martes, 13 de septiembre de 2016

Contenido de las dos candidaturas a las elecciones para la Junta Directiva de la Asociación Cardenal Albornoz, de pasado mañana día 15.


   Muy brevemente, tenemos solo el día de mañana, pero ¿Cuando se han distribuido el contenido de las dos Candidaturas a la Junta Directiva de la Asociación Cardenal Albornoz? ¿Por quien? ¿Por la Junta Directiva en funciones? ¿Cuando, como y donde se ha iniciado el correspondiente debate electoral? ¿Cuando, como y donde se han hechos los debidos comentarios por los diversos electores, que ni sabemos los mismos votantes quienes somos?, ¿Que legalidad, validez y sobretodo eficacia, va a tener el resultado de la elecciones de pasado mañana jueves 15, sin censo y sin debate electoral?

    Aunque se que es muy tarde, y quizás inútil, reproduzco, para lo que pueda valer, las dos Declaraciones de las dos Candidaturas encabezadas por orden alfabético,
la de Federico Durán y
la de José Guillermo García-Valdecasas.

    Helas aquí tal cual las he transcrito también en la lista electrónica de la ACAL. Por orden alfabetico, como se nos presentaban solo sus componentes, en la carta de 28 de junio, de la Junta Directiva en funciones, (Ramón López-Vilas; Daniel Berzosa López; Ángel Rojo Fernandez-Río y Alejandro González-Varas Ibañez) primero, la de Federico Duran, que al menos me consta que esta ha sido distribuida a través de la ACAL.
  
          ELECCIONES A LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN CARDENAL ALBORNOZ

CANDIDATURA ENCABEZADA POR FEDERICO DURÁN.


A MODO DE PRESENTACIÓN.


QUIÉNES SOMOS.

         Quienes integramos la candidatura (Carlos Rogel, Valentín Cortés, José Manuel Tejerizo, José Vicente Morote, Jaime Julve, Eugenio Olmedo y Federico Durán), somos colegiales de distintas generaciones y de distintas profesiones, que hemos coincidido en los últimos tiempos, aun sin haber tenido contactos previos (algunos ni nos conocíamos) en la preocupación por la parálisis de la Asociación y en el interés compartido por revitalizarla. Al mismo tiempo, nos preocupan los enfrentamientos que han tenido lugar entre colegiales y nos mueve la idea de  restablecer, en la medida de lo posible, la unidad colegial, el afecto que debe inspirar las relaciones entre los miembros de la Asociación y entre todos los colegiales y la colaboración que todos hemos de prestar a la Fundación, al Patronato y al Colegio para  procurar que esta gran obra de la que hemos sido beneficiarios continúe y se engrandezca.

         Como podéis observar, hablamos de colegiales, no de ex colegiales, porque creemos que todos lo seguimos siendo y que a todos nos une el vínculo colegial que no pasa ni se borra.



QUÉ PRETENDEMOS.

         Ante todo, colaborar, y conseguir, a través de la Asociación, la colaboración de todos en la importantísima labor que vienen desempeñando la Fundación y el Colegio. Queremos colaborar, pausadamente y con un debate tan amplio como sea necesario, en la puesta al día de una y de otro. Los Estatutos de la Fundación y las normas que rigen la vida del Colegio habrán, con toda probabilidad, de ser revisados y actualizados. El propio Cardenal fundador, un hombre avanzado a su tiempo, no entendería que nos mantuviésemos anclados en esquemas del pasado. Conservando lo esencial, y el espíritu fundacional, debemos estar abiertos a los cambios y, en la medida de nuestras posibilidades, promoverlos y encauzarlos.

         El Colegio, tras los cambios tan significativos que han tenido lugar en el sistema universitario español y europeo, deberá buscar una nueva inserción en dicho sistema. Deberá constituirse, dentro del mismo, como una institución de excelencia y deberá reforzar los lazos de colaboración con la Universidad de Bolonia, con las Universidades españolas y con los centros de excelencia europeos. Para ello, la Asociación y todos los colegiales a través de la misma, deberá prestar su más entusiasta colaboración.

         La propia Asociación, en fin, habrá de reformarse profundamente. Deberemos tener unos nuevos Estatutos, un vehículo de comunicación con los colegiales y de estos entre sí ágil y que utilice las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías de la comunicación, y una vida asociativa más intensa. Deberemos potenciar la vinculación con la Universidad de Bolonia, deberemos estar presentes en los grandes debates científicos y culturales y deberemos tener una presencia social más visible y más activa. Y, por supuesto, la Asociación debe estar mucho más unida al Colegio y mucho más presente en su vida cotidiana.



