viernes, 4 de noviembre de 2016

Malas noticias en la huerta y en la relaciones personales de la FLA, casi como en el país y en el mundo.



     Es una maldad, una suciedad total, un enjambre de malas hierbas, una carencia, no solo de un cultivo mínimamente decente, sino de la mas escasa atención a la otrora y siempre bella y ejemplar Huerta de "La Hoya de Los Álamos", en la que estoy viviendo, desde el inicio de la reconstrucción de su carácter original, después del desguace, el destrozo y sobre todo la falta de trabajo por holgazanería, gandul y descuido total, durante aproximadamente unos  20 años del supuesto "mediero/aparcero" que en la persona del "barman" José Gonzalez Turpín, por mediación  de nuestra muy querida Leonor (su suegra) tomamos, ("porque ella nos dijo que él era de las tierras") cuando perdimos al aristócrata de la agricultura, Manuel Hortelano, quien falleció y su hijo Juan tomó, por un periodo muy corto de tiempo, el cuidado de las tierras.

   Y me explayo en todo esto pues la situación ha llegado al limite de dos acciones muy duras y dolorosas para mi que han sido:

   1º Poner a la venta y vender la Hoya de la Cascarona, en la que el citado González Torpón (lease González Turpín), me había hecho plantar varios centenares de Melocotoneros, por cuyo "cuidado" me sacaba un platal, que hacia que todos los años perdiera importantes cantidades de dinero, y

    La decisión fuerte,  forzada y definitiva, que desde que hicimos las Escritura de compraventa, tras la correspondiente opción de "tanteo y retracto" que ofrecí a González Turpin y que adquiriera la finca, desde el 6 de mayo del 2016 que se lo comuniqué por Burofax, hasta el 17 de agosto que firmamos la Escritura notarial con la Notario Carmen en Cieza, no volvió a "visitar" la sede de la FLA.

  A la vista de su comportamiento y el de su "deslenguada" esposa Visitación, tomamos la decisión de despedirle, por abandono de estas tierras, al aplicarle la ley, dandole o un año de permanencia en "La Hoya de Los Álamos" o compensando con un resarcimiento, que efectuamos, a mi llegada a Cieza y que ayudado por Miguel Gual López, el día 2 de octubre del 2016, a cuyo contenido y detalle ni quiero, ni deseo referirme......prefiero olvidar....y pagar.

    Pero he aquí que hemos comenzado la "reconstrucción" de las tierras con el siguiente, complejo y dificultoso proceso: 1º.- Limpiar toda la broza, maleza, arboles secos, arboles sin podar en muchas decenas, derrumbe del bosque de zarzas en torno a La Andelma,....etc. 2º.- Arrellanar las tierras, evitando la perdida de espacio de los ribazos innecesarios, y tratando de esparcir las mas de dos toneladas de tierra acumulada en los quijeros de la Andelma, por no hacerlo, en su día, tras las correspondientes mondas y 3º.- Proceder tras todo ello, a Plantar ¡al fin! los correspondientes cítricos, que necesitamos elegir, limoneros de dos cosechas, y algunas naranjas y mandarinas para el uso domestico.

   Ahora bien, mientras dure estas situación de catástrofe, desidias, desdoros e impracticabilidad, es imposible llevar a cabo ninguna de las actividades de la Fundación los Álamos por lo que de hecho ANUNCIAMOS una suspensión temporal de actividades que por el momento durará mas de medio año, hasta la primavera del año 2017, pero que no podemos calcular con precisión, dada la envergadura de los trabajos que están llevando a cabo, hombres expertos en el desbrozaje, maquinas adaptadas al citado desbroce y ademas los varios tractores que están arrellanando los terrenos, evitando los desniveles, y tratando de ganar terreno en los bancales allanados y alineados unos con otros.

   Ni que decir tiene que hay que proceder, una vez elegidas las calidades de los cítricos a plantar, en el ultimo de los tres procesos de la operación, que habrá que alinear el riego por goteo, para dejar, definitivamente ¿en un año y pico? esta finca de la Hoya de los Álamos, como se encontraba, cuando se le entregó, sin contrato ni escrito de ninguna clase, a José Gonzalez Turpin, de infeliz memoria, pero que g.a.D. ya no tiene nada que ver con estas tierras, ni con sus trabajadores, ni menos aun con los dueños, la actual Fundación Los Álamos si es que el actual usufructuario, creador e ideador de la Fundación Los Álamos, no decide terminarla y poner fin a todas las actividades que lleva a cabo, especialmente por las difíciles relaciones personales, que han sido mantenidas por algunos de sus patronos a la que nos hemos referido, especialmente, en nuestros últimos posts.

   Dejamos una imagen de la maleza - que está siendo extirpada con todo empeño y rapidez - contenida en la huerta de la FLA, para terminar esta serie de desgraciados posts sobre dicha institución ni gubernamental y sin animo de lucro.

        

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