viernes, 18 de septiembre de 2015

Comentarios generales a las dos primera biografía que sobre don Gil, se producen en los inicios del siglo XVI.



   He decir que los posts de los últimos tres días, este incluido, son prácticamente, salvo muy cortas modificaciones, la copia casi exacta de mis viejos posts del 1º al día 4 de enero del 2014, que no aparecen en mi blog, pués tras la noche del 21 de noviembre pasado y la cena en la Gran Peña de los Bolonios, me pareció oportuno, tras las presiones y llamadas recibidas por Ramón López Vilas de que hidicera desaparecer mis posts, en mi viejo blog, realtivos a aquella "Triste noche de Otumba" (sic) y en especial todas las referencias, completamente veraces y exactas, de lo ocurrido en la Gran Peña, en la reunión de la Asociaciòn Cardenal Albornoz, que creo que ninguno de los asistentes hemos olvidado aun, hace ya mas de medio año. En todo caso, cancelé todos mis escritos sobre don Gil de Albornoz, pero que, en versiópn reservada y solo para mi lectura, (y a aquellos a los que yo se lo permita) conservo todos los posts que llevaba escritos sobre don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, obispo Sabinense, cardenal prresbitero sw Aan Clemente, Legado a latere y Vicario apostólico en Italia, para evitar toda clase de problemas y en cierto modo hasta de una eventual copiadad y trasformada de su contenido original.

  Dicho esto, y tras mi post del día sábado 16 de mayo, sobre las "Positivos indormes de dos compañeros albornocianos del Funeral y del Almuerzo de ayer, en Murcia" comienzo a reproducir de nuevo y en una versión mas actual, y quizás algo modificados, mis posts de la citada época y en especial los realtivos a las primeras Biografías que sobre Don Gil se inician y se llevan a cabo en los comienzos del Siglo XVI:

   He aquí, pués, uno de ellos, en concreto el relativo al sábado 4 de enero del 2014, pero con distinta titulación, dado lo que vamos conociendo y aprendiendo de nuestro venerado y venerable ideador, creador, fundador, constructor y organizador de nuestra inolvidable y siempre presente Domus Yspanica.

   No me parece muy errado comentar, aunque sea tan brevemente como lo estamos haciendo, con ocasión del pasado DCL aniversario del Testamento de Don Gil de Albornoz, en una rápida revisión, sobre sus dos mas notorias biografías, la 1ª La manuscrita en latin, que ya hemos brevemente descrito, del boloñés Giovanni Garzoni junto con el colegial Rodrigo de Bivar, y la  2ª  Por Juan Ginés de Sepúlveda, también en latin, fechada en los primeros años del Siglo XVI y originalmente tambien en manuscrito, luego traducida al castellano e impreso en Toledo en casa de Juan de Ayala, en 1566

   Vamos a ver, en líneas muy generales, los grandes trazos de la segunda y nuestros comentarios al respecto.

   Son las dos fuentes pristínas sobre Don Gil de Albornoz, que despues de casi un siglo y medio de silencio, se producen en torno a los finales del Siglo XV e inicios del XVI sobre una figura de la magnitud y el ejemplo que hasta nuestros días trasmiten, no solo los Estatutos que hiciera para su Domus Yspanica, y que dictó practicamente a su sobrino Fernando y a su camarero Alfonso, en los útimos añosy días de su vida, reformados y corregidos luego por Pedro Obispo de Cuenca, Fernando arzobispo de sevilla y Alfonso arcediano de Toledo, desde 1375 a 1377 y aprobados por Gregorio XI en la Bula de 24 de noviembre de 1377, sino también sus "Constitutiones Aegidianae"  (1353-1357) que se adoptaron en el Parlamentum generale de Fano, en 1357 cuando se promulgaron las Constitutiones Aegidianae que segun Paolo Coliva, en los Studia Albornotiane, dirigidos por el Rector del Colegio de San Clemente, Don Evelio Verdera y Tuells, en el Vol. XXXII, p. XXI cuando asegura que "Se trata de un texto cuyo significado es sobretodo - proponer por primera vez y en lengua "italica", vulgarmente conocida como "umbro" - un complejo normativo de significado y valor general, en su extraordinaria anticipación literaria que, aun condenado muy pronto a la ineficacia, conserva y reafirma siempre las vivas y poderosas tendencias vulgarizantes aun en el mundo de los juristas de profesión". Y continua diciendo, en el italiano en el que escribe Paolo Coliva, pues son tan exactas sus frases que no las queremos desvirtuar con nuestra modesta traducción, "dai mei vechi tempi bologensi" che " come tale ci pare un unicum assai significatrivo nella storia delle nostre fonti giuridiche a vigenza generale, comunque meritevole di essere presentato al letterato, al filologo, all'erudito, oltre che allo storico ed al giurista".

