martes, 21 de abril de 2015

Parte III. Algo mas sobre la Introducción a los Estatutos de 1375-1377 de la "Domus Hispanica" (34).


   Queremos advertir que nos detenemos un poco mas, no solo en el contenido de cada uno de los primeros Estatutos de la Casa de los españoles, sino también en los documentos que los introducen, especialmente en la Carta del obispo de Cuenca, Pedro Gomez Barroso de Toledo, porque la redacción de estos primeros Estatutos, fue hecha por tres de las personas que más cercanas estaban del Cardenal Albornoz, que procedieron a ejecutar las obras del edificio, que resideron mas de dos años en Bolonia para llevarlas a cabo, como manda el Cardenal en su Testamento del 29 de septiembre de 1364, y que tuvieron la inspiración directa del propio Don Gil, del modo en el que se debían redactar las normas para vivir, convivir y estudiar en la Domus Hispanica.

   No hay duda de que Pedro, Obispo de Cuenca, Fernando Alvarez de Albornoz, sobrino del cardenal y arzobispo de Sevilla, así como Alfonso Fernández, archidiacono de Toleo y camarero del Cardenal Albornoz, no son solo sus tres hombres de la máxima confianza, que cita reiteradamente en su ya conocido Testamento, sino que la persona del papa Gregorio XI, es tambien un hombre muy próximo al Cardenal Albornoz, y a quien nombra especificamente en su Codicilo, como hemos visto con detalle anteriormente, hecho en visperas de su fallecimiento.

   Son pués, repito, las tres o cuatro personas que mas han conocido, vivido y expresado la voluntad del fundador de la Domus Hispanica, y por ello la redacción, a la que tanta extensión y atención estamos prestando, es para poder recoger el espirítu de don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, obispo de Sabina, cardenal presbitero de San Clemente, Legado a latere y Vicario pontificio en Italia.

   Con posterioridad, y lo decimos muy rápidamente, pero es inevitable señalarlo ahora para una mayor comprensión, claridad y conocimiento de las regulaciones a las que viene sometido el Real Colegio de los españoles en Bolonia, (por demandarlo la naturaleza de los tiempos y la condición de los hombres que cada día cambian), hay otras regulaciones Estatutarias, que ya hemos mencionado en el proyecto de trabajo del colegial albornociano y Embajador, Dámaso de Lario (cuya obra "Norma, control y poder" es preciso que se inicie inmediatamente) pero a la que queremos referirnos, un instante en la actualidad, para conocer cual es la relación de los Estatutos que rigen y han regulado la Casa de los españoles en Bolonia, aparte de estos del Siglo XIV de 1375-1377, que estamos analizando y que son los siguientes:

   1º El del Siglo XV: 1485.
   2º Los del Siglo XVI: 1522 y 1538/58.
   3º Los del Siglo XVII: 1628 y 1648.
   4º Los del Siglo XIX: 1876 y 1889
   5º Y finalmente los del pasado Siglo XX, actualmente vigentes, y originados, como hemos dicho, en el RD. de 8 de mayo de 1916 del Secretario de Estado Amalio Gimeno y corregidos el 20 de marzo de 1919, en el RD del Secretario de Estado Alvaro de Figuero, y ambos refrendados por SM. Alfonso XIII.

   Este es el conjunto normativo, y no hay mas.

   Pero, anticipándonos en el desarrollo del trabajo que vamos realizando, cada Estatuto responde a un momento histórico distinto, pero todos, a su manera, recogen el espíritu del fundador, que sus tres hombres confianza, repetimos Pedro, obispo de Cuenca, Fernando, arzobispo de Sevilla y Alfonso, archidiacono de Toledo y camarero del Cardenal, los tres mas cercanos a Don Gil y bajo el mandato de Gregorio XI, Pierre Roger de Beaufort, que fue nombrado como ejecutor de su Testamento por el Cardenal Albornoz en el citado Codicilo, en visperas de su fallecimiento, son los que pueden trasmitirnos con mayor nitidez, que es y como era lo que se hizo y se continua en la obra del fundador del Real Colegio de San Clemente de los españoles en Bolonia.

   Lo que queremos señalar es que, sin lugar a dudas, los precedentes mas inmediatos en la regulación de la Domus Hispanica, se encuentran recogidos, en el fondo y en la forma, en estos de 1375-1377 que estamos analizando, con el mayor de los detalles de que somos capaces, y a los que estamos dedicando varios de los post de esta obra "La vida, las obras y el espíritu del cardenal don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, ca. 1303-1367" para extraer el "espíritu" que los circunda y que se recogen por las personas más intimas y los ejecutores de la voluntad de nuestro imborrable, inolvidable y siempre permanente fundador.

   Veamos unos aspectos mas, en la impecable traducción del colegial y Prof. José Luis Moralejo, antes de entrar, uno por uno, en los 61 y dos finales Estatutos, que componen esta versión primera de los varios (unos 8 diferentes Estatutos) por los que ha atravesado el Real Colegio de San Clemente de los españoles en Bolonia.

