miércoles, 11 de marzo de 2015

Parte III: Los esquemas tanto generales de la vida del cardenal Albornoz, como de los "sucedidos" en el Siglo XIV que él vive en toda su plenitud (4).



   Al fin parece que vamos a llegar a donde yo quería....se trata de esquematizar la vida del insigne e inclito don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, y de los acontecimientos, sucedidos y generalidades ocurridas en el Siglo XIV en el que él ve las primeras luces de su vida, y en el que él, a pesar de todos los pesares, va forjando su modernidad, sus visiones de futuro, sus ideas eclesiásticas y laicas, de muy alto nivel, su colaboración con la monarquía de Castilla en sus momentos mas importantes, su colaboración con las Cortes y con el Ordenamiento de Alcalá de Henares de 1348, y su "evasión" hacia actividades cardenalicias, primero en la Curia de Avignon y posteriormente en las dos Legaciones en  Italia, que iremos desmenuzando, en su momento, pues si no este post, que ciertamente quiere ser conciso y escueto, no va a conseguir, ni lo uno ni lo otro, como me ha ocurrido con muchos otros de su misma finalidad.

  Creo que debo añadir que el centro, el máximo anhelo y la mayor dedicacion del cardenal don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, se centra en conseguir, en la Italia que tan bien conoce, y más aún en la Bolonia cuya Universidad era un gran ejemplo en aquellos momentos del siglo XIV, conseguir, repito, un lugar para que los españoles pobres, dotados de capacidad y laicos preferentemente, no miembros de ninguna orden religiosa - lo dice expresamenete en su Testamento de 29 de septiembre de 1364 - que puedan tener no solo un cobijo digno, gratuito, y en un lugar construido al efecto "La Domus Yspanica" visión muy anticipátiva del futuro de los Reinos de Castilla, Aragón, León y Navarra, en donde puedan muy dignamente alojarse y asistir a las enseñanzas en Teología, Derecho Canónico y Medicina, inicialmente, bajo el cobijo de un edificio, que se construye siguiendo sus ideas, y del que permanece hoy, casi seis siete siglos después, tanto la misma estructura como la gran mayoría del espíritu que le vio nacer y sobre el que se construyó l'Almo Reale Collegio di Spagna, siguiendo el parecer, las ideas y las ordenes del propio cardenal don Gil de Albornoz y Luna, hasta la vispera de su fallecimiento, cuando dicta, desde el lecho de muerte. un importante Codicilo el 23 de agosto del 1367, en la sala Bel Riposo de Viterbo.

  Hay una realidad evidente y es que don Gil, puede tener, a priori y con mucho conocimiento de causa, una triple división de su propia vida y quizas de alguna de sus obras, que podrían ser muy resumidamente la siguiente, y lo hacemos para compararlo, en paralelo, en circular y hasta en tangencial, con los muy especiales acontecimientos del complejisimo siglo XIV que le ha tocado vivir, pero de los que ha sabido y conseguido extraer toda la sabiduría que posee en ese siglo tan cpmplejo y de l aque, desgracidamente y de modo comparativo, casi ninguno de sus exégetas, le han prestado la debida atención, que aún de modo muy modesto, queremos nosotros hacer ahora.

   Don Gil inicia el siglo, sea con su eventual nacimiento c. 1310 en Carrascosa del Campo (Cuenca) como cita la Wikipedia, (tanto en sus versiones inglesa, francesa o española), y precisamente por ser el tercerón de los hijos del matrionio de don Garcí Álvarez de Albornoz, de alta estripe castellana y de doña Teresa Martinez de Luna, perteneciente a la poderosa casa de los Luna de Aragón, cuyo hermano era Obispo de Zaragoza, es dedicado a la carrera eclesiastica por lo que precisamente su tio don Jimeno de Luna, intervino muy directamente en la educación del joven Gil, cuyas ideas del "milagro" que se cita en la Biografia oficial de la Real Academia de la Historia, siguiendo al "intrépido" historiador Baltasar Porreño quien era sobrino y primo de arquitectos, con toda la imaginación nata a y en dicho oficio. Además Porreño escribe una Vida y hechos hazañosos del gran cardenal don Gil de Albornoz, arzobispo de Toledo (Cuenca, 1623) y de ella cita José Guillermo García Valdecasa, autor de la biografia del citado Diccionario Biografico de la Real Academia de la Historia, la ingenua idea de que "fue destinado al altar y no a las armas en virtud de un suceso que se tuvo por milagroso" citando al valor, meramente documental e imaginativo, de Baltasar Porreño quien en muy alto grado y en multiples ocasiones, recurrió, muchas veces, a fuentes muy poco fiables y que dio crédito a varias leyendas piadosas muy discutibles (y quizás esta fuera una de ellas).

   En todo caso, y es preciso que diganmos algo concreto ya sobre el siglo que vive Albornoz y estamos citando, ni mas ni menos, que la contra cubierta de libro de Guy Bois, cuyas referencias bibliograficas dabamos en posts anteriores y que dice así: "En el otoño de la Edad Media, la sociedad europa se vio inmersa en una crisis general que tuvo sus manifestaciones más dramáticas en epidemias y guerras devastadoras, en un agudizada conflictividad social y en la disminución de las actividades económicas. Las causas de esta espiral depresiva, más allá del impacto de las coyunturas catatastróficas, hay que buscarlas en el bloqueo y la posterior crisis del sistema feudal".

    Esta es la tesis central de Guy Bois y como precisamente la familia Álvarez Albornoz y Luna, pertenecían en un alto nivel al sistema feudal, es por lo que queremos entrelazar, entresacar,  entreverar y destacar los "trágicos sucedidos" del complejo siglo XIV y el desarrollo de la vida de nuestro eclesiastico don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, a cuyo contexto de las "crisis sistémicas" del Siglo XIV, no conozco a ningun autore que haya hecho, hasta ahora, la mas mínima o ninguna referencia.

