viernes, 4 de diciembre de 2015

Iniciamos una nueva serie sobre el contenido, la calidad y la evolución de los siglos XIV y XVIII, con dos de sus figuras estelares: el cardenal Albornoz y el conde de Floridablanca.



   No hay mayor realidad, que la de conocer bien el pasado, para poder, intuyendo el futuro, vivir en plenitud el presente. Se trata del concepto del gran escultor Euskalduna, Eduardo Chillida, "el pasado y el futuro son contemporaneos" y en parte también del mezzo-filósofo (de dudosa profundidad y reputación) Martin Heidegger cuando también afirmaba que "Vergangenheit und Zukunft sind Gegenvärtig or wirken aus die Gegenwart".

    En todo caso el propósito de este inicial y corto post, de una nueva serie, es el de poder describir las diferencias/similitudes de dos épocas de la importantisima transición humana, biológica, cultural, política y social/econoómica como fueron El Renacimiento (Gil Álvarez de Albornoz) y el paso de los Tiempos Antiguos al nuevo Regimen (Josef Moñino)

   Veamoslo con la mayor claridad y concisión de la que seamos capaces.

    1º.-  Los intermedios del Siglo XIV, especialmente durante la larga guerra de los 100 años anglo francesa,  la escasez de alimentos, producto de plagas climáticas muy frias, la aparición y propagación de la peste, a todos los niveles sociales, el descenso de la media de la vida humana, la desaparición de la cultura confinanda en pequeñas y esotéricas comunidades eclesiasticas, la disolución de la poderosa Orden de los Tenplarios, la perdida de Roma para los Papas instalados en Avignon, dan pie, entre todos estos hechos al inicio, lento pero seguro, de un re-nacer conocido por el Renacimiento, que supuso todo un salto en la dimension humana de las personas.

   2º.-  Pero, por otro lado, las expansiones maritimas de los siglos XVI y XVII, de las grandes potencias europeas, España, Ingalterra y Francia, mas una especie de nuevo concepto de la cultura, con la difusión de las obras impresas, sin olvidar las "guerras de religión" y su terminación con la Paz de Westphalia, de 1648, van dando lugar a las bases que provocan, aparte de las guerras de independencia de las colonias americanas de Inglaterra, que se concretarón en la declaración de la Independencia, (que practicamente escribió Jefferson) de 4 de julio de 1776, y la expansión y difusión de la obra, especialmente de Thmas Paine, "Common sense, rights of man" de la misma fecha del 1776, van poniendo las bases, junto a la influencia de la publicación de la "L’Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers" a partir de 1751 a 1772, van creando un estado del espíritu humano, que con las ideas revolucionarias produciría en Paris, el inicio de un movimiento, tan bien conocido, como el de la apertura de los "Estados generales" del 5 de mayo de 1789 fecha en la que en España el conde de Floridablanca está en pleno apogeo de su poder, y comienza a sentar las bases, de lo que se ha venido en llamar, el paso del Antiguo Regimen, al Nuevo Regimen.

   No queremos añadir nada mas a estas generalidades que venimos de citar, y bien conocidas por todos, pero si queremos destacar, a nuestro modesto entender, la importancia de dos personajes, en plena trasnción, y como avanzado en la visión del Re´nacimiento que fue don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, y como lo fue también y como avanzado en la visión de la caida de las colonias inglesas en america, la aparación de la nueva Republica norteamericana, y el temor por el futuro del Imperio español de las Indias, como, repetimos, lo fue también el conde de Floridablanca.

  Dejemos aqui estas breves, pero intensas consideraciones, para ir observando los momentos de transito, o de cambio esenciales en la eovlución de la Humanidad. Mañana añadiremos algo mas, anterior cono el Imperio Romano, y posterior como lo es la Edad Moderna, y quizás los momentos que estamos viviendo, por poner una fecha dificilmente olvidable, como lo fue la caida de las World Towers en Nueva York, el 11 de septiembre del 2001.



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