QUÉ NOS CARACTERIZA Y QUÉ NOS DIFERENCIA

         Competimos con otra candidatura que merece todos nuestros respetos. Pero no concebimos este proceso electoral como expresión de un enfrentamiento entre grupos de colegiales. No partimos ni aceptamos como base la idea de enfrentamiento. No creemos que debamos caer en el error de separar a los colegiales en partidos o bandos contrapuestos. Ni tampoco suscribimos fantasías conspirativas, sean decimonónicas o actuales.

         Creemos que la Asociación es, y solo debe ser, un espacio de colaboración y de encuentro. Partimos de la existencia de un interés común, que prevalece sobre diferencias sociales, profesionales o ideológicas. Y ese interés no puede ser otro que el engrandecimiento de la obra del Colegio y la ayuda a la labor de la Fundación y de su Patronato. Sobre la base del respeto a la ley y de la lealtad a la institución que nos permitió gozar un día del inmenso privilegio de ser colegiales de Bolonia y de seguir siéndolo, debemos poner todo lo que sea necesario de nuestra parte para que la obra del Cardenal Albornoz siga produciendo los frutos que durante todos estos siglos ha ido ofreciendo a la sociedad.

         Para ello entendemos importante restablecer un diálogo sereno y constructivo en el que puedan participar todos los colegiales y creemos que la Asociación constituye un foro inmejorable para recuperar el concierto.



QUÉ PROPONEMOS.

         Aunque ya en las líneas anteriores se han puesto de manifiesto nuestros propósitos, queremos proponeros algunas cosas más concretas e inmediatas:

·      Normalizar la vida de la Asociación, dotarla de unos nuevos Estatutos y de unos canales más fluidos de comunicación con los asociados y de estos entre sí.

·      Potenciar la vida científica de la Asociación e intensificar los contactos científicos y académicos en su seno, no solo en Madrid sino también en el conjunto del territorio español.

·      Aumentar la presencia social de la Asociación y la interlocución con las autoridades pertinentes.

·      Recuperar los “Studia Albornotiana”, en colaboración con el Colegio, para asegurar la dirección científica de los mismos y mantener los contactos y acuerdos con el mundo editorial que permitan su publicación.

·      Fomentar los contactos académicos y culturales con Italia y con las instituciones italianas en España, suscribiendo acuerdos de colaboración con la Universidad de Bolonia.

·      Estrechar vínculos con Universidades y centros de investigación españoles, así como con otras instituciones como el Colegio Mayor César Carlos.

·      Plantear la oportunidad de promover estancias cortas de estudio de los colegiales, durante su permanencia en el Colegio,  en Universidades y Centros de  prestigio.

·      Facilitar estancias de colegiales en el Colegio, con finalidades académicas y científicas, apoyando también los procesos de formación de quienes en cada momento disfruten de las becas del mismo.

·      Promover la revisión de los Estatutos de la Fundación y de las normas de funcionamiento del Colegio, y colaborar en dicha tarea con el Patronato de la Fundación y con la dirección del Colegio. En esa labor haremos todo lo posible, en el oportuno debate que sin duda habrá de abrirse, para que los requisitos de acceso a las Becas se actualicen, suprimiendo las exclusiones por razón de sexo, actualmente injustificadas.



Sabemos que, junto a estas, hay otras muchas cuestiones que podríamos y deberíamos abordar. Y para ello pediremos a todos los miembros de la asociación y a todos los colegiales ideas y propuestas que a buen seguro completarán y mejorarán las nuestras. Y, antes, claro es, os pedimos vuestra participación en las elecciones y vuestro voto para nuestra candidatura.

En Madrid, a 25 de julio de 2016.


Segunda la de

José Guillermo García-Valdecasas. 
 
Candidatura elecciones Asociación Cardenal Albornoz, encabezada por José Guillermo Carcía-Valdecasas.







PROGRAMA  DE LA CANDIDATURA.



I – Antecedentes: la hermandad de los bolonios de ayer a hoy.



     Lo que conocemos como “Asociación Cardenal Albornoz” tuvo su venerable origen el 14 de enero de 1895. Para apoyar a quienes defendían la obra de Don Gil, entonces secuestrada por el Ministerio de Estado (hoy MAEC), el conde de Romanones, P. Dorado Monterio, H. Giner de los Rios, M.B. Cossio y otros bolonios ilustres crearon la Corporación de antiguos colegiales de Bolonia, cuya Presidencia Honoraria ofrecieron al Patrono. El Rector del Colegio fue vocal nato de la Junta directiva, y el ya jubilado Irazoqui el “Socio de Honor” único de la Corporación, Según sus muy breves y elegantes estatutos – una hoja y media -, el fin corporativo es “velar por los intereses del Colegio, manteniendo la importancia de sus tradiciones…” (art. 2), acrecer “el auxilio mutuo y la fraternal protección entre todos los colegiales” (art. 3) y empeñarse en conservar incólumes “los primitivos Estatutos en todo aquello que se refiera a la independencia del patronato, puesto al amparo, en primer termino, del celo de los colegiales por el mismo fundador” (art.4). Hoy muchos de nosotros preferiríamos unos estatutos así. Quizás sin ellos, veinte años mas tarde no habría conseguido poner fin al secuestro ministerial el duque del Infantado D. Joaquín de Arteaga, sucesor de aquel Patrono.