   Por lo tanto y llegados a este momento en el que queremos asegurarnos aun mas del valor, la vigencia y la actualidad del Obispo Sabinense, el Cardenal y el Legado apostólico Don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, permitásenos en el post de hoy, hacer unos breves, pero densos comentarios, sobre la conocida, y no siempre bien interpretada obra Sepulvediana con un título tan largo como el siguiente a la primera traducción al castellano, hecha en Toledo, en casa de Juan de Ayala, en 1566: Hystoria de los hechos del Ilustrisimo Señor Cardenal Don Gil de Albornoz, Arçobispo de Toledo. El qual puso en libertad a Ytalia, oppressa casi toda cò tyranica servidumbre, y la restituyo ala Yglesia, y la volvio a Roma a los Pontifices que estaban como Desterrados en Aviñon.

   Esta obra, primera de gran difusión en todo el orbe sobre el Cardenal Albornoz, (y un ejemplo muy desafortunado, como ya venimos viendo) hay que añadirle antes de su Prólogo, el resto de la larguisima titulación inical (no precisamente en modestos términos) que es la siguiente: Escripta en latin por el doctissimo Juan Genegido de Sepulveda Cordova, Cronista del invictissimo Emperador Carlos Quinto, traduzida en Castellano por el Maestro Antonio Vela, con el testamento del dicho Cardenal y la instrucción de la que ha de hazer los que pretendieren colegiarse en su Colegio de Bolonia. Corregida por el mismo Juan Genesio de Sepulveda Y impresa con licencia en Toledo, en casa de Juan de Ayala, Año de 1566".

   Que la segunda biografía de nuestro venerado fundador, esté ya muy politizada, no es cuestión mas que de leer el titulo, o mejor los títulos que se adscribe el autor de la copia, casi parrafo por parrafo, y muy deficientemente hecha, de la primera biografía, hecha en latín e impresa en un manuscrito, al que nos hemos referido ya reiteradamente, y que se ha publicado el pasado año, por el Prof. y excelente colegial albornociano, don Julián Donado Vara con el título de la Vita Aegidii, Edición crítica, y con el antetítulo de Giovanni Garzoni. Rodrigo Vibar. ¡Véase el talante y el talento empleado en la prímera!

    Pero no hay que olvidar tampoco, que la obra de Sepúlveda, lleva una destacadísima Introducción, inciada por DON PHILIPE, que por su importancia imperial y universal en aquellos momentos del Imperio español, (a menos de 200 años de fallecer el Cardenal Nuestro Señor) incluimos a continuación, pues le da a toda la obra, repito que la impronta Imperial, que al parecer, los literatos del Imperio de los Austrias "acababan de descubrir". Nada de esto, sino con mucha mas humildad, y vuelvo a repetir como acabamos de decir y con mucho mayor fondo, mas grande rigor y mejor precisión y erudición, contiene la obra anterior, que en un pergamino y en manuscrito escribieron el boloñés y excelente experto latinista "il Profesore"  Giovanni Garzoni y "el colegial" Rodrigo de Bivar, dedicada al Obispo de Avila, D. Alonso Carrilo de Albornoz, en fecha que parece ser la de 1506.

   Perdón por la reiteración, pero quiero destacar, en estos momentos de este miercoles fin de mayo del 2015, lo que ya decía hace ma de un año y medio en mi post de 4 de enero del 2014.

   La Nota a la Edición (imperial) de 1566 es la siguiente:

DON PHILIPE Por la gracia de dios, Rey de Castilla, de Leò, de Aragò, delas dos Sicilias de Ierusalè, d Navarra de Granada: de Toledo d Valècia de Galizia d Mallorca, de Sevilla de Cerdeña, de Cordova, de Corcega de Murcia, de Iaen, de los Algarves de Algezira, de Gibraltar, Còde de Flàdes, y de tirol. &c. Por quanto por parte de vos Diego Vazques, de Contreras, Racionero en la sctà ygelsia de Toledo y Capellan de la nrà Capilla Real de los Reyes Nuevos q esta enla dicha sancta yglesia, nos a sido fecha, relaciò, q vos aviades hecho escrevir, y traduziren lègua Castellana la hystoria, del Cardenal, don Gil de Albornoz Arçobispo q fue de Toledo, q estaba scripta en latin por el Doctor, Iuá Gines, d Sepulveda Cronista q fue del Emperador y Rey mi señor, y ntro. E nos suplicastes vos diessemos, licècia, y facultad, para le poder imprimir, y publicar por el tièpo q fuessemos servido, o como la nuestra merced fuesse loql visto por los del nuestro consejo. Por quanto enel dicho libro se hizo la diligencia que la permatica por nos agora nuevamente hecha dipone, fue acordado, que deviamos màdar dar esta nra carta para vos en la dicha razò. Y nos touvimos lo por biè. Y pore la presente damos licécia y facultad, a qlquie immpressor destos nros reynos para q despuès de impresso no se pueda vèder ni vèda, el dicho libro, sin q primero se trayga el nro còsejo, justamete cò el original, en el fue visto, q va rubricado, cada plana & firmado al fin del: de Domingo de cavala nro scrivano de cámara de los q reside en el nto Cósejo, para q se vea si la dicha impresiò esta còforme al original, sopena d caer, & incurrir enlas penas còtenidas enla pregmatica y leyes de nros reynos. Y no fagades en de al. Sopena dela nra merced y de veinte mil maravededis para la nra cámara, dado en Madrid, a diez dia, del mes d Iulio de. M.D.LXVI Años,
                                   El Licenciado Diego de Espinosa.
    El Licenciado Biruiesca    El Doctor Suares de Toledo.    El Licenciado Fuen Mayor    el Licenciado Iuan Thomas. Yo Domingo de cavala esriuano de camara de su Magestad la fize escrevir por sumàdado con acuerdo de los del su Consejo. Registrada Martin de Vergara. Martin de Vergara por chanciuler.

     DIGO YO el doctor Juan  Sepulveda Coronista, que ley me hize leer este libro, en el qual se contiene: la hystoria de los hechos de don Gil de Albornoz, Arçobispo que fue de Toledo, y  cardenal de la Yglesia Romana, y legado, trasladada en romance Castellano, de la que escrevi en latin en Bolonia siendo colegial en el colegio de los Españoles, instituydo y dotado por el dicho arçobispo y Cardenal. Y pormandado del consejo de su Magestad le vi y considere, y cotejado con el original impreso en Bolonia, me paresce que esta bien y cómodamente trasladado. Y que será bien, y que se imprima y publique en legua Castellana, assi por la honra y fama entre los de su nación, de varon tan excelente, a quien España deve mucho, como por los exemplos singualres  de su prudencia, religión y grandeza de animo. Enel qual libro yono halle cosa que fuesse scandaolosa ni agena de la catholica verdad, sino muchas dignas de ser sabidas e ymitadas, y en el mismo libro se contiene el testamento del dicho Cardenal, cosa de singular exemplo. Y porque es verdad lo firme de mi nombre, en Pozoblanco Villa y termino de Cordova a catorce días de Junio del año del señor de mil, y quinientos y sesenta y seis. Pnese a la aprobación la firmar.
    
   Dejo a la atenta atención de mis lectores esta Introducción (¡¡¡imperial!!!) a una obra, que a continuación contiene un PROLOGO del Doctor Juan Sepulveda, que comentaremos y trascribiremos mañana, muy en consonancia con el momento en el que se escribe, 1566 reinado SM. Católica el Rey Don Philipe II.

   Para terminar este post de hoy, de comentarios muy generales sobre las dos primeras biografías que sobre donn Gil, se producen en los iniciso del siglo XVI, volvamos a repetir que la figura egregía e increiblemente destacada en primer lugar como uno de los mejores actores en todo el mundo occidental durante la mitad y casi el fin del Siglo XIV, que es don Gil Alvarez de Albornoz y Luna, obispo Sabinense, cardenal presbiotero de San Clemente, Legada a latere y Vicario apostólico en Italia, pasa en silencio total casi siglo y medio desde que ideó, creó, fundó, construyó y organizó su y nuestra Domus Yspanica pero que en cuanto se le connota, como dice Paolo Coliva, con el hecho de la hhispanidad, su figura se politiza, perdiendo la virtualidad de su claridad, si nitidez o mejor como dice Garzzoni en su inicio de la Vita Aegidii, "Fue aquel varón de gran prudencia, integridad, piedad e increible conocimiento del arte militar" y continua - y lo hacemos nostros muy brevemente para devolver a don Gil el prestigio de la verdad y la ausencia de la politización de su figura, "Cuando decidí, pues, escribir algo digno de ser recordado escogí la vida de tan ilustre varón

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