Introducción a la "Nueva época: donde estamos y qué hacemos". (VIII)

 

 Es evidente que los nacionalismos, producto del Romanticismo del Siglo XIX y de pensadores como Byron, Goethe, Schiller (ver mas en el muy reciente libro de Antonio López Pina "La cuestión alemana" Aranzadi, 2021) y muchos otros dieron a luz, los Nacionalismos, en los que se apoyaron, luego los conceptos del Estado-nación y ¡como no! del dogma de la Soberanía, con la que seguimos todos a cuestas.

 Pero yo, modestamente, y lo encontré ayer por casualidad, publiqué en la sección de "Laboratorio" de la Revista "Cooperazione" en 1982, un Artículo en italiano, frances y español, bajo el titulo de "El contrato de Solidaridad" en el que digo, con gran sorpresa para mi mismo, cuando ya afirmaba entonces, y de mejor modo que ahora, lo que digo en los Post del (I al VII) en este Blog, sobre el derrumbe del Estado-nación del que quiero especialmente hoy, transcribir algunos párrafos concretos.

Precedentes más inmediatos.

 Y en especial al principio y tras una corta Introducción lo siguiente: "que tras los conceptos de Albert Tévoédjré, "La pauvreté richesse des peuples" Paris, 1976, en los principios de la decisiva década de los 80' existe ya una cierta filosofía de la interdependencia global que se va asentando cada día mas. Que las mismas sociedades mas avanzadas industrialmente, se dan cuenta, cada vez mas, que deben coexistir, en un mundo cada vez mas globalmente interdependiente, y que como consecuencia de producirse la acumulación opresora de problemas que inquietan a todas nuestras sociedades avanzadas o menos avanzadas (Ldc) con una aproximación interdisciplinaria e innovadora".

 Y concluyo estas primeras líneas iniciales con lo siguiente: "Solo de esta forma será posible de llegar al núcleo de la - problemática mundial - que afectan bajo diferentes formas y en diferentes niveles, prácticamente a todas las sociedades (el paro, el terrorismo, el crecimiento de la violencia, la esclerosis de las instituciones administrativas, el mal funcionamiento de los sistemas políticos, la decadencia de los valores morales y éticos, el creciente caos en los sistemas económicos, los desequilibrios en los mercados financieros internacionales y en el comercio mundial, etc.) que se debe....a un desequilibrio estructural y sectorial de los sistemas en los cuales nuestras sociedades se han organizado, en el interior y en el exterior".

 Valga con ello la introducción que queremos hacer a este Libro sobre la Nueva época: dónde estamos y cómo hacemos.

 Pero hay que tener muy en cuenta, continuo, las bases en las que se apoyan el orden internacional actual, derivado de la Paz de Westphalia de 1648, (solo por dar una fecha) o bien del Estado-nación, consolidado (con sus difusos elementos ideológicos y políticos) por la Revolución francesa, a finales del Siglo XVIII y por el reparto colonial, realizado por la Conferencia de Berlin de 1870, coronando la actividad internacional coordinada de las potencias dominantes en aquella época. Pero la expansión de una ideología revolucionaria sobre los ciudadanos por Marx y aplicada por la revolución Bolchevique de 1917 es otra base de partida para comprender la esencia de la "problemática actual". La cuestión es precisamente esta. No parece que las bases sobre las que se apoya todo el edificio de nuestros Estados-nación o de los Estados-soberanos (que han pasado de unos 20 en el Siglo XIX a unos en torno a 160 durante el decenio de 1960-1970) hayan permitido hasta una época muy reciente, a un enfoque ideológico, político y filosófico de "laboratorio" - Revista en la que yo escribí en 1982 el Artículo que estoy comentando -. En efecto, siempre hemos encontrado algún dogma que, como tal y por principio, no pueda ser atacado, ni ser objeto de sucesivas elaboraciones, tangencial o indirecta. Hoy, esto parece posible, con una gran prudencia y realismo.

 Al inicio de este decenio, (el de los 80') muchas cosas han cambiado: la situación se hace, cada vez, mas compleja, difícil e interdependiente, pero los proyectos para una eventual posibilidad, todos se topan con este "dogma" y es preciso una cierta aproximación, con la técnica y la mentalidad siempre preparadas a lo incierto del resultado del hombre que trabaja en un laboratorio y que trata de compartir estas cortas reflexiones. 

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