         En cambio, tan dignos estatutos no le cayeron en gracia a D. Ramón Serrano Suñer, quien siempre se dijo “bolonio” sin serlo. Tal vez en desquite de la incómoda verdad, tuvo el gusto de tirarlos a la basura en diciembre de 1938 – en la plenitud de la guerra civil y de su poderío – para “crear” la Asociación Cardenal Albornoz y dotarla de nuevos estatutos, emanados y aprobados por él como “Presidente de la comisión organizadora” en enero de 1939. Horroriza tal desguace de la originaria Corporación con su origen legitimo, su independencia y sus estatutos fieles al noble sentir de tan insignes bolonios.

Acabada la dictadura, habría sido razonable arrumbar lo de Serrano Suñer y volver a los estatutos de Romanones. Por el contrario, se hicieron otros aún mas distantes de la democracia, ajenos a la defensa de la fundación y subrepticiamente proclives a las pretensiones usurpadoras en curso. No se salieron con la suya los artífices por el Rector Verdera iba a impedirlo vez tras vez: al hacerlo Presidente no habían contado con su inquebrantable lealtad al Colegio. Son episodios antañones desconocidos para muchos; pero hoy, cuando el Colegio sufre uno de los ataques mas terribles de su historia, a todos consta la beligerancia de la Asociación contra el sentir mayoritario de los bolonios que dice representar. Ya no hay en su presidencia quien lo impida.

         La Asociación debe atenerse al parecer mas común de sus miembros. No al de un grupúsculo con otros objetivos personales que se perpetúan estorbando desde hace un lustro las perceptivas elecciones. Ya veremos si éstas no sufren ataques y recursos infundados.


II. Propuestas generales:
1.   Tengamos una Asociación permeada por la alegría del compañerismo, los recuerdos hermosos en común, el amor a la obra de Don Gil y el orgullo de pertenecer a su excelencia.
2.   Sírvanos de vinculo con el Colegio y su Patronato para que apoyemos mejor la independencia de aquél y la autoridad de éste frente a injerencias de los  políticos.
3.   No atesore sumas desproporcionadas con la escasez de sus actividades.
4.   Oír misa y cenar juntos una vez al año es demasiado poco para una Asociación. Quizás Don Gil habría preferido que lo hiciéramos el día de S. Miguel Arcángel: en él fundó el Colegio, sin duda para que el Príncipe de la milicia celestial lo protegiera de ataques tenebrosos.
5.   Caben reuniones y actividades no solo en Madrid. Conviene al prestigio del Colegio y de los asociados una mayor presencia en todo el territorio nacional.
6.   No se reduzcan sus fines al ámbito académico y diplomático. La Asociación de los bolonios puede ser un ateneo que enriquezca la cultura española, conforme al propósito de los Estatutos fundacionales.
7.   Si algún bolonio pide reformar a su gusto o provecho la Casa Española, disuadámoslo. La beca recibida no fue retribución sino beneficencia. Nos llama a la gratitud, no a regir el Colegio ni a venirle con reivindicaciones. Don Gil lo hizo para los colegiales y hoy no lo somos.
8.   El nos pidió devolver a la larga la limosna en auxilio de quien la necesite para su crecimiento. Ayude el conjunto de los asociados a los jóvenes bolonios en la construcción de sus carreras.



III. Propuestas a corto plazo:
1.   En 2014 no hubo en España quien celebrase el 650 aniversario de la fundación. Se aproxima el del fallecimiento de Don Gil. La Asociación que se intitula a su apellido no lo olvide esta vez.
2.   En breve tocará a los antiguos colegiales (asociados o no) proponer al Patrono un compañero que los represente en la Junta. Aquí no es oportuno el secreto de las votaciones colectivas, pues no caben propuestas anónimas. Pero la Asociación puede facilitar al común de los bolonios la “intendencia” del proceso propositivo. Salvo indicación contraria, sin urnas.
3.   Urge una lista de correo electrónico oficial, conforme a ley, administrada desde la propia Asociación sin intermediarios indebidos. Tampoco sobraría una pagina electrónica que potenciase la presencia de la Asociación en Internet.
4.   Pongámonos sin tardanza a preparar otros estatutos más ágiles, civiles y dignos que devuelvan la Asociación a sus miembros, ya libres de orientarla a su gusto sin requisitos imposibles, mayorías búlgaras y demás baluartes para perpetuo enroque de algunos dirigentes.  

        

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