio, hasta a lo mas tardar, antes del 28 de enero de 1505, fecha en la que fallece Giovanni Garzoni, que compuso el manuscrito que es sin duda la primer abiografía que se escribe, ya en los inicios del siglo XVI, sobre nuestro venerado cardenal.

   Pero repito en toda ella, no hay ni una referencia al contexto hitorico en el que vive el cardenal y en el que se desarrolla todos su pensamiento, su visión y su obra permanentemente existente. Puede decirsenos que no existía en aquellos momentos, un concepto de la propia historiografía, pero también es verdad que aun existiendo años después, las referencias al contexto del citado, conplejo y muy complicado siglo XIV en el que nace, vive y crea toda su obra don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, es sencillamente inexistente.

   Nos asombra y nos preocupa, y esto es lo que modestamente, y naturalmente en estos momentos vamos a tratar de remediar, en la medida de nuestras posbilidades y de nuestros conocimientos, pero podemos afirmar, antes de adentrarnos en el proceloso siglo XIV, que don Gil atraviesa con una finura de espríritu y una lucidez de acción que, es muy importante no solo señalar, sino tratar de explicar lo mas concisa y claramente posible, este hecho insolito que está a la base de un hombre cuya obra no solo es gigantesca, sino que se perdura en el tiempo, hasta llegar con su Real Colegio de España, a los días en los que volvemos a vivir los grandes avatares del Siglo XXI.

   Queremos resaltar que a pesar de que en las casi 22 biografias que, con todo esmero cita Juan Beneyto, como hemos dicho anteriormente, se citan y analizan toda una serie de investigaciones y suposiciones, sobre su nacimiento, su vida, sus pensamientos, sus dedicaciones y sus obras, pero nada se dice del muy delicado y grave momentum (el siglo XIV) tan complejo en el que vive y al que sin duda queremos nosotros ofrecer, especialmente siguiendo las informaciones contenidas en la reciente obra maestra del historiador Guy Bois, bajo el sugestivo título de "La grande dépression médiévale, XIVeme et XVeme siècles, Le précédent d'une crise systémique", en Presse Universitaires de France, 2000, publicado en español en el 2009, por la Universidad de Valencia y la Editorial Biblioteca Nueva, S.L. bajo el sugestivo título también de "La gran depresión medieval: Siglos XIV-XV. El precedente de una crisis sistémica".

   Repetimos, una vez mas, que no hay ni un solo trabajo sobre la amplia actividad albornociana, en la casi totalidad de la bilbiografia que hemos citado, que recoja, ni por asomo, el conjunto, el amplio desaarrollo y acontecimientos que se producen en un momento de gran transición como supuso el contenido del Siglo XIV, que da a luz, ni mas ni menos, que a uno de los fenomenos culturales mas importantes para la humanidad como lo es el del Renacimiento, cuando precisamente se encomienda a un colegial, Rodrigo de Bivar que comience los estudios para dejar constancia escrita de la vida y obras de don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, cosa que manifiestamente se reedita, de su manuscrito original, y bajo su mismo nombre la Vita Aegidii como un homenaje a una obra todavía inedita, en el 650 aniversario de la firma de su Testamento en Ancona, y como la mejor de las celebraciones, llevada a cabo por el colegial, otrora docotorado en dicho tema, don Julian Donado Vara, quien klevó a cabo su Tesis doctoral en nuestra Domus Yspanica, en la promoción de 1971/1972, bajo el título ya entonces de "Edizione della "Vita Aegidii" di Giovanni Garzoni e Rodrigo Bivar que ha estado inedito, repito, la importante cantidad de unos mas de 500 años.

   Este cardenal cuya imagen venerada es la clave de una de las figuras mas egregias de nuestro Meidoevo, tuvo, y lo anticipamos con vehemencia inicial, una completa y total devoción y dedicación por la enseñanza y mas aún por los estudios de excelencia, que su docta, y siempre presente Universidad de Bolonia, dejó marcado en su espíritu, a traves de las mil vivencias y aventuras de una vida en la que se va descubriendo, solo con el paso del tiempo, con el paso de los siglos, la vigencia de esta primera y primigenia vocación por el estudio y la fomración de los españoles en Bolonia y el valor de esta dedicación a dar las polsbilidad de adquirir una educación y una formación a travñes de los estudios de excelencia, al cobijo de su Domus Yspanica, y del modo como se dedicó a ella, precisamente en sus ultimos años, don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, obispo de Sabina y cardenal de San Clemente.
Esta imagen nos va a acompañar a lo largo de toda esta IIIª Parte de nuestros Posts en este blog, especialmente analizando lo que no se ha hecho hasta ahora y es ver quizás con la perspectiva de entonces, pero en el momento presente, lo que ocurrió, se desarrolló y acontenció, en aquel complejo siglo XIV, que vivió al completo nuestro fundador del Real Colegio de los españoles en Bolonia.

   Dos líneas para terminar este demasiado largo post (que quería ser muy conciso al inicio) solo para señalar que a partir de ahora y en sucesivos posts, vamos a tratar de ir descifrando todo la compleja problematica que rodeó la vida, el pensamiento y las obras del Obispo de Sabina y Cardenal de Sam Clemente, don Gil Álvarez de Albornoz y Luna.

   Perdonen Vds. si he sido demasiado largo con esta modesta introducción a su primera biografia, escrita casi al siglo y medio de su fallecimiento, porque de hecho su obra no solo continuaba allí, "fra le mura de l'Almo Reale Collegio di Spagna", sino que la vida colegial se sucedía, dí a a día cumpliendose tras su fallecimiento, su voluntad de permitir y favorecer una eduación, unos estudios y una formación de excelencia a los esapñoles, pobres, a cuya diposición puso todas sus bienes y sus rentas y muy en especial, todos su esfuerzos, a la vez que realizaba la importante misión de su Legación en Italia como representante Pontificio, para que los papas de Avignon, volvieran ¡al fin! a Roma. 

   Mañana y sin mayores argumentos, entraremos de lleno en analizar este muy complejo siglo XIV que nos permititó contar, para siempre y desde entonces, con la gran figura y la obra del cardenal Albornoz.


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