martes, 16 de junio de 2015

En el último momento del día.....importante carta del Bolonio Prof. JL Moralejo al Director del Mundo.



   Creo que si no la publica el Mundo de mañana o pasado, debe conocerse, y para eso esta la Red, esta carta del Prof. José Luis Moralejo Álvarez, Colegial de la "Domus Hispanica" de la Promoción de 1966-67 que agradezco conocer, y que contando con su benevolencia, publico y trascribo a continuación.

   Gracias tocayo, y colega albornociano, aquí la tienes, en el blog de los "alamitas", de la fundacionlosalamos.es

   
Sr. Director:
Es muy interesante la información de portada y de las pp. 4 y s. de El Mundo de hoy sobre ese supuesto lapsus (para otros manipulación culposa) del ministro Margallo a propósito del R. D. de nombramiento del Rector del Real Colegio Mayor de San Clemente de los Españoles en Bolonia; pero más interesante todavía sería si, además de lo que cuenta, contara lo que omite. Y a su respecto permítame unas cuantas puntualizaciones.
Por de pronto, queda clara la fuente de su información: el ámbito del exrector Valdecasas, respaldado por el duque del Infantado, y de su letrado de cámara Sr. García Trevijano (ya veremos si, en el caso de que el asunto recaiga en el Consejo de Estado habrá que decir algo de compatibilidades). En todo caso, hay que reconocer que a Vds. les han vendido habilmente la mercancía: un asunto en principio carente de rasgos políticos, como materia de un grave error de un ministro del Gobierno.
Pero vayamos a lo que su información no cuenta.  La propuesta del nombramiento ahora impugnado fue acordada por la Junta de patronato del Colegio de San Clemente en el pasado otoño y con todas las de la ley. Sin embargo, ocurrió que el rector dimisionario Sr. Valdecasas, al parecer descontento por el hecho de que la Junta no hubiera tomado en consideración sus propuestas de posibles sucesores, movilizó a la alegre muchachada de sus seguidores, que en una carta que me abstengo de comentar, convencieron al presidente nato de la misma, el duque del Infantado, de que peligraban las esencias e inmunidades seculares del Colegio, que el Sr. Valdecasas encarnaría como nadie. Y así, el duque del Infantado, dio un manotazo feudal: sin alegar títulos que lo facultaran para ello, anuló los acuerdos de la Junta precedente; excluyó de ella al colegial electo como representante de todos ellos, Fernando Suárez, así como al Decano de los mismos, el  embajador Raimundo Bassols, al que de paso ninguneaba llamándolo “la sexta persona”. En fin, alegando sus problemas de salud, el duque delegaba para lo sucesivo sus funciones de presidente de la Junta en el colegial J. Rodríguez Zapata, magistrado del T. S. (Añadamos que jamás en la moderna historia de nuestra Casa había estado tasado el tiempo de los representantes en la Junta; y que la presencia en ella del Decano venía de muy atrás: de cuando en 1931, desaparecido, por razones obvias, el “Intendente de la Real Casa”, se invitó a integrarse en ella al Decano de entonces, creo que el venerable don Manuel Raventós; y, claro, restablecida luego la representación de la Real Casa, no parecía procedente echar al ecano).
En tal situación se llegó a la noche triste del pasado día de San Clemente (23 de noviembre), antes fecha gozosa para todos los bolonios, en la que la alegre muchachada, sin que mediara un reglamentario orden del día, arrollaron a los disidentes, votando masivamente como representante de los colegiales en la Junta al canonista Sánchez, uno de los autores del pintoresco dictamen de encargo, poco antes publicado, en el que se reivindicaba un supuesto fuero canónico para nuestro Colegio, que quedaría así exento de las supuestas apetencias de los poderes temporales, con claro menosprecio de la Regia Protección otorgada en 1530 por Carlos V y pomposamente renovada hacer no muchos años por don Juan Carlos I, a instancias del propio Valdecasas, el gran muñidor de todas estas maniobras.
En fin, en fecha muy reciente, a poco de practicarse el nombramiento del nuevo rector (19.02.15), la Junta, ya renovada por el ukase del duque, nuestro señor, impugnó y ninguneó dicho nombramiento; al tiempo, pedía a Valdecasas que siguiera en su anterior puesto, adjuntándole como asistente a un colegial de probada fidelidad a su persona. En cuanto al Ministerio de Exteriores (es decir, el Estado y, en última instancia, al Rey), su único cometido sería que tomar nota de lo acordado por ellos y comunicarlo a cuantos correspondiera.
Esto es lo que hay. Por ahora. 
___________
Gracias y buenas noches a todos los amables lectores. 

5 comentarios:

  1. Me entristece indeciblemente leer la carta del Prof. Moralejo. Conociéndole, no puedo dudar de su probidad y de sus buenas intenciones. Sin embargo, ante todo está la verdad, y en conciencia debo decir que se equivoca al interpretar los hechos y al juzgar a las personas. No quiero entrar en particulares: a diferencia del autor de este blog, no creo que beneficie a nadie sacar a la luz hechos que no deberían de haber salido del salón de La Gran Peña.
    Ramón Gutiérrez González,
    Antiguo colegial y miembro de la "alegre muchahada"

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  2. Entre los muchísimos errores de esta irrespetuosa y desinformada carta, malhadada, por buenas que sean sus intenciones, resalta como el primero la datación de la "Noche Triste", que, según el famoso y citado artículo "Los bolonios, revueltos", http://politica.elpais.com/politica/2014/12/15/actualidad/1418665288_221267.html, tuvo lugar el 21, no el 23, fecha preferida por los organizadores para que nos fuera más difícil asistir a quienes no estábamos jubilados. Luego podríamos entrar en pequeños detalles como la ignorancia absoluta de lo que es el regio patronato, que es un término de Derecho Canónico e inexistente fuera de él, y otras cosillas: pero es que el artículo de El País también está lleno de erratas. Donde dice "Lope de Gómara", debe decir "López de Gómara"; donde dice "Miguel Ángel Aguilar", debe decir "Fernando Suárez". E via dicendo. Por otro lado, nos gusta que el artículo se preocupe por la salvaguarda de la excelencia, que, como en él se detalla, se debe exclusivamente a García-Valdecasas, a quien "se le reconoce como impulsor de la restauración del edificio y de la adaptación de los estudios al nuevo Dottorato di ricerca, implantado en la universidad italiana".

    José María Bellido Morillas, de la "alegre muchachada", lo que indudablemente le supone, por edad, una merma moral, ya que, a diferencia de nuestros salvadores, renovadores y progres colegiales que ahora enarbolan la tricolor y quieren llenarlo todo de mujeres y señores de nombre Mohamed, no ha tenido (¡pobre de él!) la ocasión de hacer el saludo fascista ni de mandar a nadie al garrote vil, y ni siquiera de tener cuentas en Suiza. Por no hacer, ni siquiera ha robado ceniceros del Colegio, que, según todos los discursos que lleva oídos a los viejos, es el núcleo esencial de aquello en lo que consiste ser bolonio. Y se le ocurre hablar. ¡Si es que ya no hay respeto!

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  3. Lo había borrado por ser conciliador y preferir la miel al vinagre, pero ha reaparecido mi comentario tal cual. Tanto monta.

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  4. Lo había borrado por ser conciliador y preferir la miel al vinagre, pero ha reaparecido mi comentario tal cual. Tanto monta.

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