martes, 16 de enero de 2018

Interim en Cieza, en "La Hoya de los Álamos". Reposo, serenidad, buena lidia del grave contratiempo y largo y total silencio.


   Ex-Malo Bono dice el conocido proverbio latino y "No hay mal que por bien no venga" asegura el Refranero español.

  Y todo ello es completamente cierto.

   Yo tuve un domingo, el del 14 de enero del actual 2018, negro pero mas que como la boca de un lobo, como la boca de mi*rda del Honrable Donald Trump. Almorcé, como de costumbre, en nuestro Real Club de la Puerta de Hierro, solo con mi SM (Super Mercedes) comí y beví muy bien, quizás algo con exceso en esto último y llegados a casa, estaba rendido, confuso, agobiado y altamente preocupado y "casi" aterrado por la necesidad de tener que suspender, como en efecto hice, la Reunión de notables Académicos, Catedráticos y Expertos en la vida, la obra y los Documentos relativos al Conde de Floridablanca, en cuya web escritosdefloridablanca.es pueden Vds. comprobar como está ya, hace tiempo preparada, esperando los ansiados, deseados y bien pagados (quizás en demasía) Informes, producto de la investigación relativa a la Documentación sobre la "labor legislativa" del referido Conde, y....al ver el caótico resultado de la citada investigación, repito que, debidamente encargada, deseada y bien pagados resultados, tomé dos decisiones importantes para mi: Suspender la convocatoria - del largo y amistoso aperitivo y del almuerzo, en mi casa, al día siguiente - para una organización inicial, pero esencial, del modo como ibamos a porceder, en adelante. El resultado, repito que tan caótio como elemental, de la proyectada investigación documental y Mi repentina y quizás tan albortada como precipitada decisión de tomar mi BMW y venirme a "La Hoya de los Álamos" para tratar de serenerar mi estupor y mi vergüenza, de someter dicho Documento, a la atención de mis sabios huespedes.

   Y así o hice. Salí de Madrid a las 19:45 y a las 11:30 estaba en el Portón de entrada a mi huerta, en Cieza (Murcia) dejando que la luz de mi BMW me permitiera meter la llave en el Portón de abajo, dejando mi automóvil frente al Garaje y entré, tras malamente quitar la alarma, en la Casa de mi Abuela, gélida como la Antartida, sin agua corriente y decidido a dormir vestido, a pesar de la manta electrica que tiene mi cama.

   Me acurruque sobre mi manta electrica, con un frio mortal, y comencé a repasar todos los acontecimientos ocurridos desde que tuve la desfortuna de hablar y recibir los gritos esquizofrenicos, del citado Invesigador, que me decidió, a tomar las citadas decisiones.

   Y pasé, por primera vez en mi vida, toda la noche en blanco, enviando mensajes desde mi movil a mi amable Doctor, que debió quedar estupefacto de los horrores que en tres líneas, pero a la una, las tres y las cinco de la  madrugada le iba enviando.

   Lamé. en torno a las media noche, a Manuel, mi excelente aparcero/mediero, y me puso el agua que comprobé al amanecer de aquella noche, inolvidable entre el domingo 14 y el lunes 15, y puse la calefacción que se incia a la una, sin naturalmente encontrar sosiego alguno, ni en el calor, ni el reposo de vertiginosa mente que recordaba, minuto a minuto, la des-graciada, des-estimulante, des-esperante y espectacular converesación con mi Investigador, que mas parecían los gritos y gruñidos de una sirena hambrienta y feroz, que los de un ser humano.

   Pero al amanecer, tardio y gelido de la mañana del lunes 14, ya tenía yo a mi Manuel, diciéndome que ¡como había venido sin avisarle! y confirmándome que ya tenía el agua que él había cortado, por temor a los frios anticipados en la huerta que había helado a todos los limoneros que con tanto esmero había plantado en marzo y cuidado en los últimos días de cotubre, cuando pasé dos semanas, en su mas que agradable companía, a fines del pasado mes de octubre/noviembre y.....los hechos se sucedieron así: Manuel, que me vió adormentado, hacia las 11:00 después del tremendo maremagnum de aquella noche indescriptible, me dijo, dandome la prensa local y nacional, que le había encargado por la noche y me dijo "Mire Vd. don José Luis, le voy a llevar a comer a un lugar que Vd. todavía no conce" respondiéndole que solo a condición de que me dejara invitarle. Y él me salvo, si no yo no me hubiera levantado, jamás de la cama, en aquella casa que parecía haberse construido mucho mas allá del Circulo Polar Ártico.

  Y así fue. Me llevó a la Venta del Olivo, pasamos por la famosa chimenea del Alcalde Paco Hierro, y llegamos a Sercobe, un Restauran con manteles de papel, con en Francia, y donde comenzamos una conversación, que sin aparentarlo, me iba, no solo relajando sino degutando unas verduras ciezanas, brasaeadas, en la posible mejor comañía que me iba dejando "casi" olvidar la tragedia nocturna que gracias (por decir algo amable) me había hecho pasar mi esquizofrenico Invesigador de la fallida Documentación floridablanqueña.

  Poco a poco, fuí comprendiendo, gracias a las amables palabras y juicios de mi sabio aparecero/mediero Manuel, que su sabiduría no tenía límites y que me iba abriendo, rápidamente, el camino a una nueva percepción, de todo lo que me había ocurrido en las últimas, menos de 48 horas. Fué como empezar a revivir y a pensar en el "Ex-malo bono" y que "No hay mal que por bien novenga".

  Todo se ha ido arreglando hoy con la visita desde Yecla de mi Editor Tandro Quijada.

  Pero si he decidido tomarme un reposo en la redacción de estos Posts, para poder seguir la prescripción de mi Doctor, que me aconsejaba, y lo estoy cumpliendo, Serenidad primero, lidiar bien los contratiempos y sobretodo tener silencio, para oirme a mi mismo, que es lo que en esta bendita huerta estoy logrando, poco a poco.

  Por ello si no ven Vds. mas Posts por unos días, es porque estoy, sencillamente, cumpliendo sus deseos, que son para mi el producto de la serenidad, que también poco a poco voy logrando.

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