   En la Bula de comisión para dar forma a los estatutos infrascritos de Gregorio XI, el papa expresa al citado "y venerable hermano Pedro, obispo de Cuenca, estante en la ciudad de Fermo" especialmente en los dos siguientes parrafos, a nuestro parecer importantes, en la busqueda del espirítu de la Domus Hispanica y que dicen así:


   "Con frecuencia la vigilante providencia de la Sede Apostolica los ordenamientos y estatutos que encuentra que necesitan de alguna reforma por el cambio de los tiempos, según la condición del tiempo y la calidad de las personas los corrige y reforma según conviene" Y esto, solo a los escasos 6 a 8 años de su primer redacción, al abrirse el Colegio de los españoles en 1369.

  Pero hay mas, "pués bien, hace poco nos fue expuesto reverentemente por parte de los queridos hijos rector y estudiantes del colegio fundado en nuestra ciudad de Bolonia por Gil, obispo Sabinense, de buena memoria, que, para el buen gobierno y disposición del mismo han de reformarse necesariamente en varios putnos e incluso corregidos los estatutos de dicho colegio, los cuales, aunque en el tiempo en que fueron publicados parecían útiles y necesarios, pueden, sin embargo, cambiarse para mejor razón del cambio de los tiempos" (que es practicamente lo que recoge textualmente Pedro obispo de Cuenca, en carta antedicha) y continua el pontifice Gregorio XI, "Por el tenor de las presentes te encargamos y mandamos que veas esos estatutos y los examines con diligencia y que por lo que de ellos veas que precisa de corrección y reforma, con nuestra autoridad, segun la prudencia que el Señor te ha dado, en cuanto lo exija la situación de los tiempos y la condicion de la persona (una vez mas es reiterado este mismo concepto) los corrijas y reformes y estos estatutos corregidos y reformados con la autoridad antedicha hagas y mandes que se observen de manera inviolable, sin que sean obstáculos los juramentos prestados de observar los anteriores estatutos ni cualesquiera las confirmaciones o constituciones apostólicas contrarias".

   Es materialmente imposible que el papa Gregorio XI pudiera ser mas claro, contundente, reiterativo y acorde con "la situación de los tiempos y la condicion de la persona" que recoge fielmente, en su citada carta a Pedro obispo de Cuenca, en la que manifiesta la necesidad, como hemos visto en la corta relacion de los ocho Estautos citados anteriormente, que los Estatutos que rigen la vida, y recogen sobretodo el espíritu de don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, obispo de Sabina, cardenal presbitero de San Clemente, Legado a latere y Vicario apostólico en Italia, no solo quiso, sino que que expresó, verbal y quizás por escrito, a sus tres más intimos colaboradores y ejecutores de su proyecto, de lograr un centro de educación de excelencia (dicho en lenguaje actual) para sus españoles y portugueses pobres, que aun sigue funcionando, gracias a las modifiaciones, "por la situación de los tiempos y la condicion de la persona" algunas hoy, al parecer extrañas, como extraños nos parecen algunos periodos históricos a lo largo de sus casi siete siglos de exitencia, pero en cuyo tema ni podemos ni queremos entrar, aun que se reflejan, alguno de ellos, en los ultimos Estatutos refrendados por SM. el Rey Alfonso XIII, los de 1916 y 1919, que han dando una estructura mas moderna a la Junta de Patronato y la vida colegial, pero que, al parecer, ya han dado todo lo que debían dar de si, y aunque han construido, repito, una estructura de gobierno mas acorde con "la situación de los tiempos y la condición de la persona" al Real Colegio de San Clemente de los españoles en Bolonia, en vista a la situación creada, en torno a la ultima conmemoración de San Clemente, del pasado 21 de noviembre del 2014 y a partir de las cartas colectivas al rector, de 27 de octubre, el dictamen del 3 de noviembre, el comunicado de 5 de noviembre, la protocolización notarial de 27 de noviembre y el último comunicado de 16 de marzo (en cuyos contenidos no entramos por pudor y por el conocimiento generalizado de todos los colegiales) se ha creado un "impasse" en la necesaria y "precisa corrección y reforma" a la que se refería ya la autoridad entonces competente, el papa Grtegorio XI, solo, repetimos, a los 8 o 6 años de los Estatutos iniciales.

   Y finalmente, llegados a este punto, nos preguntamos: ¿No es necesaria, tras casi 100 años de vigencia de los ultimos Estatutos de 1919, una precisa corrección y reforma por el cambio de los tiempos, según la condición del tiempo y la calidad de las personas para que se corrijan y reformen según conviene?". Cómo puede hacerse esta reforma, en estos momentos, es cuestión que trataremos de ir elaborando y concretando a lo largo de estos, ya demasiado numerosos y largos posts. Pero, coincidiendo hoy con la clausura del Congreso celebrativo del Colegio en la Historia el Arte, no podemos menos de pensar, muy seriamente, que el Arte se enmarca también no solo en la historia, sino en el presente, y que como decía Heidegger, "Vegangenheit und Zukunft sind gegenvärtig oder wirken auf die Gegenwart" o como precisa el vasco universal Eduardo Chillida, "Que el pasado y el futuro son contemporaneos" y que reformar los actuales Estatutos, sin perder el pasado, en absoluto, pero con la vista siempre puesta en el mundo que viene,  que en gran parte ya está aquí....es la clave de la necesaria reforma estatutaria y todo ello para lograr la sobrevivencia de la Domus Hispanica y aumentar aun mas la pujanza de una Institución tan respetada, amada, estimada y apreciada en el mundo de la cultural, de la educación y de la prácticas humanas profesional e individualmente personales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario