martes, 30 de marzo de 2021

El día a día de mi Semnra. Nuestro dolor no es vital, es existencial ¿Me explico? (2).



 El día a día de un discapacitado, por los que tanto me he ocupado y desvivido yo en mis 60' y mis 70' años, es de habituarse ellos y todos los que conviven, en cierto modo, con ellos.

 Mi Semnra está como "desguazada", pero viva y arrastrándose - ante nuestro dolor existencial - por todo lo que puede en la casa que ¡al fin! es la suya, y ha sido la suya desde que tuvo 3 meses....y ahora se  ha pasado 10 días por ahí.........¡¡¡qué terror!!!

 Pero la vitalidad, el amor, la confianza...dan como "alas" quién las tuviera, porque si Semnra es un Angelito, debería tener alas ¿no? pero se arrastra feliz en "su casa" y con sus patitas de atrás arrastradas pero con mundo largo, muy largo.

 Mañana con todos los informes sanitarios de sus dos operaciones de columna, la llevo a Valle la mejor restauradora/recuperadora de toda España, para que me diagnostique si Semnra puede seguir andando con sus patitas de atrás.

 Pero Semnra está feliz en su casa y esto para mí es todo. Que ella sea feliz, porque así lo somos todos, SM, Edith, Josué e Ivan, a cuya llamada al timbre, Semnra se ha despendolado y de su colchoncito,  junto a mi cama, ha salido despendolada, arrastrándose hasta la puerta de la casa....a recibir a "su primo" Ivan, a quien tanto quiere y quien la trata con tanto amor como yo. 

 Vamos a comer los tres y luego sigo, pero mi profundo dolor se ha convertido en total esperanza.

 Mi Semnra ha venido a comer, arrastrándose, pero al mismo sitio no sin haber ido a la cocina a ver y oler si había chicha. Y yo le he dado en abundancia se ha comido como siempre. Qué felicidad la mía y la de ella. Y miraba a SM. como siempre a ver si le caía algo, que le ha caído, felicidad total en casa, y en todos sus habitantes.

 Me la he dejado en mi cama, extendida, mientras que yo pongo estas líneas para que todos Vds. sepan como se pueden superar las contradicciones inmensas por las que estoy pasando.

 Esperanza y siempre esperanza.

 No quiero ni puedo - pues no terminaría nunca - de escribir más hoy.




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