sábado, 12 de agosto de 2017

Vision general de la situación actual de las Proles Aegidianas.


   Vamos, en los muy pocos días, solo 12 que quedan para poder conmemorar, debidamente - y es lo que haremos - el fallecimiento de don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, arzobispo de Toledo, desde 16 de noviembre de 1337, que fallecido su tio don Ximeno, hemano de su madre Teresa, el 13 de mayo de 1338 la Cancillería pontificia nombra a don Gil arzobispo de Toledo, quien es además, cardenal presbítero de San Clemente, desde el 17 de diciembre de 1350 cuando se "exila" de Castilla, a Avignon, con el papa Clemente VI, por la decidida persecución de Pedro I el Cruel, y don Gil es además obispo de la Sabina, uno de los muy pocos títulos suburbicarios de Roma, que le concedió Inocencio VII, así como el nombramiento "oficial"  de su Legado pontificio a Latere en Italia, con plenos poderes, lugar en el que vivió, salvo cortas excepciones, por su difícil vuelta a Avignon, donde Inocencio VII le concede la Penitenciaría, volviendo a Italia a su II Legación, pero su periodo de gran inestabilidad, interior y exterior, tanto en su pensamiento, como en sus actos va desde 1363 a 1367 cuando, en la madrugada del día 22 al 23 de agosto, del año de gracia del Señor, del 1367, en el que fallece hacia las 3 o las 4 de la madrugada, según atestiguan sus dos Sobrinos y su Camarlengo, (a los que citamos anteriormente) y despues de haber redactado, la vispera d su muerte, el MUY importante Codicilo, que consigue, con su probada prognosis, prospectiva y/o clarividenciauna de sus virtudes/cualidades mas sobresalientes, entre otras muchas, que ya iremos desarrollando.

   Por ello, por el poco tiempo que nos queda, ya solo 11 días a partior de hoy, para el 23 de agosto, y nuestro deseo de ir relatando, veraz y pacificamente, todos los "desaguisados" que se han sucedido, desde las excelentes celebraciones en Bolonia, del DCL aniversario del Testamento, el 29 de septiembre del 2014, de la redacción y firma de su esencial y basicamente fundamental, fecha tope que tendremos muy en cuenta, a partir de hoy (periodo de "descomposición de las Proles Aegidianas) y hasta el venerado día 23 de agosto del 2017, para el que repito que no quedan mas que solo 11 días y en los que hay que contar muchas cosas, de ahora y tambiçen de entonces.

   Por ello, vamos a reproducir elexcelente Artículo de Miguel Ángel Aguilar, que en su día, no en El Mundo, sino en El País, publicó, el pasado 15 de dicieimbre del 2014, con el ya muy significativo título de "Los Bolonios andaan revueltos", título origianal, repito, del excelente Artículo en el que se resumen muchos de los "entuertos" que vamos a intentar, poner las bases para terminar con esta re-volución (sic) y volver a las virtudes heredadas por todas las Proles Egidianas, casi durante VII Siglos.

  Contenido del citado Artículo de Miguel Ángel Aguilar, publicado en El País del 15 de diciembre del 2014. 