   Veamos un poco y por partes, apoyados en unos graficos/imagenes, que dice mas que 1000 palabras, aunque no obstante tratemos de describir, por lo menos un poco, el ambiente, el entorno y lo que rodea, al desarrollon de as gestas heroicas, sin duda prospectivas y evidentemente universales del Obispo de Sabina y cardenal Presbitero de San Clemente, don Gil Egidio Carrillo de Albornoz, como se le conocía en su Italia, en la que permaneció mas de 17 años, sin vovler a sus Reinos ni de Castilla ni de Aragón. Solo un año en Avignon y de nuevo como legado Pontificio en Italia, hasta su fallecimiento el 23 de agosto de 1367:



La gran depresión medioeval se nos muestra como un fenómeno historico excepcional. Asegura Guy Bois que "Si se exceptua la crisis del Imperio romano (en un contexto social profundamente diferente) no hay nada analogo en la historia de Europoa que pueda comparársele". A continuación, sigue escribiendo Guy Bois en sus "Conclusiones" p. 233 de la op. cit ut supra, destaca también por su gravedad, cuyo mejor testimonio es la terrible contracción demográfica. Y finalmente por su generalidad: lo politico, lo social, lo cultural, fueron tan alterados como lo económico. La peste negra fue otro cataclismo que reaparece en Europa en 1347 con dos años terribles el 48 y el 49 y que afecta vitalmente a Albornoz, frente al sitio de las murallas de Gibraltar, cuando su Rey Alfonso XI es infectado por la peste y muere por el citado mal, lo que será practicamente el fin de la estancia en España del cardenal Albornoz.

   La batalla de Crecy-en-Ponthiu, del sábado 20 de agosto de 1346, fue una de las grandes derrotas francesas. La guerra de los Cien Años fue por lo tanto un conflicto armado que duró 116 años (1 de enero de 1337 al 17 de octubre de 1453) entre los reinos de Francia e Iglaterra. Esta guerra fue de raíz feudal pues su propósito era resolver quién controlaría las enormes posesiones acumuladas por los monarcas ingleses desde 1154 en territorios franceses, debido al ascenso al trono inglés de Enrique II de Plantagenet, conde de Anjou. Tuvo implicaciones internacionales y finalmente, después de numerosos avatares, se saldó con la retirada inglesa de tierras francesas.

El Papado de Aviñón fue un periodo de la historia de la Iglesia católica, entre 1309 y 1377, en el que siete Obispos de Roma residieron en la ciudad de Avignon, a saber: ClementeV (1305-1314), Juan XXII (1316–1334), Benedicto XII (1334–1342), Clemente VI (1342–1352), Inocencio VI (1352–1362), Urbano V (1362–1370) y Gregorio XI (1370-–1378), hombre enormemente vinculado con el cardenal Albornoz. A este periodo algunos historiadores católicos le llaman el "Segundo cautiverio de Babilonia". En 1378, el papa Gregorio XI retornó a Roma y allí murió.
Los Estados Pontificios incluían entonces a la ciudad de Aviñón y al Condado Venaissin en el sudeste de Francia. Siguieron siendo parte de dicho Estado hasta la Revolución francesa convirtiéndose en parte de Francia en 1791.


 Este esquema puede reflejar, mejor que nada, las crisis, las repercusiones "Sistémicas" como las define Guy Bois, de los años en los que vive nuestro Obispo de Sabina y cardenal Presbitero de SAn Clemente, don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, y muchas de las contingencias con las que debe ir "lidiando" en sus largos años de vida, en su estancia al frente del importantisimo Arzobispado de Toledo, primado de Las Españas, en su Curia de Avignon, a partir de que Clemente VI le haga el primero de los cardenales de "Los XII Apostoles" - que habían fallecido por la peste - y como cardenal de España, el 17 de diciembre de 1350 y las conseceuncias que la crisis demográfica, que solo hemos apuntado en el primero de los esquemas anteriores, colateralmente tambien afecta a la crisis social y a la crisis politica, que no solo en Francia y en Inglaterra, se manifiesta como una larga guerra, sino que tambien en Castilla, el hermano de Pedro I el Cruel, (por quien Albornoz se exila en Avignon) Enrique II de Trastamara, hasta cambia de dinastía.
La vida de don Gil en Avignon tiene otro contexto, especialmente cuando asciende al papado su anrtiguo Maestro en la Universidad de Toulouse y Profesor de Derecho civil y canonico, Etienn Aubert, como Inocencio VI, lo que le llevará a las dos Legaciones pontificias, para la recuperación de los territorios en manos de bandidos y malechores, hasta que, poco a poco, con sus ulteriores conquistas, el Obispo de Sabina y cardenal presbitero de San Clemente, va clarificando sus ideas, y especialmente desde la toma de Bolonia, en 1359, va concibiendo en su Testamento, firmado en su Residencia en Ancona el 29 de septiembre de 1364, la creación de su "Domus Yspanica" para albergar a los estudiantes pobres españoles, que vengan a la Universidad de Bolonia para ir adquiriendo su mas preciado regalo: una eduación y un aprendizaje de excelencia, vigente y valido hasta el día de hoy.



    Mañana seguiremos con el desarrollo, un poco mas pormenorizado, de "La gran depresión medieval: siglos XIV-XV" a la que nos venimos refiriendo, basandonos en el importante estudio que de ella hace y pormenoriza, el ya tantas veces citado Guy Bois.

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