miércoles, 21 de marzo de 2018

Magistrad@s y Juec@s.


   Hace mucho tiempo que vengo pensando en citar, con muy especial tono y desde lo más profundo de mi mente y corazón, a todo el Poder Judicial, el segundo de los creados en 1751 en el libro sobre "L'esprit des Lois" por Charles Louis de Secondat, señor de la Brède y barón de Montesquieu, cuando con la lucidez que tuvo la Ilustración, se dió lugar a la división de Poderes, en la que todavía vivimos y en un mundo que "ni por el forro" se parece al que vivió nuestro Ilustre personaje, en pleno Siglo XVIII, el de "las luces".

  Pero bien que mal, seguimos vivieno de los Tres Poderes de Montesquieu, el Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo, mientras que vivimos y estamos envueltos, casi a diario, en corrupciones, falsedades y "artimañas" en el Primero y en el Tercero de los Poderes creados por Montesquieu, hay que reconocer que, figuras como el Magistrado Pablo Llarena y/o Baltasar Garzón, Carlos Lesmes, Pablo Ruiz, Concepción Espejel, Teresa Palacio, por solo citar a dos mujeres, entre la totalidad, de los componentes de este Segundo poder del Estado, que es, númericamente, en torno a unos 5.637 seres humanos, cuando las Juezas, son ya unas 2.827 mujeres y los Jueces, unos 2.540 hombres.

  Las mujeres, repito, que en este Segundo Poder del Estado son ya, en España, un 64 % de la totalidad, a los que debemos reconocer la carencia de las "artimañas"  y de las "corrupciones" a las que, desgracidamente, nos tienen, muy malamente acostumbrados, en el seno de los otros dos Poderes del Estado, creados, sin duda, por y desde el barón de Montesquieu, que son el Legislativo y el Ejecutivo.

  En el Poder Judicial, sus componentes, son elegidos (no por Elecciones Generales, Estatales o Autonómicas) si no que tienen acceso a la Carrera Judicial, en España, según está regulado en los artículos 301 y siguientes de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial y se basa en los principios de mérito y capacidad para el ejercicio de la función jurisdiccional. El proceso de selección garantiza, con objetividad y transparencia, la igualdad en el acceso a todos los ciudadanos y ciudadanas que reúnan las condiciones y aptitudes necesarias, así como la idoneidad y suficiencia profesional para el ejercicio de la función jurisdiccional....prácticamente una Carrera de aprendizaje progresivo, como la mia "la Diplomática" también es otra Carrera.... a lo largo de toda la vidad...hasta el Júbilo de la "jubilatio" ¡para tod@s!

  Bastéme decir que, en plena segunda década del Siglo XXI, ya a punto de acabarse, hace falta otro barón de Montesquieu, para reconocer a ciertas ONG's y Redes ciudadanas (mucho mejor denominación que, las generalmente llamadas por todos, como "Redes Sociales") para que se integren y se reconozcan, como otros pilares básicos de los Poderes del Estado en la actualidad y sobretodo, en el futuro desarrollo del Siglo XXI, cuando se se deben reconocer a los nuevos Poderes, básica y esencialmente compuestos, por los representantes y la "actividad" de los Ciudadanos, que deben ser los elementos, indispensables, en la existencia y constitución del Estado y sus "medios" Poderes nuevos, que necesitamos ir imaginando, creando y reconociendo, desde hoy mismo, por los propios ciudadanos del Siglo XXI.

  No digo mas, creo que en una balanza (como la que siempre representa a las Justicia) el platillo del Poder Judicial español actual, sigue siendo mucho mas reconocido en "objetividad" y en "transparencia" que los ortos dos "citados" Poderes, actuales y "escasos" en la configuración de los Estados actuales y los que se "avecinan" en el Siglo XXI. 

 

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