El Real Colegio de San Clemente de los Españoles en Bolonia fue fundado en 1364 por el cardenal don Gil de Albornoz, arzobispo de Toledo, quien hizo heredera de sus bienes a una Domus Hispanica donde se acogía y sustentaba a los compatriotas atraídos por la fama de aquella universidad, especialmente los estudios de Derecho. Es pieza única, superviviente de las desamortizaciones del siglo XIX que acabaron con el patrimonio universitario, y se sostiene sin ayudas públicas.
En el transcurso de 650 años cerca de dos mil becarios —los bolonios— han residido en el colegio para cursar sus estudios. Entre los antiguos más ilustres, figuran humanistas como Antonio de Nebrija, Juan Ginés de Sepúlveda o Lope de Gómara; en tiempos más cercanos salieron del colegio notables políticos como Juan de la Cierva o el conde de Romanones. Entre los contemporáneos, son legión los catedráticos universitarios, especialmente de Derecho, pero también de otras facultades, los políticos, incluidos dos exvicepresidentes del Gobierno, los diplomáticos y los magistrados.
A comienzos del siglo XX al colegio lo sacó del abandono don Joaquín de Arteaga, duque del Infantado y cabeza de la familia Albornoz, a la que el cardenal había encomendado su fundación. Contó para ello con Romanones, quien dictó en 1919 el reglamento por el que se rige como “fundación privada”. Al rector del colegio, José Guillermo García-Valdecasas, ejerciente desde 1978, se le reconoce como impulsor de la restauración del edificio y de la adaptación de los estudios al nuevo Dottorato di ricerca, implantado en la universidad italiana.
Esta primavera, después de 36 años, renunció ante la junta de patronato, compuesta por el duque del Infantado, como presidente y patrono de sangre; el arzobispo de Toledo, el duque de Soria, antiguo colegial, en representación del Su Majestad; la directora general de Relaciones Culturales; el representante de los antiguos colegiales Fernando Suárez González, elegido hace 12 años; y, por antigua costumbre, el decano de los colegiales, el embajador Raimundo Bassols.
La Junta solicitó al rector saliente una terna de candidatos para sucederle. Ninguno fue considerado idóneo y se propuso a otro colegial, catedrático de Derecho. Indignado Valdecasas, promovió una carta de colegiales al duque quien, arrogándose atribuciones discutibles, anuló los acuerdos de la Junta, excluyó de la misma al decano y al representante de los colegiales y, alegando razones de salud, resignó sus atribuciones en el antiguo colegial Jorge Rodríguez-Zapata, magistrado del Tribunal Supremo, y encargó al dimisionario Valdecasas que siguiera al frente del colegio.
Llegada la festividad de su patrono San Clemente el 21 de noviembre, Zapata presidió la asamblea anual de colegiales donde, fuera del orden del día, los de Valdecasas eligieron como representante en la Junta a José M. Sánchez, catedrático de Derecho Canónico. El electo resultó ser uno de los firmantes del extravagante “dictamen” de la manufactura Valdecasas, que califica al colegio de “fundación eclesiástica” y propugna su sometimiento a esa jurisdicción, en tanto que el regio patronazgo, otorgado por Carlos V al colegio, queda reducido a un gesto de “regalismo” destinado a usurpar su gobierno y posesión, en concordancia con las acusaciones del dimisionario al embajador en Roma, Javier Elorza, de intentarlo. Mucha “marca España” pero ¿permaneceremos impasibles mientras se consuma el desastre de la excelencia?

  Seguiremos en adelante, con ideas, con el mayor del conocimiento profundo del espiritu del ideador, creador y fundador de este centro de educación de excelencia, repito que cuyo ideador, cerador, fundador y protector, lo vamos a conmenmorar en el SEISCIENTOS CINCUENTA años de su fallecimiento, para los que quedan hoy solo 11 días para el aniversario de su fallecimiento, con su Colegio de España y sus numerosos Estatutos "intactos" hasta el "muy complejo" contenido en el Real-Decreato de 20 de diciembre del 1919, firmado por el rey Alfonso XIII,  como debiamente venimos explicando, y que hemos descrito. a veces con demasiado detalle, en los centenares de post, en este blog, dedicados a Don Gil, desde el año 2013 hasta la actualidad.

   Una imagen muy digna de ser no solo vista sino muy tenida en cuenta, en todo lo que vayamos diciendo en este "viejo" blog.

     
   Mausoleo de doña Teresa de Luna, madre de don Gil Álvarez de Albornoz y Luna, en la Capilla de los Caballeros de la catedral de Cuenca, en la que reposa también sus padre y mucha mas familia, a la que tantas cosas debemos, desde el 29 de septiembre de 1364 hasta este año del 2017 que no vamos a desperdiciar la ocasión de tratar de contarlas desde este momento y muy en especial, con le deseo de volver a reunir en el espiritu albornociano, trascedendido a lo largo de mas de seis siglos, y siete del nacimiento de nuestro venerado Fundador, que hay que recuperar, a toda costa, y dicho algo vulgarmente "caiga quien caiga" pero ninguno de los pertenecientes a nuestra Prole Aegidiana.

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